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Día del Libro

20 títulos de ficción para regalar el Día del Libro

Cristina Ros

21 de abril de 2026 21:41 h

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En abril libros, libreros y lectores salen a la calle. Paradas de puestos en Sant Jordi, librerías que anuncian descuentos, ferias del libro en ciudades y pueblos. ¿Quién se resiste?

En elDiario.es te proponemos 20 libros de no ficción de entre las novedades más recientes, por si tienes dudas y quieres apostar a lo seguro.

Si te gusta más la narrativa de ficción, aquí tienes otros 20 títulos seleccionados por Cristina Ros, una de las grandes lectoras del equipo de colaboradores de elDiario.es.

‘Solo tierra, solo lluvia, solo barro’, de Montse Albets (Hoja de Lata, trad. Natàlia Cerezo / ‘Només terra, només pluja, només fang’ (Periscopi)

Una primera novela cocinada a fuego lento que indaga en el duelo, la soledad y la importancia de los vínculos siguiendo los pasos de una mujer que llega a un pequeño pueblo cargando con el peso de la pérdida. Escrita con delicadeza y vocación intimista, la autora sobresale en la exploración de la psique de la protagonista al tiempo que evoca con viveza el ambiente de la comunidad. Fue distinguida con el Premi Llibreter de los libreros catalanes.

‘Distancia de fuga’, de Cristina Araújo Gámir (Tusquets)

Tras darse a conocer con Mira a esa chica (Premio Tusquets 2022), donde se inspira en el caso de La Manada para narrar las secuelas de una violación, la autora madrileña Cristina Araújo sigue bebiendo del presente para recrear una historia de amor entre dos personajes que se encuentran en ese tránsito de la juventud a la vida adulta, cuando se tiene ambición, pero pocas certezas. Como en su ópera prima, maneja a la perfección la estructura y los tiempos, y desmiente aquello de que la segunda novela siempre es un tropiezo.

‘La chica más lista que conozco’, de Sara Barquinero (Lumen)

Si alguien pensaba que el éxito de Los Escorpiones iba a obnubilar a su autora, se equivocaba de lleno: con La chica más lista que conozco Sara Barquinero firma otra novela de alto voltaje literario que conecta temas del debate contemporáneo –en este caso, las relaciones de poder en la universidad española– con cuestiones tan atemporales como la entrada en el mundo adulto, el paso de la provincia a la ciudad o la amistad entre mujeres jóvenes.

‘Maqluba. Amor a dos voces’, de Sari Bashi (Libros de Seda, trad. Jorge Fernández Cienfuegos)

Esta novela, que se publicó en 2021 y ahora se traduce por primera vez al castellano, narra una conmovedora historia de amor, inspirada en las vivencias de la propia autora, entre un profesor gazatí retenido en la Cisjordania ocupada y la abogada israelí-estadounidense que se encarga de defenderlo. Con el hilo de su relación, subyacen muchos conflictos no resueltos: el conflicto israelí-palestino, por supuesto, pero también el desarraigo, el choque entre generaciones, las diferencias étnicas o las desigualdades de género. Una novela que deleita e instruye, y que merece tener un largo recorrido.

‘Koljós’, de Emmanuel Carrère (Anagrama, trad. Juan de Sola) / ‘Kolkhoz’ (Anagrama, trad. Ferran Ràfols)

No es una novela, pero tampoco un ensayo; es Carrère haciendo lo que mejor sabe, y a un nivel excelso. Después de la muerte de su madre, Hélène Carrère d’Encausse, figura prominente de la cultura francesa –donde se convirtió en la primera mujer en dirigir la Academia, entre otros méritos–, el escritor revisa los documentos de su archivo personal para reconstruir la historia de su familia, que es a la vez un recorrido por el pasado de Europa y un diálogo intergeneracional lleno de aristas, pero también de amor.

‘La comadrona’, de Bibbiana Cau (Duomo, trad. Noelia Pousada)

Como lectores, no siempre buscamos la exigencia literaria. A veces nos apetece una novela distendida, que nos entretenga sin experimentos. La comadrona es un excelente ejemplo de ello: una historia ambientada en la Cerdeña de principios del siglo XX, con mujeres fuertes que desafían el orden establecido y un hermoso homenaje al oficio, transmitido de generación a generación, de las profesionales que asisten el parto.

‘Pequeña guerra perfecta’, de Elvira Dones (Errata Naturae, trad. Regina López Muñoz)

Se ha escrito mucho sobre la Segunda Guerra Mundial y la Guerra civil española, pero no tanto –o al menos no ha tenido tanto arraigo aquí– de las guerras yugoslavas. En este libro, la escritora albanesa Elvira Dones transita por el Kosovo de 1999, en medio del genocidio perpetrado por Slobodan Milošević. La particularidad es que el centro está puesto en un grupo de mujeres de diferentes edades, en cómo tiran adelante entre el miedo y la incertidumbre.

‘Abril o nunca’, de Juan Gómez Bárcena (Seix Barral)

El escritor cántabro Juan Gómez Bárcena se propone (y con ello propone al lector) un nuevo reto con cada nueva novela. Después de la extraordinaria Lo demás es aire y del personal ensayo Mapa de soledades, esta vez le toca el turno a un libro donde se atreve con los viajes en el tiempo, que le sirven de canal para exorcizar el dolor de un padre por la pérdida de la hija. Sensibilidad, inteligencia y mordacidad en otro despliegue de narrativa portentosa.

‘Física de la tristeza’, de Gueorgui Gospodínov (Impedimenta, trad. María Vútova)

El autor búlgaro, firme candidato al Premio Nobel de Literatura, se ha ido afianzando entre el público español desde que ganó el prestigioso Premio Booker Internacional por Las tempestálidas (2020), que también recibió el Premio Strega europeo. Impedimenta recupera otra de sus obras mayores, una original exploración de la memoria escrita con una prosa hipnótica, de meandros e imágenes poco habituales en la tradición occidental. Leerlo es entrar en un cuarto oscuro del que se emerge profundamente conmovido.

‘Albión’, de Anna Hope (Libros del Asteroide, trad. Regina López Muñoz) / ‘Albió’ (Amsterdam, trad. Esther Roig) 

Una novela de las de antes, de las de siempre, solo que escrita por una autora de hoy, con la perspectiva de hoy, que no pierde de vista los conflictos más actuales. Anna Hope firma una saga familiar de largo aliento, que invita a sumergirse en las vidas de los personajes durante unos cuantos días, con la pasión con que leímos a los clásicos. Una historia sobre la familia, el legado y la diferencia de clases de lo más entretenida.

‘La edad ridícula’, de Maryam Madjidi (Minúscula, trad. Palmira Feixas)

En la periferia de París, una adolescente de origen iraní, hija de exiliados políticos, se enfrenta a los imperecederos conflictos de esta etapa con el añadido de la complejidad de navegar entre dos culturas. La falta de referentes que iluminen el camino, junto con el acoso escolar, la hacen avanzar a tientas, pero la protagonista tiene un bastión al que agarrarse: el estudio. Y, como tantas generaciones, esta joven, trasunto de la autora, hace de los libros y su rico mundo interior un vehículo de desclasamiento.

‘La hija’, de Sergio del Molino (Alfaguara)

A riesgo de que el último cuatrimestre del año lo borre de la memoria de los críticos, hay que reivindicarlo ya como uno de los libros del año, y aún más: uno de los libros más importantes de Sergio del Molino, que no es que anduviera corto de méritos. En esta ocasión, la novela parte de la curiosidad por la supuesta hija ilegítima de Goya, la pintora Rosario Weiss, pero en el fondo no deja de ser un paso más para seguir escribiendo sobre lo que le ha interesado siempre, a saber: el narrador subjetivo, la pérdida, la memoria personal y colectiva, el poder del arte, con el añadido de la voz de un hombre enamorado y un espléndido fresco del siglo XIX.

‘Páramo herido’, de Fabio Neri (Ned Ediciones)

La primera novela de Fabio Neri, escritor chileno afincado en Barcelona, retoma el viejo motivo del viaje iniciático para narrar la tumultuosa peripecia de un joven en la Patagonia hostil. Con aire de wéstern y una prosa viva, que fluye como un río, el relato es a la vez una novela de formación, una radiografía de la violencia en la historia del país y una meditación existencial de la que el lector sale tan estremecido como su protagonista.

‘Arroyo Flint Kill’, de Joyce Carol Oates (Altamarea, trad. Antonio J. Antón Fernández)

Se celebran tanto (y no sin razón) sus grandes novelas, como Blonde, Qué fue de los Mulvaney o Un libro de mártires americanos, que se corre el riesgo de pasar por alto sus (por lo general) no menos extraordinarios relatos. He aquí una nueva muestra de destreza y plasticidad narrativa de Joyce Carol Oates: violencia, miedo, desarraigo; una pieza más en ese inventario de los rincones oscuros del alma humana que ha construido libro a libro.

‘Una madre trabajadora’, de Agnes Owens (Muñeca Infinita, trad. Blanca Gago)

La recuperación de una autora escocesa que, con su humor corrosivo, traza una sátira sobre las trampas de la pretendida conciliación. La protagonista, madre de dos hijos, decide volver a trabajar, una decisión que le trae consecuencias en su matrimonio. Estamos en la década de los años cincuenta, y además del patriarcado, las secuelas de la guerra, la pobreza y el alcohol hacen estragos en la sociedad. La autora, de quien este 1926 se conmemora el centenario, teje una trama sorprendente que invita a la reflexión.

‘Pueblo blanco azul’, de Azahara Palomeque (Cabaret Voltaire)

Una mujer regresa a su pueblo para escribir una novela. Busca un nuevo comienzo, pero lleva la mochila cargada de heridas. En su relato se teje la memoria personal con las voces de la comunidad, en una novela poética y con gusto por el detalle que rinde homenaje a ese mundo perdido de los que ya no están, pero de algún modo forman parte de nosotros. Azahara Palomeque, una nueva y primorosa voz narrativa que ha llegado para quedarse.

‘La parte fácil’, de Ismael Ramos (Las Afueras) / ‘A parte fácil’ (Xerais)

Dicen sus editores que publicar libros de relatos en España es llorar, pero el último llanto que les ha dado Ismael Ramos ha sido de alegría, al convertirse en el primer español en ganar el prestigioso Premio O. Henry –un galardón con más de cien años de historia– por La liebre, uno de los cuentos contenidos en este volumen. Ismael Ramos tiene ojo clínico para retratar las precariedades contemporáneas, materiales y emocionales, pero sobre todo tiene estilo, mirada, mundo propio, y ahí está todo.

‘Joi’, de Ángela Segovia (La Uña Rota)

Ángela Segovia es una de las poetas más interesantes del panorama español, y con este libro se estrena en la novela. Como era de esperar, hace un despliegue de lenguaje prodigioso, que da voz a una niña de doce años que se pierde en el bosque. La inocencia se funde con el lado sombrío de la realidad en un texto que navega entre la oralidad de lo local con la mirada reflexiva de la narradora. Íntima, delicada y salvaje a un tiempo. Otro nombre del que tomar nota.

‘La casa del mago’, de Emanuele Trevi (Sexto Piso, trad. Miguel Ros González)

Emanuele Trevi, uno de los autores italianos contemporáneos más importantes, vertebra su narrativa en torno a figuras reales. En este caso, el protagonista es su padre, Mario Trevi (1924-2011), un reputado psicoanalista que, como en toda relación paternofilial, dejó heridas en forma de silencios, ausencias y otros misterios. El autor lleva a cabo un viaje íntimo de reencuentro y redención que explora temas como la paternidad o el hecho de crecer a la sombra de un padre célebre.

‘La sombra del loto negro’, de África Vázquez Beltrán (Minotauro)

Los amantes de la fantasía histórica y el Antiguo Egipto están de enhorabuena: África Vázquez Beltrán, flamante ganadora del Premio Minotauro 2026, firma una novela en la que el rico universo mitológico se filtra en el día a día de la protagonista, una joven a la que seguimos en su particular viaje del héroe, solo que, en su caso, no es una heroína al uso, sino una sencilla, imperfecta, compleja como cualquier ser humano, que despierta la empatía del lector e invita a acompañarla en su periplo.