Benito Acosta, párroco de Nuestra Señora de los Remedios, de la barriada de la Granja de Suárez, admite: “Yo no me meto ahora en el qué de la manifestación, pero me desagrada mucho ver a los dirigentes de la Iglesia ahí, me hubiera gustado verlos antes en otros frentes, como la violencia, la justicia, la paz, la inmigración” y pone como ejemplo la pasada guerra de Irak, en la que echó en falta “una salida a la calle tan entusiasta”. El sacerdote también lamenta la politización de la convocatoria: “Como aprendiz de cristiano me duele mucho ver a los responsables de la Iglesia identificados con los poderes más derechosos”. Más en el Diario de Sevilla