El jefe de seguridad de Mazón: “Tiene la potestad en situaciones privadas o familiares de prescindir de la escolta”
El jefe de seguridad de Carlos Mazón ha explicado este viernes ante la jueza de la dana el dispositivo de escolta del president del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que dejó 230 fallecidos. Los dos policías que hicieron “la cobertura” de Mazón en su recorrido ante el Palau de la Generalitat y el restaurante El Ventorro, situado en la céntrica calle de Bonaire de València, le advirtieron de que el entonces jefe del Consell renunciaba a la escolta. El testigo conocía “donde iba a comer Mazón”, según ha declarado. “Me llaman y me preguntan qué hacen y les digo que sigan las órdenes de Mazón y que se fueran a comer y se quedaran en el Palau”, ha afirmado, según informan a elDiario.es fuentes conocedoras de la testifical. La jueza instructora le ha preguntado si era habitual que el president renunciara a la escolta: “Alguna vez sí”, ha respondido.
El subinspector, que ha accedido y salido del Palacio de Justicia de Catarroja por el garaje, ha afirmado que Mazón era “presidente de la Generalitat las 24 horas” y ha matizado que “tiene la potestad en situaciones privadas o familiares de prescindir” de la escolta. “Podemos hacerlo, no es nada ilegal, él puede prescindir”, ha apostillado. Se trata de situaciones en las que el “protegido” permanece con “familiares” o “particulares” y “decide esa opción” de prescindir de la escolta
El agente de la Unidad de la Policía Nacional adscrita a la Generalitat ha dicho que cuentan con un “procedimiento” para inspeccionar los lugares a los que acude el cargo público al que escoltan, aunque se ha negado a “desvelar” detalles. Fue, según ha manifestado, un “día normal en cuanto a la seguridad del presidente”.
Sin embargo, “lo normal es que nos diga hora de recogida”, ha afirmado el jefe de seguridad. El testigo se ha negado varias veces a aportar detalles sobre los protocolos internos de seguridad.
Por la tarde, sobre las 18.00, la casa del testigo se inundó a consecuencia de la dana y se quedó desconectado del operativo. Avisó a la secretaria de Mazón y a la inspectora jefa del servicio: “Le dije que estaba fuera de juego y se hiciera cargo ella”, ha dicho sobre su superior, de la que se ha negado a dar su identidad.
—¿Puede dar el nombre?
—Negativo.
El testigo permaneció prácticamente incomunicado toda aquella tarde, en la que Mazón alargó la comida y la sobremesa con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro. Hasta que, ya por la noche, retomó el contacto con sus compañeros.
El jefe de seguridad ha asegurado que “en cuanto a la situación del presidente, no había ninguna situación anómala”. “Hay que diferenciar la seguridad del presidente respecto de la información a la población, yo analizo la información que afecta al presidente”, ha concluido.