Morir en el trabajo en 2025 como en accidentes del siglo pasado: “Jesús cayó desde 12 metros de altura”

Laura Olías

13 de febrero de 2026 10:02 h

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Jesús tenía 42 años y vivía en un pueblo de Sevilla. Tenía dos hijos, de 10 y 6 años. Era licenciado en Historia del Arte y quería ser profesor de ESO y Bachillerato, para lo que estaba opositando. “Pero mientras había que trabajar”, explica su pareja, Laura, por lo que consiguió un contrato fijo en una empresa de su localidad. “Hasta el 25 de julio”, dice entre lágrimas. Ese día, Jesús falleció en su centro de trabajo tras precipitarse desde una altura de 12 metros, un accidente propio del siglo pasado, para los que hoy existen medidas preventivas.

Jesús es una de las 735 personas que fallecieron por accidentes laborales en 2025 en España, según los datos provisionales publicados este viernes por el Ministerio de Trabajo. Son dos personas al día, que en su mayoría salen de sus hogares y no regresan nunca. “Esto es una lacra, tenemos que pararlo de alguna manera entre todos”, dice su viuda, que colabora con la Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía (AVAELA).

Las muertes en el trabajo se han reducido respecto a 2024 en 61 personas, algo que se refleja también en un fuerte descenso del índice de incidencia (2,81) –valor aísla la evolución de los vaivenes en el número de trabajadores–, que disminuye un 11,6%.

Los sindicatos mayoritarios celebran el descenso en la mortalidad y en la siniestralidad en el último año, pero recuerdan que todavía los datos son “inaceptables” y, sobre todo, insisten que hay muchos accidentes evitables si se hubieran cumplido con las medidas preventivas necesarias. Además, hay focos muy preocupantes, como la construcción, el sector más mortal y que está empeorando sus cifras: murieron 164 de sus trabajadores el año pasado, un 21,5% más que en 2024.

El accidente de Jesús, una caída fatal por un trabajo en altura, es uno de los ejemplos más denunciados: con los arneses y líneas de vida obligatorios desde el siglo pasado para este tipo de tareas, una persona no debería caer al vacío y perder la vida.

El fiscal de Sala Coordinador de Seguridad y Salud en el Trabajo, Ángel Javier Muñoz Marín, alertó en unas recientes jornadas de que se enfrenta “cada semana” a accidentes totalmente evitables, en los que no se habían tomado medidas de seguridad ni de prevención. Mencionó dos ejemplos reales, de empresas pequeñas, en los que los trabajadores cayeron al vacío desde alturas sin ninguna línea de vida, ni agarres, ni tampoco formación preventiva para las tareas que estaban realizando.

“Se repite sistemáticamente. Y sigo preguntando: ¿es que nadie se da cuenta de que ese trabajo irremediablemente va a acabar en esa situación?”, lamentó el fiscal. El Ministerio de Trabajo acaba de alcanzar un acuerdo con CCOO y UGT para reforzar la prevención laboral en las empresas. “El objetivo es que nadie más muera en su puesto de trabajo”, destacó la vicepresidenta Yolanda Díaz.

Trabajo precario que pone en riesgo vidas

La pareja de Jesús denuncia, precisamente, que no estaba “en su puesto de trabajo”, sino cumpliendo otras tareas para las que no tenía formación. “El día de antes le dije que no se subiera, que me daba miedo, que no se subiera...”, repite entre lágrimas.

La muerte de Jesús está en medio de una investigación judicial, por lo que prefiere no ahondar en muchos detalles de lo sucedido, pero Laura denuncia la “semiesclavitud” a la que se ven sometidos muchos trabajadores, que se ven abocados a hacer tareas en condiciones muy precarias para las que no están preparados ni protegidos.

Hay trabajo precario donde se pone a la persona a realizar tareas que no le corresponden. Me parece una barbaridad y una injusticia que se usa a las personas de esa manera

Critica a los empleadores que, “antes de contratar una empresa que les va a cobrar 2.000 euros por un trabajo”, mandan a sus propios empleados, porque les sale más barato. “Trabajo precario donde se pone a la persona a realizar tareas que no le corresponden. Me parece una barbaridad y una injusticia que se use a las personas de esa manera”, denuncia.

Más allá de una ilegalidad de las empresas, por no respetar la legislación laboral, esa irresponsabilidad y falta de cultura preventiva en ocasiones acaba en tragedia. Con una vida segada y una familia rota de la noche a la mañana.

“Mis hijos estaban en casa de un familiar. El más pequeño era muy pequeño (6 años), estaba jugando con su primo. Pero cuando hablé con el mayor (10) y le dije que su padre había tenido un accidente y que estaba muy mal, me decía que quería venir. 'Yo quiero ir, mamá. Quiero ir a verlo”, cuenta Laura. “Ese 25 de julio por la noche, le dije que papá no volvía”, añade la mujer, que está pagando una terapia para ayudar a los pequeños con el duelo.

Sin pensión de viudedad por no estar casados: “Es una injusticia”

Los accidentes de trabajo mortales tienen otra cara oculta: el vacío que dejan en sus hogares, no solo en lo personal, sino también en lo económico. Un hogar que pierde una nómina de un día para otro, que a menudo tiene que afrontar los gastos de una larga batalla judicial y que, en el caso de la familia de Jesús, tampoco ha generado una pensión de viudedad para su pareja, ya que no estaban casados.

“Nosotros tenemos una convivencia estable e ininterrumpida desde el año 2015. El libro de familia, tenemos dos hijos en común. Tenemos préstamos, tenemos cuenta bancaria juntos... pero no estamos casados, ni somos pareja de hecho. Me parece una injusticia tremenda que a una viuda la dejen sin pensión de viudedad por no estar inscritos en un papel en el Ayuntamiento”, denuncia Laura, que está batallando también en los tribunales el reconocimiento de esta prestación de la Seguridad Social.

“Conozco personas que están pasando por lo mismo y esto debería cambiar”, dice Laura. El Ministerio de Elma Saiz planteó en octubre a los agentes sociales incluir entre los perceptores de la pensión de viudedad a quienes, pese a no tener vínculo matrimonial ni ser pareja de hecho, “acrediten una convivencia estable y notoria” o tengan hijos en común, como es el caso de la viuda de Jesús. Sin embargo, es un cambio legal que no ha llegado a aprobar todavía.

Laura pide más formación y cultura preventiva, “tanto a los empresarios como a los trabajadores”, “que los trabajadores se nieguen rotundamente a realizar tareas en las que crean que corren peligro” y “sanciones muy graves cuando ocurra un accidente con resultado de muerte”.

También que “las empresas condenadas por delitos tan graves como el de mi pareja, no puedan concurrir a ningún concurso público de ninguna índole y que no reciban ningún tipo de subvenciones ni privilegios de ningún tipo”, medida que plasmó en una moción en su Ayuntamiento, que obtuvo el respaldo de todos los concejales salvo los del PP.

La viuda de Jesús llama a la sociedad a ejercer también “un papel” para que esto acabe. “Si vamos por la calle y vemos a alguien subido donde no debe o haciendo algo en las condiciones que no debe, hay que llamar a la policía. No estamos concienciados con eso”, considera.

Aunque no sabe “de dónde saca las fuerzas”, Laura dice que “llegará hasta el final” para buscar justicia para Jesús. “Era una persona muy honrada, no se merece que le haya pasado esto. Nadie lo merece. No se puede ir a trabajar y perder la vida”, subraya.