El PSE-EE “no” contempla retirar el meme de Aitor Esteban y asegura que las diferencias las inició el PNV
El PSE-EE “no” contempla retirar de sus redes sociales la imagen generada con inteligencia artificial que mostraba a Aitor Esteban lanzándose a una piscina y que los nacionalistas vieron “indecente” desde el primer momento. “Nosotros no abrimos el capítulo” de las diferencias, ha dicho sobre las relaciones entre los socios en Euskadi el parlamentario socialista Pau Blasi, al tiempo que pedía a los nacionalistas la retirada de la iniciativa presentada en solitario para reformar la normativa de empleo público autonómica en lo tocante a las exigencias de euskera en las convocatorias.
Según Blasi, de la máxima confianza de Eneko Andueza en el PSE-EE, el debate sobre el 'meme' ha supuesto “desviar la atención” de lo relevante, el euskera. Estos días, mientras millones de personas veían en X el mensaje inicial y la respuesta de los nacionalistas, mientras incluso Ana Rosa Quintana se interesaba por las novedades que llegaban de Euskadi, se consumaba la brecha más grande entre los socios en Euskadi en lo que va de legislatura, la constatación de que no hay acuerdo en torno al euskera.
Blasi ha insistido en que el PNV “rompió” los términos del acuerdo de coalición el pasado año al lanzar en solitario una iniciativa y en que ha mantenido durante meses la negativa al acuerdo con posiciones maximalistas. Y ha añadido que la relación “está peor” que hace un año ahora mismo, cuando se ha cerrado el plazo de enmiendas sobre la política lingüística sin posibilidad de entendimiento. El PSE-EE ha presentado correcciones a la propuesta del PNV, un gesto político también inédito en la legislatura. El acuerdo de coalición ata a los socios a operar de modo coordinado en el Parlamento en todo momento.
Blasi, expresamente, ha pedido al PNV “parar” la tramitación del debate sobre el euskera. De hecho, ha indicado que el Tribunal Constitucional aún no se ha pronunciado sobre la ley de 2022, la que ahora se busca reformar. Eso sí, el PSE-EE se ha mostrado abierto a que el 100% de las plazas en 67 municipios con más de un 80% de población vascoparlante puedan estar perfiladas.
Otras visiones
Sobre la norma, el PNV ya ha dado por “fracasado” el intento de tener un acuerdo con el PSE-EE. Y ahora ha pedido expresamente a EH Bildu, que a su vez tiene una propuesta alternativa mucho más ambiciosa, que renuncie a la suya y tenga a bien “facilitar” la reforma legislativa, aunque sea con una abstención. A la coalición abertzale le ha parecido que “no es serio” intentar resolver así el entuerto, según ha expuesto en Euskadi Irrati Josu Aztiria.
En el Parlamento, reunido este jueves en pleno, el lehendakari, Imanol Pradales, no ha querido comentar con los periodistas la crisis entre PNV y PSE-EE. Tampoco el vicelehendakari, Mikel Torres, principal representante socialista en el Ejecutivo compartido. Fuentes socialistas confían en que las aguas volverán a su cauce con el tiempo.
Entretanto, el PP ha terciado en el debate señalando el “bochorno” que está viviendo la política vasca. El parlamentario Santiago López Céspedes ha ironizado que si toca reformar en 2026 la ley de empleo público de 2022 es que las cosas no se hicieron bien hace muy pocos años. Han pedido también medidas para la Administración más allá del euskera, como para evitar el “baile” de designaciones a dedo de altos cargos y asesores.
La portavoz 'popular' Laura Garrido ha añadido, además, que no se cree los amagos del PNV de dejar de apoyar al Gobierno de Pedro Sánchez y abrirse a retomar sus acuerdos con el PP. “Obviamente, vemos que no tienen ningún ánimo de cambiar de socio a pesar de alguna pataleta espontánea”, ha asegurado. Ha añadido que el apoyo del PNV a Sánchez es tan “férreo” que no se ha modificado ni por los “casos de corrupción que salpican directamente al Gobierno de España” ni por asuntos como el accidente ferroviario de Adamuz o el gran apagón de 2025.