Mousse de limón con merengue italiano: así puedes hacer este postre frío, rápido y fácil
Pocos postres son tan fáciles de elaborar y tan agradecidos como una buena mousse. Es rápida de preparar y refrescante, perfecta para los meses de calor. Pero, sin duda, la mejor receta para luchar contra el mercurio es, específicamente, la mousse de limón. Su sabor ácido y dulce es perfecto para los amantes de los postres con fruta. Sin embargo, para algunos puede presentar un perfil gustativo algo abrumador. Aquí entra el merengue italiano. Se trata de una alternativa al merengue tradicional, mucho más estable y segura, dado que se cocinan las claras. Le dará al conjunto de esta receta un sabor suave, y acompañará a la perfección la textura untuosa de la mousse.
Diferencias entre el merengue italiano y el francés
Existen distintos tipos de merengue según su elaboración. El francés, el más habitual en las cocinas españolas, consiste en montar las claras en frío e incorporar el azúcar gradualmente.
El italiano, más estable y técnico, se obtiene vertiendo un almíbar caliente sobre las claras mientras se baten. El resultado es un merengue brillante y vistoso, que debe cocinarse después en el horno a baja temperatura. El problema es que esto altera la consistencia final del merengue, que suele quedarse con un caparazón más duro y con textura azucarada por fuera.
Con el merengue italiano se cocina la clara de huevo y se mantiene estable, por lo que el resultado es un merengue que no precisa de cocción adicional. Se trata, por ello, de la mejor opción para la mousse de limón, puesto que podrás servirlo frío sobre el postre.
Receta de mousse de limón con merengue italiano
De acuerdo con la Federación Española de Nutrición (FEN), la mousse de limón, además de ser refrescante y fácil de preparar, se trata de una receta que cuenta con el aporte nutricional del limón. Se trata de una fruta rica en vitamina C y flavonoides, potentes antioxidantes.
Para preparar la mousse de limón, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 200 mililitros de nata de repostería
- 375 gramos de yogur natural
- 300 mililitros de leche condensada
- El zumo de medio limón
- La ralladura de un limón
Recuerda que, aunque la receta estará lista en apenas quince minutos, debe reposar un par de horas en la nevera antes de servirla. Tendrás que seguir los siguientes pasos para prepararla:
- Comienza montando la nata de repostería. No debe quedar totalmente montada, solo lo suficiente como para que le aporte la textura necesaria a la mousse. Para ello, recomendamos que utilices unas varillas eléctricas, aunque puedes emplear una manual.
- Incorpora a la mezcla el yogur natural, la leche condensada, el zumo de limón y la ralladura.
- Una vez esté bien integrado, distribuye la mousse en vasitos individuales y deja que se enfríen durante un par de horas.
Mientras, puedes elaborar el merengue italiano. No es necesario prepararlo para este postre, pero debes saber que es el toque perfecto para rematar esta receta. Para realizarlo, necesitarás lo siguiente:
- 90 gramos de clara de huevo
- 40 mililitros agua
- 100 gramos de azúcar
- Una cucharadita de cremor tártaro
Para preparar el merengue italiano, deberás seguir estos pasos:
- Comienza preparando el almíbar. Para ello, calienta el agua y el azúcar hasta que comience a hervir. Debe alcanzar una temperatura de unos 120 grados, por lo que te recomendamos que lo monitorices con un termómetro. Otra opción es esperar quince minutos desde que rompe a hervir.
- Mientras, en un bol grande, comienza a montar las claras junto al cremor tártaro. No es necesaria que las montes completamente.
- Cuando el almíbar alcance la temperatura adecuada, incorpóralo poco a poco al merengue, y continúa montándolo hasta que se enfríe y la mezcla forme picos.
Una vez la mousse haya reposado en la nevera, podrás disponer encima el merengue italiano. Para ello, te recomendamos que utilices una manga pastelera. Si no tienes una, puedes utilizar una bolsa de congelados. Deberás hacer un corte en una de las esquinas inferiores de la bolsa, e introducir el merengue en su interior. Otra opción es preparar una boquilla de cartón fino, firme y limpio, que puedes obtener aprovechando el cartón del envase de un alimento. Recorta un círculo de cartón y después, corta otro círculo en su interior. Con las tijeras, recorta pequeños triangulitos, que le darán la forma al merengue. Por último, coloca el agujero de la bolsa de congelados el cartón.
Es posible transformar este postre en una tarta si le añades un fondo de galletas. Para ello, tritura un paquete de galletas de tu elección machacándolo con un rodillo de cocina. Después, mézclalo con media barra de mantequilla hasta obtener una textura consistente, pero arenosa. En los vasos, antes de depositar la mousse, coloca una base fina de galleta.
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