La preocupación por la vivienda se dispara en Euskadi entre todas las capas de la sociedad, según el Sociómetro

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
5 de noviembre de 2026 11:00 h

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La preocupación por la vivienda sigue disparándose en Euskadi. Un 72% considera ya que es el principal problema social, doce puntos más que hace medio año y dieciséis por encima de la media española. Son valores muchísimo más altos que los máximos durante la gran crisis de 2008.

Más llamativo aún es que es la principal preocupación, sin excepciones, en Álava, en Bizkaia y en Gipuzkoa; para hombres y para mujeres; para jóvenes, personas de mediana edad y mayores; para trabajadores, parados, estudiantes y pensionistas; y para votantes de todos y cada uno de los partidos con representación en Euskadi y abstencionistas. El único matiz es que baja al 26% cuando lo que se pregunta es por cuál es el principal problema particular. Está detrás del 27% que menciona problemas económicos generales, pero experimenta igualmente una fuerte subida.

Estos datos son la principal conclusión del Sociómetro. Es una encuesta del Gabinete de Prospecciones Sociológicas (GPS), un organismo dependiente de la Presidencia vasca. El trabajo de campo lo ha realizado la empresa privada Ikerfel, un total de 3.485 entrevistas (800 en Álava, 1.485 en Bizkaia y 1.200 en Gipuzkoa). Se hicieron del 20 al 23 de octubre, es decir, antes del accidente ferroviario de Toledo o de los incidentes de Bilbao, por ejemplo, pero en plena efervescencia por el desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid y otros casos en Euskadi.

Es la segunda parte de un sondeo con la misma muestra que la pasada semana auguró una victoria clara de EH Bildu en las elecciones generales en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, con el PSE-EE como segunda fuerza, con el PNV relegado a tercera fuerza y la derecha sin despegar como en el resto de España. Esta parte indica que, aunque todos suspenden, claramente Pedro Sánchez es el líder político español más valorado, con 4,6 puntos sobre 10.

Es una nota más alta incluso que la que le atribuye el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), 4,4. Le sigue en la lista Ada Colau, candidata del Frente Amplio y exalcaldesa de Barcelona. No obtendría representación en Euskadi, pero recibe un 3,9, superior al 3,3 de Irene Montero, de Podemos, y al 2,2 de Alberto Núñez Feijóo, del PP. El peor valorado es el único vasco de los aspirantes, Santiago Abascal de Vox, con 1,3. Dos de cada tres vascos le dan un cero.

Contrastan estas notas con las valoraciones de los líderes vascos. Imanol Pradales, el lehendakari, saca un 5,6 y recibe la aprobación del 57%. Le aprueba la mayoría de votantes de todos los partidos con representación en el Parlamento Vasco salvo Vox, es decir, también los de EH Bildu, PP o Sumar, tres fuerzas de la oposición. Parece que existe una realidad dual en la que la misma muestra castiga como nunca al PNV de cara a las generales, incluso siendo el que “mejor representa los intereses” en Madrid y el que recibe buena valoración de su gestión al frente del Gobierno vasco, según la encuesta.

También aprueba, con 5,4, el líder de la oposición, Pello Otxandiano, de EH Bildu, aunque con el matiz que solamente los simpatizantes propios y los de Sumar le dan más de cinco. El socialista Eneko Andueza puntúa más bajo que Sánchez, 4,3, mientras que los representantes locales de Sumar (Frente Amplio), PP y Vox mejoran a sus líderes en Madrid.

Una diferencia también relevante es que la ciudadanía vasca conoce mucho menos a sus representantes más cercanos. El 100% sabe quién es Sánchez, pero el porcentaje baja al 79% con Pradales. El líder de la oposición española, Núñez Feijóo, sólo escapa al conocimiento del 3%, pero más de la mitad no pone cara a Otxandiano. La menos conocida entre los candidatos es Colau, pero llega al 87%, ocho puntos por encima del más conocido en Euskadi, que es Pradales.

Preguntados por las instituciones en las que más confían, los vascos señalan la Universidad como primera opción, por delante del Gobierno vasco y, en tercer lugar, las diputaciones forales. El 72% confía en las instituciones autonómicas pero solamente el 30% en el Gobierno de España, aunque ya es más que en la Iglesia católica y los medios de comunicación (29%) y en los partidos políticos (13%, los últimos de la lista).

La preocupación ciudadana por la migración cae ligeramente al 13% (la mitad que en España), como también por la delincuencia y la inseguridad. Sumados, dan un 29%, por un 46% de hace medio año. El Sociómetro dice también que los encuestados, preguntados sobre su condición de nacionalistas vascos, se sitúan justo en el medio, en una escala de 5 sobre 10. Sí son un poco más de izquierdas que de derechas, 4,1 sobre 10.

Un 23% es independentista, sin grandes cambios desde la fuerte caída de 2014 —años de efervescencia en Escocia o Catalunya— y el 'no' a la secesión alcanza el 40%, también muy estable desde la pandemia. Hay un 31% que analizaría su posición “según las circunstancias” y un 7% que no se posiciona. Curiosamente, los más partidarios de la independencia, en un 30%, son los nacidos en el extranjero. Solamente es la posición mayoritaria entre los votantes de EH Bildu, en un 60%. Sólo el 20% de los simpatizantes del PNV se declaran así.