Vox ha vuelto a pasarle factura al PP por su debilidad en el Ayuntamiento de Alicante donde gobierna en minoría. El ejecutivo de Luis Barcala ha anunciado que no acogerá a los menores migrantes no acompañados derivados por el Gobierno central a las autonomías, tras la petición de colaboración remitida por la Generalitat Valenciana a los municipios. La decisión llega después de la advertencia de Vox, que apoya al gobierno del PP, que había amenazado con romper cualquier negociación, incluidos los presupuestos de 2026, si Alicante aceptaba la llegada de estos menores.
La portavoz del gobierno local, Cristina Cutanda (PP), ha manifestado que el consistorio “no dispone de recursos residenciales propios para la acogida de menores” y ha respaldado “plenamente la postura de rechazo del Consell respecto a las imposiciones del Gobierno central”. Según Cutanda, el reparto de menores es una “decisión unilateral” del Ejecutivo de Pedro Sánchez “sin planificación ni diálogo con las administraciones afectadas”.
Con este anuncio el PP se pliega ante la postura de Vox Alicante que ya había amenazado al ejecutivo local de Barcala: “Si el Ayuntamiento de Alicante acoge un solo menor extranjero, se acabaron los pactos”, advirtió la formación, subrayando que su lealtad “no es hacia el Partido Popular, sino hacia los alicantinos y su seguridad”.
El PP se ha tomado en serio esta amenaza, y es que, aunque no son socios de gobierno la extrema derecha sí es el socio preferente de los populares en Alicante. Este apoyo ha sido necesario para el PP para aprobar puntos como los presupuestos de 2025, aunque esto le ha costado el precio de cesiones, tanto para aprobar las cuentas anuales como también para sacar adelante el plan de ajuste.
Cabe recordar que la amenaza de Vox al PP no es nueva en la materia de menores extranjeros y pactos, ya que fue de este modo cuando se liquido el gobierno de coalición que tenía un año de vida de los populares con la extrema derecha en la Generalitat en el verano de 2024.
Crítica de la oposicón
Desde el PSPV-PSOE, la portavoz Ana Barceló ha criticado que el alcalde Luis Barcala “vuelve a agachar la cabeza ante la ultraderecha y ataca al Gobierno central para tapar su debilidad frente a Vox”. Barceló acusó al primer edil de “claudicar” y de “dar la espalda a niños y niñas vulnerables como moneda de cambio, lo que denota una crueldad inaceptable”.
Compromís ha rechazado este posicionamiento afirmando que “Alicante siempre ha sido ciudad de acogida y humanitaria”. Así afirma que “tenemos capacidad para acoger niños y niñas que se han jugado la vida para llegar hasta aquí. ¡No a los discursos de odio y xenófobos”.