La mujer trans vejada por un policía se ve obligada a abandonar Benidorm tras recibir amenazas y coacciones

La mujer trans vejada por un policía municipal de Benidorm se ha visto obligada a abandonar la ciudad junto con sus dos compañeras de piso después de haber recibido amenazas y coacciones. El Observatorio Valenciano contra la LGTBIFobia ha sido el encargado de trasladar “a un lugar seguro” a estas personas “que estaban temiendo por su integridad física”, han señalado fuentes de esta organización a eldiario.es.

“Ella tiene mucho miedo”, señalan estas mismas fuentes. “Les han proferido insultos, lanzado escupitajos y realizado amenazas de todo tipo”, añaden. “Una de ellas nos ha explicado que tienen miedo de la policía local”. Esta información ha sido adelantada por Público este martes por la tarde.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 1 de mayo cuando un policía grabó cómo su compañero de patrulla agredía verbalmente a la mujer con insultos tránsfobos: “¿Qué es lo que hacéis ahora que no podéis jalar pollas ni robar?”, le espetó. El vídeo empezó a difundirse por redes sociales al día siguiente, que fue cuando el agente fue detenido y puesto a disposición judicial. El Observatorio explica que el agente se ha acogido a su derecho a no declarar, y está en este momento en libertad investigado por un delito de odio a la espera de que se celebre el juicio.

Desde esta entidad buscan, y así lo han solicitado a la Fiscalía, que se esclarezcan los motivos que llevaron al agente que presenció los hechos denunciados a realizar la grabación del vídeo y posterior difusión en un grupo de Whatsapp donde había otros agentes “que tampoco denunciaron”, advierten. “Estos hechos no pueden quedar impunes y realizaremos cuantas acciones sean necesarias para que se depuren todas las responsabilidades. No podemos terminar sin señalar que, a fin de cuentas, nuestra compañera ha sido una afortunada”, prosiguen.

“Pese a la violenta situación, que las imágenes hayan sido grabadas y difundidas es, sin duda, clave de cara a la defensa jurídica. El Observatorio, en sus distintos informes anuales, ha venido denunciando que solo el 10% de las agresiones LGTBIFóbicas llegan a los juzgados, ya sea por el miedo de las víctimas o por la falta de pruebas. A tal efecto, quienes tienen que velar por la protección de la ciudadanía tienen que tener la formación y sensibilización necesarias para atender la diversidad en todas sus vertientes”, apuntan.

Este órgano que defiende al colectivo LGTBI en la Comunidad Valenciana también revela este martes en un comunicado que les ha causado sorpresa que “tan solo unas horas después de los hechos un abogado privado, que no ejerce en el turno de oficio, se pusiese en contacto con la mujer agredida para ayudarle en ejercicio de acusación” cuando este letrado “está estrechamente relacionado con el que ejerce la defensa del policía, habiéndose personado ambos en colaboración en varias causas judiciales de relevante interés mediático y social, no solo para la provincia de Alicante, sino de todo el Estado”.

Este martes se ha conocido además que el Ministerio de Igualdad, a través de la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI, ha presentado una denuncia ante la fiscal delegada para delitos de odio y discriminación de la Fiscalía Provincial de Alicante por las vejaciones sufridas por la mujer. En un comunicado, la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI ha manifestado que “deplora profundamente la humillación que esta mujer sufrió por parte de unos agentes cuya función es, precisamente, defender sus derechos, entre el que se encuentra el de ser tratada con respeto y acorde a su identidad de género”.