Crónica

Eurobike, la movilidad urbana dopa el sector de la bicicleta en Europa

Fue su trigésima edición, la primera en Frankfurt, y se celebró del 13 al 17 de julio, sin duda la mayor feria profesional de la bicicleta en Europa, 1.500 expositores, 140.000 metros cuadrados de exposición, 33.780 visitantes profesionales y 27.370 entusiastas de la bici durante el fin de semana. En Europa se vendieron 22 millones de bicicletas en 2021, un mercado que mueve 20.000 millones anuales, que crece, aunque parece razonable intuir que ya no lo hará al ritmo de los dos años anteriores.

La británica Brompton, la alemana Riese & Müller, la japonesa Shimano y las españolas Orbea y BH entre ellas. También ausencias significativas: Specialized, Trek, Giant, quizá porque la manera de darse a conocer a profesionales y consumidores ya no se corresponde con el modelo de feria tradicional, sino con otros canales que posibilitan la mejor y más cercana atención, que hoy son posibles para las grandes marcas con eventos propios, y con el mundo digital para otras. A pesar de todo, Frankfurt es la gran profesional de las ferias, y si en algún lugar pueden celebrarse es aquí, en el ombligo de Europa, donde el 'expertise' acumula siglos de historia.

Frankfurt era un maravilloso desorden. Stands casi cerrados al público, o sin apenas bicicletas, como Orbea, porque la entienden como lugar de encuentros profesionales, donde lo importante es una mesa, unas sillas y negociar. Y al lado, todo mezclado, miles de accesorios y bicicletas de todos los modelos imaginables, bicis que parecen coches, o motos, plegables y de carretera, mountain bike…y sobre todo, bicis eléctricas, y cargo bikes. No olvidemos que estamos en el centro de Europa, donde la movilidad urbana en bicicleta era ya una costumbre, y que la pandemia, la crisis energética y la emergencia climática no han hecho más que potenciar.

Hay firmas que han crecido un 60% el año 2021 y no han crecido más debido a la falta de suministros. No todas, y tampoco será así en 2022. ¿Y en 2023? El mercado da muestras de agotamiento en el segundo trimestre de este año. Los pequeños establecimientos en España se han reconvertido en talleres de reparación, porque las grandes ventas se hacen directamente por internet o están acaparadas por grandes superficies y redes globales y multinacionales del sector de distribución. Además, nadie quiere ni debe arriesgarse a morir de éxito. No se puede ampliar un negocio por las ventas de hoy si no están aseguradas las de mañana. Aunque en términos generales, estamos en un sector que crece y al que las políticas urbanas en favor de la bicicleta han ayudado. “Si usted quiere cambiar el mundo, comience por construir pistas ciclables”, decía Janette Sadik-Khan, consultora americana, en su intervención en una conferencia de Eurobike.

Las bicicletas que sin duda tienen éxito en Europa son la ebikes, y entre ellas, las bicicletas de carga eléctricas esperan un crecimiento del 68% de ventas en Europa para 2022. Desde luego, si medimos su desarrollo por el número y notoriedad de los stands que mostraban cargo bikes y sus accesorios, no había duda. Las baterías han revolucionado el mercado, han hecho posible que una pedalada sencilla mueva cargas notables sin esfuerzo proporcional. El número de accesorios necesarios para una ebike es mayor, el freno de disco ya se complementa con un sistema ABS, las baterías tienen gran durabilidad, y los precios de las bicis se asemejan a las de las motos, solo que estas no forman parte de la movilidad sostenible, la salud y el cuidado del medio ambiente, y las bicicletas conforman el núcleo duro de este ecosistema.

El sector de la bicicleta, fabricantes y distribuidores, se apoya en muchas pequeñas y medianas empresas, entre las que hay pocas grandes. La industria está muy diseminada por toda la geografía europea, no se desarrolla alrededor de grandes urbes, y esto también ayuda a una cierta reindustrialización de las zonas vaciadas de Francia, Italia, España y Alemania.

La celebración de la próxima feria de Eurobike en 2023, en Frankfurt, se adelanta a junio, entre el 21 y el 25. Puede que las ferias no sean la panacea, pero son imprescindibles para captar el pulso y las tendencias de una actividad económica que necesitamos para hacer un mundo mejor.