Suspendido todo el fútbol sala en Catalunya tras el plantón de los árbitros por la agresión a un compañero

No habrá partidos de fútbol sala este fin de semana en Catalunya. La Federación Catalana de Fútbol se ha puesto del lado de los árbitros y ha cancelado todos los encuentros después de que el colectivo anunciara una huelga en señal de protesta por la agresión sufrida por un compañero durante un partido entre equipos de Canet y Santa Coloma de Gramenet.

En un comunicado, la Federación explica que ha adoptado la decisión tras reunirse con los árbitros. “Los hechos ocurridos el pasado sábado 21 de febrero, con la agresión a un árbitro durante un partido de fútbol sala, son absolutamente intolerables y no tienen cabida en el deporte catalán”, señalan. 

Los partidos entre el 27 de febrero y el 1 de marzo quedan de esta forma suspendidos en Catalunya. Asegura así la Federación que demuestran su “tolerancia cero” contra la violencia en los terrenos de juego y, en concreto, contra los árbitros.

La agresión que ha desencadó la protesta arbitral, y que ha derivado ahora en la suspensión de partidos, ocurrió en un encuentro entre los juveniles del Canet FS y la CFS La Unión de Santa Coloma de Gramenet. En un lance del partido, el árbitro iba a hacer alguna anotación a su mesilla, en un extremo del campo y justo debajo de la grada. En ese momento, un hombre le golpeó desde arriba con un objeto y el árbitro cayó desplomado sobre el parqué. 

El CFS La Unión, de quien era aficionado el agresor, expresó su “enérgico repudio” al ataque sufrido por el árbitro. “Se trata de un hecho grave e inadmisible que vulnera los principios básicos de respeto, convivencia y deportividad que deben regir toda actividad deportiva”, señalaron, y aseguraron que adoptaron “las máximas medidas disciplinarias” previstas en su reglamento interno contra el aficionado. 

Con todo, el suceso colmó el vaso de los ánimos del estamento arbitral. Denunciaron que las agresiones han llegado a un punto que debe hacer reflexionar a todos los actores del deporte, y plantearon la huelga de arbitrajes este fin de semana. “Estos días representan un momento de pausa para poner el foco donde corresponde: proteger a los árbitros y exigir el respeto que merecemos”, aseguraron. 

Además, trasladaron una serie de reclamaciones a la reunión que mantuvieron este miércoles con la Federación. Entre ellas, endurecer las sanciones, crear un protocolo en caso de agresión y hacer más restrictivo el de insultos, que los clubes tengan una figura responsable de velar por el buen comportamiento del público, y que este esté obligado a identificar a agresores que sean aficionados suyos.