La portada de mañana
Acceder
El sueldo de los profesores de Religión que paga el Estado bate su récord
Dos años de la causa que empezó con “rumorología” y terminó buscando niñeras
OPINIÓN | 'Echar leña al fuego', por Marco Schwarzt

Generalitat y Ayuntamiento de València destinarán a vivienda pública los 33 millones de las cargas urbanísticas del circuito de F1

El Gobierno valenciano y el Ayuntamiento de València prevén destinar a vivienda pública el dinero procedente de las cargas urbanísticas que deberán abonar los propietarios del suelo del Programa de Actuación Integrada (PAI) del Grau, en la parte afectada por el circuito de Fórmula 1.

El pasado mes de febrero la Conselleria de Vivienda y la Concejalía de Desarrollo Urbano acordaron iniciar un proceso para impulsar un nuevo convenio sobre el PAI que sustituyera al de 2007 y que resolviera los costes de hasta 45 millones que la Generalitat asumió por la construcción de infraestructuras y conexiones viarias necesarias para el circuito urbano y que según el primer acuerdo de hace 15 años, el Ayuntamiento debía devolver mediante el cobro de las mencionadas cargas urbanísticas, tal y como avanzó elDiario.es.

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, anunció semanas más tardes un acuerdo con los propietarios de los terrenos para repercutirles 32 millones de los 45 que abonó la Generalitat: “Por fin podemos decir que desde el área de Urbanismo hemos llegado a un acuerdo con los propietarios del suelo que, finalmente, van a asumir la mayor parte del coste de las obras de urbanización”, afirmó Gómez.

Esta es la cuantía que los técnicos de Urbanismo consideran repercutibles ya que corresponden a obras que se hicieron para el circuito y que a su vez son aprovechables para la urbanización del sector.

Según ha averiguado elDiario.es, la Conselleria de Vivienda que dirige el vicepresidente segundo, Héctor Illueca, a través de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA), ultima un primer borrador de convenio basado en las reuniones técnicas que ha habido previamente y que trasladará en los próximos días a la Concejalía de Desarrollo Urbano.

El borrador propondrá destinar esos 32 millones de euros a políticas de vivienda pública en el sector del Grau. En cuanto a los 13 millones de diferencia hasta los 45 que abonó la Generalitat, se compensará en parte con los costes que deberá asumir el Ayuntamiento para desarrollar el nuevo proyecto y para revertir o adecuar parte del circuito.

Con todo, el circuito urbano de Fórmula 1 de València que el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps prometió “a coste cero” sigue suponiendo un importante lastre para las arcas públicas 10 años después de celebrarse el último Gran Premio.

La Conselleria de Vivienda abonó el pasado día 13 junio 7,5 millones de euros correspondientes a un crédito de 60 millones de euros que se solicitó en su día para financiar parte de los costes de la construcción del trazado.

El crédito empezó a pagarse en 2016 y tiene una vigencia de ocho años a razón de 7,5 millones anuales, por lo que ya se han devuelto 52,5 millones y queda por abonar un último plazo de 7,5 millones en junio del año que viene.

La Generalitat Valenciana gastó otros 38,6 millones de euros adicionales (45 millones con intereses), los recogidos en el mencionado convenio, en el desarrollo de las infraestructuras necesarias de acceso y conexión viaria de la ciudad con el Puerto de València (Alameda y avenida de Francia), por lo que el coste total del circuito ascendió a 98,6 millones de euros.

Actualmente, toda la parte recayente a El Grau y Natzaret está vallada, abandonada e incluso ha proliferado un asentamiento de chabolas. El rediseño del Programa de Actuación Integrada (PAI) del Grau en el que trabaja la empresa municipal Aumsa reconvierte el antiguo espacio dedicado al trazado al primer circuito biosaludable de València, rodeado de zonas verdes y conectado con el Parque de Desembocadura.

El Gobierno valenciano y el Ayuntamiento de València prevén destinar a vivienda pública el dinero procedente de las cargas urbanísticas que deberán abonar los propietarios del suelo del Programa de Actuación Integrada (PAI) del Grau, en la parte afectada por el circuito de Fórmula 1.

El pasado mes de febrero la Conselleria de Vivienda y la Concejalía de Desarrollo Urbano acordaron iniciar un proceso para impulsar un nuevo convenio sobre el PAI que sustituyera al de 2007 y que resolviera los costes de hasta 45 millones que la Generalitat asumió por la construcción de infraestructuras y conexiones viarias necesarias para el circuito urbano y que según el primer acuerdo de hace 15 años, el Ayuntamiento debía devolver mediante el cobro de las mencionadas cargas urbanísticas, tal y como avanzó elDiario.es.

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, anunció semanas más tardes un acuerdo con los propietarios de los terrenos para repercutirles 32 millones de los 45 que abonó la Generalitat: “Por fin podemos decir que desde el área de Urbanismo hemos llegado a un acuerdo con los propietarios del suelo que, finalmente, van a asumir la mayor parte del coste de las obras de urbanización”, afirmó Gómez.

Esta es la cuantía que los técnicos de Urbanismo consideran repercutibles ya que corresponden a obras que se hicieron para el circuito y que a su vez son aprovechables para la urbanización del sector.

Según ha averiguado elDiario.es, la Conselleria de Vivienda que dirige el vicepresidente segundo, Héctor Illueca, a través de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA), ultima un primer borrador de convenio basado en las reuniones técnicas que ha habido previamente y que trasladará en los próximos días a la Concejalía de Desarrollo Urbano.

El borrador propondrá destinar esos 32 millones de euros a políticas de vivienda pública en el sector del Grau. En cuanto a los 13 millones de diferencia hasta los 45 que abonó la Generalitat, se compensará en parte con los costes que deberá asumir el Ayuntamiento para desarrollar el nuevo proyecto y para revertir o adecuar parte del circuito.

Con todo, el circuito urbano de Fórmula 1 de València que el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps prometió “a coste cero” sigue suponiendo un importante lastre para las arcas públicas 10 años después de celebrarse el último Gran Premio.

La Conselleria de Vivienda abonó el pasado día 13 junio 7,5 millones de euros correspondientes a un crédito de 60 millones de euros que se solicitó en su día para financiar parte de los costes de la construcción del trazado.

El crédito empezó a pagarse en 2016 y tiene una vigencia de ocho años a razón de 7,5 millones anuales, por lo que ya se han devuelto 52,5 millones y queda por abonar un último plazo de 7,5 millones en junio del año que viene.

La Generalitat Valenciana gastó otros 38,6 millones de euros adicionales (45 millones con intereses), los recogidos en el mencionado convenio, en el desarrollo de las infraestructuras necesarias de acceso y conexión viaria de la ciudad con el Puerto de València (Alameda y avenida de Francia), por lo que el coste total del circuito ascendió a 98,6 millones de euros.

Actualmente, toda la parte recayente a El Grau y Natzaret está vallada, abandonada e incluso ha proliferado un asentamiento de chabolas. El rediseño del Programa de Actuación Integrada (PAI) del Grau en el que trabaja la empresa municipal Aumsa reconvierte el antiguo espacio dedicado al trazado al primer circuito biosaludable de València, rodeado de zonas verdes y conectado con el Parque de Desembocadura.

El Gobierno valenciano y el Ayuntamiento de València prevén destinar a vivienda pública el dinero procedente de las cargas urbanísticas que deberán abonar los propietarios del suelo del Programa de Actuación Integrada (PAI) del Grau, en la parte afectada por el circuito de Fórmula 1.

El pasado mes de febrero la Conselleria de Vivienda y la Concejalía de Desarrollo Urbano acordaron iniciar un proceso para impulsar un nuevo convenio sobre el PAI que sustituyera al de 2007 y que resolviera los costes de hasta 45 millones que la Generalitat asumió por la construcción de infraestructuras y conexiones viarias necesarias para el circuito urbano y que según el primer acuerdo de hace 15 años, el Ayuntamiento debía devolver mediante el cobro de las mencionadas cargas urbanísticas, tal y como avanzó elDiario.es.