La portada de mañana
Acceder
Sánchez le aguanta el pulso a Trump con la guerra de Irán
Los cuatro escenarios que puede dejar la guerra en Oriente Medio
Opinión - 'Cuando la guerra ya no necesita excusas', por Alberto Garzón

ERC teme que la iniciativa de Rufián le haga perder votos: “Parte de nuestras bases no lo entiende”

Arturo Puente

Barcelona —
4 de marzo de 2026 23:16 h

0

Pasado el momento de máxima atención sobre Gabriel Rufián y su propuesta para cambiar el mapa de la izquierda plurinacional, ERC trata de reconducir las aguas y volver a poner el foco sobre lo que consideran que les interesa más, que es reforzar su perfil propio y no tanto pensar en una candidatura estatal. Fuentes de la dirección reconocen que, una vez abierto el debate, temen que la posición de su diputado en Madrid pueda acabar alejando a una parte de su electorado.

“En nuestras bases hay quien no entiende el movimiento de Rufián”, resumen. Desde que el diputado se destacara con su propuesta para formar confluencias en todas las provincias, el presidente del partido, Oriol Junqueras, ha sido explícito al calificarlo como una aventura “personal” del líder republicano en el Congreso. Pero la dirección de los independentistas cree que, si bien esta idea es muy bien recibida por las izquierdas del conjunto del Estado, su electorado en Catalunya necesita mensajes claros y unitarios porque, lo contrario, le “despista”.

Bajo la batuta de Junqueras, ERC se reivindica como la “izquierda nacional”, una fórmula que consideran que ha demostrado estar en alza en lugares como Euskadi o Galicia, pero también en las recientes elecciones aragonesas, donde la Chunta mejoró posiciones mientras Sumar apenas resistió y Podemos desapareció.

A Esquerra, destacan esas mismas fuentes, las encuestas en Catalunya le pronostican una subida mientras que en las municipales de Barcelona les encumbran como segunda opción. “Nos conviene centrarnos en nuestro propio proyecto, no abrir debates sobre cosas que no pasarán”, abundan en referencia a un posible frente electoral de todas las fuerzas de izquierdas del Estado más allá del PSOE.

Por eso, consideran que el proyecto de Rufián, que ven sin ninguna opción de materializarse, puede acabar generando frustración entre sus partidarios, pero también desafección entre quienes lo rechazan. “ERC corre el riesgo de pagarlo dos veces, la primera entre sus votantes cuando Rufián lo propone y la segunda de votantes potenciales que culparán al partido de que no pase”, resume una persona que trabajó en el pasado con el diputado.

Rufián se consolida, pero sus críticos crecen

En la dirección, pese a todo, creen que han logrado capear un episodio que les podría haber hecho más daño, dejando claro con firmeza que este no es el camino pero sin romper amarres con Rufián, al que con todo ven como un activo político. En ERC, de hecho, han ratificado al diputado como candidato a las elecciones generales “sí así lo desea”. Al fin de la presente legislatura, el de Santa Coloma llevará 12 años como diputado en el Congreso.

Pero no todos en el partido comparten que la dirección haya estado a la altura ante lo que consideran un “pulso” del jefe de filas en Madrid. Voces históricas, como Joan Tardà, han irrumpido para defender a Rufián, pero desde las posiciones más críticas han llegado reclamaciones para que se revise su papel electoral.

“No se entiende que Junqueras acepte que alguien de tan alta representación orgánica e institucional avance en una agenda sin consenso, que no ha sido debatida ni en la ejecutiva ni en ningún otro órgano del partido y que choca frontalmente con la línea aprobada en el último congreso”, aseguran fuentes del sector crítico con Junqueras, que consideran que la actitud de Rufián debería ser motivo para repensar su puesto como cabeza de lista en las generales.

Este diario publicó una encuesta en la que Gabriel Rufián era el preferido por los votantes progresistas para liderar una candidatura de unidad entre todas las izquierdas de España. Sin embargo, el porcentaje oscilaba entre partidos y, en su propia formación, los que señalaban a Rufián eran el 72%.

La dirección republicana piensa en el otro cuarto de votantes cuando indica que la propuesta de Rufián podría alejar a algunos de simpatizantes. Más cuando, en el terreno catalán, los Comuns, que serían los máximos rivales de ERC en las elecciones generales, son quienes mejor podrían encajar en el imaginario de la unidad de las izquierdas.

Junqueras trata de pacificar ERC

Una de las cosas que la actual ejecutiva de Esquerra no pierde de vista son los resultados del último congreso del partido, del que ha pasado poco más de un año. Junqueras revalidó su liderazgo, pero la formación se partió en dos.

Entre los críticos del líder había dos corrientes: la heredera de Marta Rovira y Pere Aragonès y una segunda, más ideológica, partidaria de alejarse del PSC y el PSOE. Rufián se contó entre los partidarios de Junqueras mientras que la minoritaria corriente de Joan Tardà, que ahora aplaude la iniciativa del diputado, también se consideraba dentro de la candidatura ganadora.

Desde que Junqueras salió de ese cónclave, buena parte de sus tareas se han centrado en pacificar el partido y evitar una ruptura con las corrientes críticas. Pero algunas desavenencias siguen abiertas. El último fin de semana, la líder de la familia considerada más independentista, Helena Solà, anunció su baja del partido.

La presidenta de la corriente Foc Nou señalaba lo que consideraba una “renuncia” de ERC al haber optado por dar apoyo al Govern de Salvador Illa, entendía que el partido adolecía de falta de liderazgos y criticaba la “falta de posicionamientos claros frente a iniciativas individuales”.