Los tres partidos del Botánico pactan los presupuestos de 2019 que “indican el camino para la próxima legislatura”
Los tres partidos del Botànic han cerrado este martes un acuerdo para presentar conjuntamente los presupuestos de la Generalitat de 2019. La idea de los dirigentes de PSPV, Compromís y Podemos era imitar el acuerdo Sánchez-Iglesias, en clave valenciana, logrando así una imagen de estabilidad y paz institucional para el último tramo de la legislatura.
En un acto bastante emotivo para los políticos, entre abrazos y aplausos en el Palau, Ximo Puig, Mónica Oltra y Antonio Estañ han firmado un acuerdo de 66 puntos para desarrollar los próximos meses. A imagen del pacto estatal, el logo de Podemos aparece junto al de la Generalitat en la cabecera de cada folio. Estañ consigue así recuperar parte del protagonismo perdido en los últimos meses y su segunda foto con Puig y Oltra, en un ambiente más amable que la del pasado año, cuando Podemos consiguió, prácticamente a última hora, el compromiso que esperaba de los dirigentes del Consell para dar el 'sí' a los presupuestos de 2018, cuando la tensión se centraba en la tasa turística.
El acuerdo del anteproyecto rubricado este martes y que se aprobará el miércoles en el pleno del Consell también beneficia al Ejecutivo autonómico, dando por asegurado que las cuentas para el final de la legislatura saldrán adelante con el apoyo de tres partidos. Todos tienen algo que ganar y saben que se necesitan juntos. “Son los presupuestos que sientan las bases de la próxima legislatura”, explicaban los dirigentes.
Las formaciones coinciden marcando el rumbo de la campaña electoral: califican al Ejecutivo de “diverso”, “responsable”, que sabe entenderse, que ha sacado cada año los presupuestos en tiempo y forma, un Gobierno “estable, dentro de la pluralidad”, frente al caos que algunos vaticinaban.
Si bien el conseller de Hacienda, Vicent Soler, no ha querido adelantar demasiados detalles, las cifras apuntan a que la conselleria de Vivienda será la que más crezca en presupuesto, con un pellizco de 41 millones de euros que los morados han arrancado a Maria José Salvador, así como el compromiso de hacer un censo de vivienda pública, un aspecto al que, dicen, la consellería era reticente. La cifra va destinada a la compra de vivienda pública, frenar la burbuja del alquiler y fomentar un “alquiler solidario”, ha puntualizado el síndic.
Estañ también cuenta como logro los 50 millones de euros que se destinarán a garantizar las escuelas gratuitas de 0 a 3 años, una medida que permite a las familias conciliar el horario laboral y de cuidados, así como un ahorro importante para los hogares. Del mismo modo, aplauden que el Consell incluya medidas para proteger e impulsar a las pymes y el empleo local.
“Los presupuestos no solo escriben el guión del final de la legislatura, sino que indican el camino que tenemos que transitar la próxima. Son los últimos presupuestos de esta legislatura y los primeros de la que viene, la legislatura 'botànica'”, ha resaltado la vicepresidenta, para remarcar que se trata de un pacto “abierto y dispuesto a crecer y evolucionar”.
“Son unos presupuestos para 2019, no hablamos hasta mayo, sino de todo 2019. Por tanto, serán los presupuestos que pegamenten la confluencia de dos legislaturas que tienen una misma vocación de reversión de la situación, de reparación”, ha destacado el president Ximo Puig.