“Poca vergüenza, no mees en la calle”: Barcelona arranca la campaña de la nueva ordenanza de civismo

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una campaña contra el incivismo en el espacio público para acompañar la entrada en vigor el pasado 15 de febrero de la nueva Ordenanza de Convivencia. Bajo el eslogan “Poca vergüenza”, el consistorio advierte contra conductas que considera que perjudican a los vecinos como los botellones, orinar en la calle, tirar mal la basura o no recoger las heces de los perros. 

“Queremos reforzar la idea de que cuidar el espacio público es un deber compartido entre vecinos, Administración y visitantes”, señalan en un comunicado. La campaña, que apela directamente a los incívicos, incluye anuncios de televisión, carteles en la calle y en el mobiliario urbano, lonas de gran formato en los edificios y proyecciones frente a puntos clave como el MACBA o la Torre Agbar.

Las principales actuaciones que combate la campaña son: el consumo de alcohol en la calle, tirar residuos o cigarrillos al suelo, orinar en la vía pública, dejar las bolsas de basura fuera del contenedor, tirar muebles viejos fuera de horario y conductas incívicas vinculadas a animales de compañía. Estas son, de hecho, varias de las conductas prohibidas por la Ordenanza de Convivencia desde hace años y cuyas sanciones se ha incrementado con su actualización. 

Barcelona aprobó a finales de 2025 la nueva ordenanza municipal de civismo con los votos de PSC, Junts, ERC y la abstención del PP. La normativa aumenta la cuantía de numerosas sanciones. En consumo de alcohol en vía pública, pasa a ser de 100 a 600 euros si perturba la “tranquilidad ciudadana”, y de 750 a 1.500 euros si es un espacio con menores de edad. Las rutas de borrachera pasan a sancionarse con hasta 3.000 euros a los organizadores. 

En cuanto a orinar en la calle, el texto introduce agravantes que aumentan las sanciones en algunos supuestos. Por ejemplo, se castiga con hasta 750 euros cuando se realice en las inmediaciones de baños públicos o de libre acceso al público, de bares o restaurantes, o en calles de una anchura de cuatro metros o inferior. Puede alcanzar los 1.500 euros si se orina en la calle en lugares concurridos por menores de edad o en algún edificio catalogado. 

También castiga con mayor dureza las pintadas o el exhibicionismo y la masturbación en espacio público. En el caso del nudismo, el nuevo texto multa con hasta 300 euros llevar el torso desnudo por la calle, salvo si se está practicando actividad física. También se multa con hasta 300 euros transitar por la calle con elementos sexuales, por ejemplo como ocurre en las despedidas de soltero. 

En vigor desde el 15 de febrero, durante la primera semana de aplicación, la Guardia Urbana impuso 982 denuncias, de las que 36% son por consumo de alcohol, un 20% por orinar en vía pública, un 31% por venta ambulante sin licencia, y un 7% por “degradación visual” del entorno.