Osakidetza detecta ahora vacunas caducadas de 2023 y llama a familias para que vuelvan a inmunizar a los niños
El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha concertado una cita para revacunar en los próximos días en un ambulatorio de una localidad próxima a Bilbao a un niño que recibió en agosto de 2023 una dosis caducada de la vacuna M-M-RvaxPro, la conocida como triple vírica por inmunizar a la vez contra sarampión, rubéola y parotiditis. Este periódico ha podido comprobar esta circunstancia con documentación oficial. Según el testimonio de la familia del menor, no sería el único caso en esa zona. Se estima en cuatro los posibles niños afectados por este lote U026075 pasado de fecha.
La crisis de las vacunas caducadas en Osakidetza se conoció el 27 de enero, cuando EH Bildu lo denunció desde la oposición. En realidad, una enfermera de Errenteria dio la voz de alerta doce días antes, el 15 de enero. En un primer momento, se detectó un lote de la hexavalente de la casa Vaxelis, aunque luego aparecieron casos de la triple vírica y de otra vacuna tetravalente. Las incidencias se circunscribían al tramo final de 2025 y el arranque del nuevo año, pero el consejero de Salud, Alberto Martínez, anunció una revisión de todos los actos vacunales de 2025 para conocer posibles nuevos casos. Se revisaron 168.841 pinchazos, todos salvo los de la gripe estacional y la COVID-19, que son campañas anuales con suministros 'ad hoc'. Su concusión, expuesta el lunes en el Parlamento Vasco, fue que hubo 132 casos asociados a las denuncias de enero, otros 19 confirmados de la revisión y 137 adicionales pendientes de más comprobaciones.
En ningún momento se habló de revisiones de años anteriores ni, desde luego, de posibles incidencias nuevas. La familia entrevistada por este periódico, en cambio, refiere que el 6 de febrero recibió una llamada de su enfermera de referencia en la que le exponía que había saltado una “alarma en el ordenador” en relación a la primera dosis de la triple vírica, que se inocula al cumplir el año y que, en este caso, fue administrada el 21 de agosto de 2023, hace dos años y medio. Se les recomendó comprobarlo 'in situ' con la cartilla. “Fue mi mujer y, efectivamente, estaba caducada”, expone el padre del menor sobre esa consulta. Se les indicó que lo iban a notificar y analizar y que esperaran una nueva llamada. “Estábamos tranquilos porque esto de las vacunas no iba con nosostros. Tenemos otra hija pequeña y las suyas están bien. Pensábamos que ya estaba”, cuentan.
El 11 de febrero acudieron con la otra hija al ambulatorio y, estando allí, recibieron una llamada de un “administrativo” de Osakidetza en la que les confirmaban que tendrían que “revacunar” a su hijo. Preguntaron en el acto a la enfermera y desconocía la información. Solamente una hora después les llamó para confirmarles que, en efecto, había recibido la orden.
Un compañero de colegio del menor, de la misma edad, está en la misma situación. En su caso, sus padres no pudieron atender la llamada del administrativo. La devolvieron y nadie les atendió. Hasta ahora. “Estamos desconcertados. No sabíamos que estaban mirando eso”, aseguran desde la familia del niño. Añaden que, en principio, les han indicado que en agosto debería recibir una nueva dosis de la triple vírica con normalidad, la habitual de los cuatro años.