Los daños de la dana en los ascensores: aún quedan 471 por reparar un año y medio después del temporal

EFE

València —

0

La dana de Valencia de octubre de 2024 dejó inutilizables 7.530 ascensores de viviendas y, un año y medio después, aún quedan por reparar o sustituir 471, de los que 46 calificados como prioritarios se encuentran en proceso de reparación.

Según los últimos datos de finales de marzo facilitados a EFE por la Asociación de Empresas de Ascensores de la Comunitat Valenciana (Ascencoval), de los 7.530 equipos afectados se han reparado o sustituido un total de 7.059.

En los últimos meses, la evolución de estos trabajos refleja un avance significativo gracias al esfuerzo del sector y desde septiembre se ha dado solución a cerca de 320 ascensores de los 780 que permanecían pendientes, lo que supone un 38 %, en su mayoría los calificados como muy graves (217 equipos).

Ascencoval indica que se ha alcanzado una media de 20 ascensores reparados al día desde la catástrofe, una cifra que representa más del triple de la media de reparación anual del sector, que se sitúa en seis ascensores diarios.

El presidente de la patronal de ascensores, Emilio Carbonell, asegura que estos datos reflejan “el enorme esfuerzo” que las empresas han acometido durante los últimos 17 meses, “trabajando muy por encima” de su capacidad habitual para responder a una situación excepcional “y priorizando las reparaciones más urgentes para garantizar la accesibilidad de las personas”.

471 ascensores pendientes: más de 200 tienen daños muy graves

A finales de marzo seguían pendientes de reparación 471 ascensores. De ellos, 262 presentan daños muy graves, 38 graves y 171 leves.

Muchos de los ascensores que siguen inutilizados tienen bloqueada o paralizada su ejecución debido a la dificultad que afrontan las comunidades de vecinos a la hora de tomar decisiones, ya que, en muchos casos, se enfrentan a presupuestos elevados para acometer la reposición de todos los desperfectos ocasionados por la riada, lo que retrasa las reparaciones.

Además, muchas de las intervenciones pendientes requieren modificaciones de gran envergadura que llevan de media unos seis meses, como reemplazos completos de las cabinas, cambios electrónicos y/o solicitud de piezas a medida y materiales que, en muchos casos, son componentes personalizados para cada instalación, lo que prolonga los tiempos.

A las dificultades técnicas se añade la complejidad administrativa y la patronal, junto a la federación en la que está integrada, FEMEVAL, está realizando “un trabajo ingente para tratar de recabar y actualizar” la información relativa al registro de empresas mantenedoras de ascensores, teniendo en cuenta los frecuentes cambios de titularidad de empresa responsable o de comunidad de vecinos, según ha explicado.

En algunos casos, el trabajo se complica por falta de información ya que son los titulares de las fincas los que deben notificar los cambios de mantenedora a la Conselleria de Industria, y no siempre se trasladan.

Este seguimiento es clave para colaborar con la Administración en la identificación tanto de las empresas asociadas como de las no asociadas responsables de cada ascensor afectado, ya que permite detectar con mayor precisión los problemas concretos a los que dar solución y establecer prioridades de actuación.

Al médico y a la peluquería

Francisco Peidró, de 89 años, vive en el Parque Alcosa, un barrio de Alfafar, y desde la tragedia solo ha bajado de su casa, en un cuarto piso, “cinco veces contadas” para ir al médico y a la peluquería, según relata a EFE su hija, María José.

Precisamente este miércoles su madre la llamó para decirle que el ascensor ya funcionaba. “¡Que ya funciona, ya funciona!”, le dijo y le contó que lo habían probado y el matrimonio, juntos, había bajado a la calle.

María José, que vive en Reus (Tarragona), se llevó a sus padres durante dos meses a su casa y en cuanto pudieron volver por la mejora de la situación tras el paso de la dana, lo hicieron. Ella ha estado viajando todos los fines de semana que podía a Alfafar para hacer la compra a sus padres y ayudarles en lo que necesitaran.

Mientras tanto, la ayuda del entorno ha sido fundamental pues la esposa de Francisco bajaba a hacer la compra, las tiendas se la guardaban y al cerrar se la llevaban a casa.

Ascensores prioritarios

Se identificaron 326 ascensores prioritarios por parte de los servicios sociales de las poblaciones de Albal, Aldaia, Benetússer, Castellar-l’Oliveral, Catarroja, el Forn d’Alcedo, la Torre, Massanassa y Picanya.

De estos, se han reparado 176 y otros 46 se encuentran en proceso, en tanto que, de los 104 restantes, en 55 casos no se dispone de información suficiente para determinar su estado actual, según Ascencoval.

Falta de mano de obra

El incremento extraordinario de la actividad tras la dana del 29 de octubre de 2024 ha multiplicado por siete el volumen de trabajo habitual y también ha puesto de manifiesto la falta de mano de obra cualificada al sector.

Según Carbonell, “uno de los grandes retos que ha evidenciado esta situación es la necesidad urgente de incorporar mano de obra cualificada al sector. Sin profesionales formados es imposible dar respuesta con la rapidez que la ciudadanía necesita”.

En respuesta, FEMEVAL y ASCENCOVAL, en colaboración con Cruz Roja, han impulsado programas de formación específicos, como los Certificados Profesionales para la instalación y mantenimiento de ascensores con el objetivo de incorporar nuevos técnicos al sector.

Ayudas de la Generalitat

La Generalitat sacó una convocatoria de ayudas directas de entre 1.000 y 50.000 euros para reparar o sustituir ascensores dañados por la dana dirigidas a comunidades de propietarios en edificios plurifamiliares con residentes con dependencia (Grado II/III) o discapacidad de movilidad.

El objetivo era facilitar la reparación o sustitución de ascensores en edificios con personas con movilidad reducida, para agilizar y facilitar el cambio y la accesibilidad de estas personas. A partir de un estudio realizado por la Generalitat y el Cermi (Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunidad Valenciana), se estimó unos 300 ascensores afectados y se calculó un presupuesto de 10 millones de euros.

Una vez cerrado el plazo de solicitud de ayudas, el pasado 20 de febrero, se presentaron alrededor de 320 solicitudes, tanto de reparación como de sustitución.

Según ha informado a EFE la Conselleria que dirige la vicepresidenta del Consell, Susana Camarero, se están evaluando los expedientes, tras solicitar información al Consorcio de Seguros sobre la cobertura dada a estos edificios, y, una vez recibida esta información, iniciará la resolución y concesión de ayudas en las próximas semanas.