Las bajas temperaturas invernales invitan a buscar alternativas culinarias que sean reconfortantes, templadas y, si es posible, nutritivas. Ante esto, las cremas son la opción ideal para quienes desean alimentarse bien sin recurrir a platos elaborados o que requieran mucho tiempo de cocinado. Este tipo de plato no deja de ser un protagonista justificado: es una mezcla de ingredientes frescos y de temporada y una perfecta opción para aportar al cuerpo y al paladar un mix de verduras, proteínas y sabores a cucharadas.
Con ingredientes fáciles de conseguir y pasos sencillos, estas preparaciones permiten jugar con sabores, texturas y colores, manteniendo siempre el aporte nutricional. Ideales tanto para una comida ligera como para una cena más cuidada, se pueden preparar con antelación y conservar en la nevera, listas para disfrutar en el momento que prefieras.
A continuación, te explicamos cómo puedes hacer en casa cuatro recetas que apuestan por diversas combinaciones de ingredientes pero que coinciden en cuanto a su resolución y resultados deliciosos.
Crema de coco, jengibre y zanahoria
Una propuesta aromática y exótica que combina la suavidad de las verduras con el toque fresco y especiado del jengibre y la cremosidad de la leche de coco. Ideal para disfrutar tanto en comidas como en cenas. Para ello, necesitas los siguientes ingredientes:
- Un diente de ajo
- Media cebolla
- 350 gramos de zanahoria
- 400 mililitros de leche de coco
- 250 mililitros de agua
- Media cucharadita de jengibre
- Sal al gusto
- Dos cucharadas de aceite de oliva
Esta receta es tan sencilla como comenzar pelando y troceando las zanahorias en pedazos no muy gruesos, para que sea más sencilla de cocinar. En una olla, sofríe a fuego medio el ajo y la cebolla picados y cuando estén bien pochados, vertemos la zanahoria cortada en rodajas a la olla y salteamos durante unos cinco minutos aproximadamente. Lo siguiente es añadir el agua a la olla y cocinar los ingredientes entre seis y siete minutos a fuego suave.
Pasado ese tiempo añadimos la leche de coco, la sal y el jengibre y dejamos cocinar durante entre ocho y nueve, también con fuego suave. Lo último es verter el contenido de la olla en tu batidora o procesador de alimentos y triturar durante un minuto o hasta que se consiga una textura cremosa.
Crema de champiñones
Un básico de la cocina que destaca por ser un plato reconfortante, suave y lleno de sabor, perfecto para disfrutar tanto en los días fríos como en cualquier momento en el que apetezca algo ligero pero sabroso. Tan solo necesitas:
- 395 gramos de champiñones cortados por la mitad o en cuartos según sea necesario
- 550 gramos de agua
- 200 gramos de leche entera
- Una pastilla de caldo concentrado
- Sal y pimienta al gusto
- 60 gramos de nata para cocinar
- Perejil fresco
- 45 gramos de queso crema
Para preparar una deliciosa crema de champiñones, comienza colocando los champiñones cortados por la mitad o en cuartos en una olla junto con el agua y la pastilla de caldo. Lleva la mezcla a ebullición y cocina a fuego medio durante unos diez o quince minutos, hasta que los champiñones estén tiernos. A continuación, agrega la leche, sazona con sal y pimienta al gusto y deja cocinar cinco minutos más sin que llegue a hervir demasiado.
Una vez cocidos, retira del fuego y tritura la mezcla con una batidora de mano o licuadora hasta obtener una crema suave y homogénea. Luego, incorpora la nata para cocinar y el queso crema, mezclando bien hasta que se integren por completo y la crema adquiera una textura sedosa. Prueba y ajusta la sazón si es necesario. Finalmente, sirve la crema caliente, decorada con un poco de perejil fresco picado para darle un toque de color y frescura.
Sopa oriental de pollo
Inspirada en la cocina oriental, esta sopa combina el sabor aromático del perejil y apio con la suavidad del pollo y de los fideos. Para preparar de unas cuatro a seis raciones, necesitas los siguientes ingredientes:
- 395 gramos de carne cocida o asada de pollo, sin piel y deshuesada
- Dos dientes de ajo
- Perejil fresco
- Una cebolla blanca
- 325 gramos de mix de verduras troceadas (como por ejemplo, zanahoria, calabacín y puerro)
- 170 gramos de apio troceado
- 15 gramos de mantequilla sin sal
- 15 gramos de AOVE
- Sal y pimienta al gusto
- 100 gramos de noodles de arroz
- 1 litro de caldo de pollo
En cuanto a su preparación, comenzamos con la base aromática, para la cual, en una olla grande, añadiremos el AOVE y la mantequilla. Sofreímos la cebolla picada durante unos tres o cuatro minutos hasta que esté transparente. Acto seguido, agregamos el ajo y cocinamos un minuto más, teniendo cuidado de que no se queme. En este momento, incorporamos el mix de verduras troceadas y el apio y salteamos cinco minutos, removiendo ocasionalmente. Salpimentamos al gusto. Una vez hecho esto, agregamos el caldo de pollo, mezclamos y reducimos el fuego para dejar que se cocine durante 15-20 minutos.
Después, desmenuzamos bien el pollo, lo añadimos y lo dejamos cocinar con el resto durante cinco minutos para integrar sabores. Si quieres, en este punto puedes ajustar el toque de sal y pimienta. Apagamos el fuego, dejamos reposar mientras y calentamos agua en otra olla más pequeña y cuando comience a hervir, apagamos el fuego y añadimos los noodles. Los dejamos cocinar entre cuatro y seis minutos (o lo que indique en el paquete, ya que varía dependiendo de la marca). Los escurrimos y los incorporamos a la sopa.
Servimos y añadimos el perejil fresco picado por encima y, opcionalmente, un chorrito de salsa de soja para un toque más umami.
Crema de calabaza
Esta receta es más clásica, pero su facilidad y rapidez de elaboración –además de su sabor delicioso–, la hacen una imprescindible de la cocina de otoño e invierno. Además, la selección de ingredientes la convierte en un plato muy de temporada. Sus ingredientes son fáciles de encontrar en el supermercado:
- 400 gramos de calabaza
- Dos cucharadas de queso crema
- Medio vaso de agua
- Una cucharadita de nuez moscada
- 1/4 de pastilla de caldo concentrado
- Sal y pimienta blanca al gusto
Lo primero que tendrás que hacer es cocer la calabaza y triturar con un poco de agua hasta lograr una textura cremosa. A continuación, se pone esta mezcla en un cazo a fuego medio alto y se añade el queso crema, el agua, las especias y el concentrado de caldo. Solo queda hervir a fuego medio y una vez integrado todo, tras unos 10 minutos aproximadamente, dejar reposar fuera del fuego con la tapa.
Un extra para darle un toque diferente es añadir un topping de jamón crujiente. Tan solo necesitas cortar lonchas de jamón cocido o curado en trozos pequeños (o bien comprar ya cortadas) y colocarlos sobre un plato cubierto con papel de cocina, asegurándote de que no se amontonen. Cubre los trozos con otra hoja de papel para evitar salpicaduras y ayudar a que queden secos y crujientes. Cocina en el microondas a máxima potencia durante entre uno a tres minutos, revisando cada 30 segundos a partir del primer minuto para que no se quemen. Una vez listos, deja que se enfríen un poco sobre el papel, ya que al enfriarse se volverán más crujientes.