Cientos de trabajadores de Stadler Valencia paran en todos los turnos para exigir a la dirección el cumplimiento de acuerdos pendientes
La plantilla de Stadler Valencia ha secundado de forma masiva la huelga parcial de tres horas convocada este martes por el Comité de Empresa —formado por las secciones sindicales de CCOO, CGT y UGT— en todos los turnos de trabajo. La movilización se ha llevado a cabo como muestra del profundo malestar ante la falta de respuesta de la dirección a una serie de demandas que, aseguran, acumulan meses e incluso años de retraso.
Los representantes de los trabajadores recalcan que esta convocatoria no responde a un proceso de negociación de convenio colectivo, sino a la necesidad imperiosa de exigir el cumplimiento de pactos alcanzados con anterioridad. En total, la protesta reclama avances reales en dieciocho cuestiones relativas a las condiciones laborales, la organización interna del trabajo y, de manera primordial, la seguridad y la salud de las personas trabajadoras.
Tal y como indican, muchas de estas problemáticas han sido objeto de un diálogo continuado durante largos periodos. Incluso, ante la ausencia de soluciones efectivas por parte de la empresa, inciden en que varios expedientes han tenido que trasladarse a la Inspección de Trabajo. Sin embargo, los intentos de la representación social para lograr acuerdos “no han obtenido hasta la fecha respuestas tangibles ni un plan de actuación realista que permita resolver el conflicto”.
Durante la jornada de paro, que ha afectado a los turnos de mañana, jornada partida y tarde, los trabajadores han protagonizado un corte de calle que ha bloqueado temporalmente el acceso principal de la fábrica. Asimismo, se ha celebrado una asamblea informativa para detallar las denuncias presentadas, las gestiones realizadas en los últimos meses y la situación de los dieciocho puntos que motivan la protesta, y se ha completado con un turno abierto de preguntas sobre las próximas acciones a emprender.
El Comité de Empresa ha querido destacar el éxito de la convocatoria “a pesar de las maniobras dirigidas a desalentar la participación”. Según la representación laboral, la dirección ha difundido mensajes que generaban incertidumbre sobre la legalidad de los paros e informaciones “inexactas” entre los mandos intermedios. No obstante, centenares de personas han secundado la protesta.
“Resulta especialmente significativo que esta movilización no estuviera vinculada a una negociación de convenio colectivo, circunstancia que tradicionalmente suele generar un mayor seguimiento por parte de la plantilla, y aun así, los trabajadores y trabajadoras han respondido de forma numerosa, evidenciando el grado de preocupación existente y la unidad mostrada en defensa de sus derechos e intereses”, han señalado desde los sindicatos.
Tras el respaldo obtenido, el Comité de Empresa confía en que la dirección “interprete correctamente el mensaje trasladado por la plantilla y apueste por abrir una etapa de diálogo efectivo, acompañada de un calendario de actuación razonable y compromisos concretos que permitan dar respuesta a las cuestiones planteadas”. Asimismo, reafirman su voluntad de negociar, pero exigen a la compañía que demuestre con hechos una “preocupación real por las inquietudes, la seguridad y las condiciones laborales”.