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La Sanidad vasca exhibe preocupación por la extensión del 'chemsex', la unión entre sexo y drogas

El Departamento de Salud del Gobierno vasco ha lanzado una alerta a raíz del fenómeno conocido como “chemsex”. Es un término que deriva de los vocablos ingleses “chemical” y “sex” y es utilizado coloquialmente entre hombres gais y bisexuales y otros hombres que tienen sexo también con hombres para describir una práctica sexual que implica el uso de drogas proactivas (mefedrona, GHB o metanfetamina) con el fin de intensificar sensaciones, perder inhibiciones y prolongar el placer durante las relaciones, que tras el consumo de estupefacientes pueden durar horas e incluso días.

Según el Departamento, que este miércoles ha llevado a cabo un coloquio sobre el tema con profesionales de Osakidetza, esta práctica conlleva el doble de riesgo. Por un lado, el de contraer infecciones de transmisión sexual; y, por el otro, el de sufrir adicción a las drogas. “Esta práctica lleva un doble riesgo, en la esfera de la salud sexual y en el psicosocial o la salud mental, con una mayor probabilidad de exposición a ITS, prácticas sexuales prolongadas, menor percepción del riesgo y posiblemente mayor número de personas”, han alertado desde Salud.

Durante el coloquio no han aportado datos específicos de personas que practican “chemsex” en Euskadi ni de adicciones o contagios de enfermedades de transmisión sexual que esto provoca, dado que por el momento, según han recalcado el coordinador del Plan del Sida e ITS de Osakidetza, Oskar Ayerdi, y el Jefe del Servicio de Adicciones en la Red de Salud Mental de Bizkaia, el psiquiatra Rodrigo Oraá, no cuentan con esos datos específicos. No obstante, sí que han aportado los datos recogidos por la encuesta europea EMIS, para hombres que tienen sexo con hombres, que apuntan que a nivel estatal, entre los hombres que habían tenido relaciones sexuales en los últimos 12 meses, el 14,1% había usado drogas estimulantes para que el sexo fuera más intenso o durara más tiempo en ese periodo y el 7,6% lo había hecho en las últimas cuatro semanas antes de realizar la encuesta.

Según la última memoria del Plan del Sida e ITS de Osakidetza, en 2024 la transmisión de enfermedades como la clamidia, gonorrea o sífilis se duplicaron, especialmente entre la población más joven y se notificaron 125 nuevos casos de VIH, una cifra que se mantiene estancada en los últimos cinco años. Según han informado este miércoles, se espera que los datos de 2025 sean similares. En este sentido, en Osakidetza el pasado mes de diciembre, se atendieron a 1.538 personas en consultas de infecciones de transmisión sexual, 1.189 en Bizkaia, 266 en Gipuzkoa y 83 en Álava.

Preguntado por si la ciudadanía ya no se protege tanto como antes respecto a las enfermedades de transmisión sexual, el coordinador del Plan del Sida e ITS de Osakidetza, Oskar Ayerdi, ha detallado que “con el paso de los años lo que se está viendo es que hay herramientas preventivas innovadoras como pueden ser algunos fármacos, no solo frente a las infecciones de transmisión sexual, sino que también hay nuevas herramientas para evitar embarazos no deseados. Y todos estos avances que se han dado, que son muy positivos, pueden generar una sensación de confort o de comodidad y, al utilizarlos, puede producir que potencialmente se pudieran dejar de utilizar otras barreras preventivas como puede ser el uso del preservativo. Esto es una realidad que puede estar sucediendo y nos genera nuevos retos de cómo tenemos que abordarlo”, ha explicado.

En cuanto a las adicciones, el Jefe del Servicio de Adicciones en la Red de Salud Mental de Bizkaia, el psiquiatra Rodrigo Oraá, ha indicado que pese a que no se recoge específicamente el “chemsex” en el plan de adicciones, sí que están trabajando en “acercarse” a la población que puede tener más dificultad de acceso a la información o a personas en exclusión. “Preocupa la intervención, primero informativa, por puro derecho a la salud y luego también está la preocupación de abordarlo cuando se está produciendo, porque pensamos que en los últimos años se está produciendo con mayor intensidad que en los previos, porque así los recibimos en las consultas. Tenemos más casos ahora que hace unos años, aunque es verdad que nos fijamos más y es posible que tengamos mayor capacidad de detección o que un sistema más ágil en cuanto a derivaciones puede ester facilitando la llegada. En cualquier caso, como hemos dicho a lo largo del coloquio, es un tema que además del conocimiento y de la sensibilidad, necesitamos más rodaje, más práctica y en ello estamos”, ha reconocido.

El psiquiatra ha recalcado, que de cara a futuro, un abordaje de la situación sobre el “chemsex” requiere “conocer muchos detalles y una competencia cultural específica, conocer el argot, los contextos y las sustancias para hablarlo, para entenderlo, pero también para intervenir”. En este sentido, desde Oskidetza han insistido en la relevancia del cribado frecuente de ITS, la vacunación, los medicamentos para prevenir la infección por VIH en personas sin el virus con alto riesgo de exposición PrEP y PEP, la planificación del consumo y evitar el policonsumo, así como una atención estructurada de la salud mental cuando existe un consumo compulsivo y/o dependencia.