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La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años

Carmen López

24 de marzo de 2026 21:59 h

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La autora estadounidense Jane Smiley tiene algunos gustos muy definidos: escribir novelas, Charles Dickens (vida y obra), profundizar en los entresijos de las estructuras familiares, la idiosincrasia de los Estados Unidos, leer y los caballos. Tuvo el primero cuando aún estaba en el colegio y ahora, que ya ha cumplido los 76 años, es dueña de varios, además de diversos perros.

De hecho, su colosal Trilogía de los cien años se le ocurrió mientras escribía un libro sobre corceles (tiene unos cuantos en su extensa bibliografía). Esta saga comienza con el volumen Un poco de suerte, que llegó a España el pasado septiembre; continúa con el recién publicado Una advertencia (ambos traducidos por Ce Santiago y editados por Sexto Piso) y continúa con Golden Age, aún inédito en castellano. Vio la luz en su país en 2010 y, durante tres entregas, recorre la historia de una familia estadounidense desde 1920 hasta 2020.

“Se me ocurrió la idea alrededor de 2010. Estaba trabajando en una serie de libros sobre caballos para jóvenes lectores, y disfrutaba poder seguirlos de un libro a otro, escribiendo sobre cómo aprendían cosas y cómo crecían”, dice en una entrevista con elDiario.es. “Mi madre tenía unos 90 años por aquel entonces y vivía en una comunidad a medio camino entre mi hermana y yo. Ambas la visitábamos con frecuencia. Mi abuela había vivido hasta los 97 años y medio, y pensé mucho en cómo sería haber vivido tanto tiempo”.

La historia arranca con el matrimonio de Rosanna y Walter Langdon, que son propietarios de una granja en Iowa y llegan a tener cinco hijos. Sus problemas, ansiedades, deseos y orientaciones políticas son un reflejo de la sociedad estadounidense de aquel momento en la región Medio Oeste del país. “Me interesaba la agricultura y cómo había cambiado, así que decidí escribir sobre una familia de granjeros cuyos padres tenían la misma edad que mis abuelos, y cuyos hijos tenían la misma edad que mi madre y sus hermanos —desarrolla Smiley—, pero no se trataba de ellos, sino de cómo se habría sentido vivir esos años y, en cierto sentido, personificar los diversos acontecimientos y cambios sociales que tuvieron lugar entre 1920 y 2020”.

El adjetivo 'colosal', utilizado unos párrafos atrás, no es exagerado: en total, los volúmenes suman alrededor de 1.400 páginas (en castellano, Un poco de suerte tiene 484; Una advertencia, 589; y Golden Age, en inglés, 400), que publicó entre 2010 y 2015, mientras que la autora lidiaba con otros proyectos de por medio. La aventura arranca en 1920 (cada capítulo se centra en un año) y su idea era que cada uno tuviese el mismo número de páginas. “Sabía que los años de la Segunda Guerra Mundial fueron más dramáticos que, por ejemplo, los de la década de 1950. Pero, si vives esos años, cada uno se experimenta de forma diferente, y quería explorar eso. Quería que la trilogía avanzara como el paso del tiempo”.

La tercera entrega llegó antes que los propios acontecimientos reales, por lo que es una invención de lo que ella pensaba que ocurriría en esos cinco años siguientes. Su intención no era predecir hechos concretos, sino, más bien, explorar sus inquietudes a través de los Langdon. Si tuviese que escribir sobre su país ahora mismo, cree que escogería entre los géneros “ficción reflexiva, analítica y seria o ficción de terror”. “Debido a varios acontecimientos recientes, hay una sensación de temor”, dice. “¿Es mi trabajo como autora analizarlos o imaginar lo peor y presentárselo a los lectores, quizás como advertencia? Quizás titularía el libro ¡Uf! y escribiría sobre cómo todo salió bien al final”.

La inspiración está cerca

En el pasado, Tusquets había traducido al castellano algunos títulos de Smiley, como Heredarás la tierra, en 1992, o De buena fe, el último de ellos, en 2005. Sexto Piso la recuperó un año antes de empezar esta década del siglo XXI con tres de sus novelas cortas: La edad del desconsuelo (2019), Un amor cualquiera (2020) y La mejor voluntad (2021). Todos ellos acerca del matrimonio y la vida familiar, un tema del que sabe bastante porque se ha divorciado de tres de los cuatro maridos con los que se casó. Como dijo Nora Ephron, que también conocía bastante bien estos asuntos: “Nunca te cases con un hombre del que no te gustaría divorciarte”. De hecho, Un poco de suerte está dedicado a ellos cuatro: “Con enorme agradecimiento por las décadas de paciencia, conocimiento, información, risas y apoyo”.

Cuando, en 2023, Sexto Piso llevó de nuevo a las librerías Heredarás la tierra, esa tremenda reinterpretación de El rey Lear de William Shakespeare que le valió el premio Pulitzer en 1992, su nombre brilló en neón en su catálogo. Décadas antes, Smiley reflexionó sobre que en la obra del inglés las hijas no abren la boca, son los otros personajes (sobre todo el padre) quienes hablan sin parar. Así que decidió coger la historia, llevarla a una granja de Estados Unidos, hacer que la hija mayor fuese la protagonista y montar un tremendo dramón del que el escritor original se habría quedado prendado.

Si bien no es fácil entrar en la novela, según avanza se hace más difícil soltarla hasta que se descubre el tremendo pastel que esa familia guarda en la despensa de los temas de los que no se hablan. Se adaptó al cine en 1997 de la mano de Jocelyn Moorhouse con un elenco de renombre: Jessica Lange, Michelle Pfeiffer, Colin Firth, Michelle Williams, Elizabeth Moss o Keith Carradine. Sin embargo, no cosechó unas críticas muy positivas y el único galardón al que optó fue la nominación de Jessica Lange a Mejor actriz principal en los Globos de Oro de 1998. A veces pasa, y si no que se lo digan a Emerald Fennell y su adaptación de Cumbres borrascosas.

Cuatro maridos y 17 novelas

La trayectoria vital de Smiley está llena de altibajos. Nació en California en el seno de una familia liberal y sin problemas económicos, creció en un barrio de St. Louis (Missouri), estudió en la prestigiosa Universidad de Vassar —donde seguramente se cruzó con Meryl Streep por los pasillos, aunque no se conocieron— y se doctoró en la Universidad de Iowa. Pero también vivió en una comuna marxista con su primer novio en Connecticut, se casó cuatro veces, vivió en el valle del Hudson (Iowa) y tuvo una casa en Nueva York.

Aunque su relación con sus antiguos esposos —al menos, en público— parece cordial, pasar por tres divorcios y criar a tres hijos a la vez no es un plan que parezca muy apetecible. Sin embargo, consiguió combinar todo el embrollo vital con el trabajo y escribir 17 novelas, dos volúmenes de relatos, cinco libros de no ficción, ocho libros juveniles y un libro infantil. Además, también ha sido profesora de la Universidad de Iowa durante más de una década. Su agenda en los 90 tenía que ser todo un encaje de bolillos.

Actualmente, vive en Carmel Valley, una comunidad de San Francisco, tiene un jacuzzi donde le gusta leer y sigue con su escritura. Su último libro publicado en Estados Unidos ha sido Lucky, una novela sobre una cantautora folk que, pese a la fama y el dinero, no consigue alcanzar la plenitud de su espíritu. Lo siguiente será una continuación Las fabulosas aventuras de Lidie Newton, que publicó en 1998 en inglés y en el año 2000 en España de la mano de Tusquets. Y así seguirá hasta que le apetezca o pueda, para alegría de sus millones de lectores, entre ellos, Jonathan Frazen que tiene sus libros en la sección Gran Novela Americana de su biblioteca.