Plácido Domingo, la punta del iceberg del #MeToo en la música clásica

Plácido Domingo (Madrid, 1941) se despertó el pasado martes con una de las peores noticias de su vida. Según informaba la agencia de noticias AP, nueve mujeres le acusaban de acoso sexual en los años ochenta, época en la que había trabajado con ellas. Las revelaciones eran durísimas para el tenor y director artístico con indicaciones sobre tocamientos, propuestas incómodas y en ocasiones relaciones sexuales que alguna de las denunciantes no quería haber realizado.

“Pero cómo le dices que no a Dios”, dijo Patricia Wulf, la única que desveló su nombre. La respuesta de Domingo reflejó su propio shock: “Los baremos por los que nos medimos hoy son muy diferentes a los del pasado”.

El mundo de la ópera reaccionó de forma ambivalente. En EEUU, la Ópera de Filadelfia y la de San Francisco anunciaron las cancelaciones de sendos conciertos que tenían contratado con el tenor, pese a que no hay sentencia concluyente acerca de las acusaciones. La Ópera de Los Ángeles, en la que trabaja Domingo como director general desde 2003, anunció que abriría una investigación.

En España, sin embargo, la respuesta fue mucho más cautelosa y varias sopranos como Ainhoa Arteta, Pilar Jurado –actual presidenta de la SGAE- y Ángeles Blancas, salieron en defensa del tenor. Es más, según comentaron allegados de Domingo al ediario.es, el tenor era “una persona excelente” y “muy caballerosa” a la que nunca se la había visto un gesto extraño.

La soprano Ruth Iniesta (Zaragoza, 1985), ha contado su experiencia a eldiario.es: “Mi experiencia con Plácido Domingo ha sido muy breve, pero fue una persona encantadora y muy respetuosa”, describe. “Creo que se está ajusticiando a una persona y hay mucha sed de sangre”.

No obstante –y ahora llegará toda la investigación-, Domingo ha unido su nombre al de otros artistas del mundo de la música clásica que recientemente han sido acusados de acoso sexual. En su mayoría son directores de orquesta, que precisamente es uno de los puestos de trabajo menos feminizados dentro de la ópera.

La gran mayoría han sido siempre hombres, lo que no ocurre con los actores y cantantes –hay piezas enormes con protagonistas mujeres- o incluso con los propios instrumentistas. Estos son algunos de los directores más renombrados acusados en los últimos meses. Eso sí, en la mayoría de los casos no se han podido aportar pruebas.

Charles Dutoit

Director de la Royal Philarmonic Orchestra

En enero de 2018 saltó la noticia de la renuncia de Charles Dutoit (Lausana, 1936) como director de la Royal Philarmonic Orchestra de Londres tras haber sido acusado de acoso por cuatro miembros de la Orquesta Sinfónica de Montreal entre 1985 y 2010. La noticia la había desvelado The Associated Press en diciembre de 2017.

Dutoit, que había trabajado también como Director Musical de la Orquesta del Festival de Verbier, en Suiza; Director Emérito de la Orquesta NHK de Tokio y Director Laureado de la Philadelphia Orchestra en los EEUU. Negó todos los hechos y manifestó que “las acusaciones no tienen absolutamente ninguna base en la verdad”.

Se inició una investigación, pero en noviembre de 2018 las denunciantes no pudieron demostrar las acusaciones. No obstante, para septiembre de aquel año ya estaba trabajando como director invitado principal de la Filarmónica de San Petersburgo.

James Levine

Director de la Ópera del Metropolitan de Nueva York

Solo un par de meses más tarde, en marzo, era despedido James Levine (EEUU, 1943) como director de la Ópera del Metropolitan de Nueva York por acoso sexual a hombres jóvenes en los setenta. Levine era uno de los directores más reconocidos, pero una información de The New York Times en diciembre de 2017 acabó con su carrera como director al frente de la ópera del Met, que había empezado en 1976. Según las acusaciones, tres hombres habían sufrido abusos cuando fueron sus pupilos entre 1960 y 1980.

Comenzó entonces una espiral en los tribunales, ya que Levine demandó al Met por incumplimiento de contrato y difamación. La ópera hizo lo propio y demandó al director por dañar el prestigio del templo lírico. Además, había abierto una investigación en la que concluyó que Levine sí había abusado de estos jóvenes. Es más, destacaba que el abuso podía haberse producido hasta 1999. No obstante, en julio de este 2019 tanto Levine como el Met llegaron a acuerdo del que no han transcendido los términos.

Daniele Gatti

Director de la Royal Concertgebouw Orchestra de Amsterdam

En agosto de 2018, fue la La Royal Concertgebouw Orchestra de Amsterdam la que despidió a su director, Daniele Gatti (Milán, 1961) por las denuncias de agresión sexual que había publicado The Washington Post. Según un artículo del periódico estadounidense, Gatti había tenido un “comportamiento inapropiado” con dos cantantes líricas entre 1999 y el año 2000.

Gatti era entonces uno de los directores más reputados, ya que también había sido director principal de la Orquesta Nacional de Francia. No obstante, volvió a ocurrir lo mismo. Al final la orquesta holandesa y el director llegaron a un acuerdo en buenos términos y en diciembre de 2018 el teatro de la ópera de Roma designó a Gatti como su nuevo director musical titula por un periodo de tres años, hasta el 31 de diciembre de 2021.

William Preucil

Concertino de la Orquesta de Cleveland

En octubre 2018 fue el concertino de la Orquesta de Cleveland William Preucil (EEUU, 1958) el que fue despedido después de la denuncia de once mujeres que señalaron que Preucil había tenido una conducta sexual inadecuada con ellas. La información la destapó The Washington Post y, al parecer, los abusos habían tenido lugar entre 1996 y 2007. Una de las mujeres incluso era menor en el momento de los hechos.

Durante la investigación judicial, Preucil sí reconoció que había “tenido contacto sexual con tres alumnas durante o después de sus lecciones”, aunque no se refirió a abusos sexuales.

Stephen Lord

Director de la Ópera de Michigan

La última renuncia por un caso de acoso sexual es la de Stephen Lord, director de la Ópera de Michigan en junio de este 2919. Lord renunció tras las acusaciones de cantantes, pianistas y directores de todo EEUU realizadas en el periódico digital Twin Cities Arts Reader. Como pruebas se aportaron mensajes teléfonicos y correos electrónicos en los que supuestamente Lord afirmaba “si te acuestas conmigo, tendrás estos trabajos”.

El director ha negado las acusaciones aunque ya le han rescindido contratos como el de la producción de la La flauta mágica, que iba a dirigir en la Ópera de Maine el pasado 24 de julio.