ANÁLISIS
Guardiola contra Guardiola: de la tibieza de 2023 a la derechización de 2026, en dos discursos de investidura
Los discursos de investidura tienen algo de 'carta a los reyes magos', y si la María Guardiola de 2023 recibiera esa carta escrita por ella misma en 2026, quizá le costaría reconocerse. Lo que entonces no quería Guardiola para su tierra parece desearlo ahora. El discurso que este martes ha pronunciado en la Asamblea de Extremadura –para volver a hacerse con el poder tras un controvertido pacto con la extrema derecha– ha sido notablemente más conservador que el de 2023.
Es la enésima constatación de que la candidata que se adscribía a una de las dos hipotéticas almas del PP –la supuestamente moderada– se ha situado sin lugar a dudas en el alma más derechista. Tanto, que hasta Isabel Díaz Ayuso ha criticado uno de los puntos más polémicos del pacto de Guardiola con Vox, el de la llamada “prioridad nacional”; concepto que, quizá por eso, la líder extremeña ha omitido este martes.
Si en 2023 María Guardiola se presentaba con un tono moderado y conciliador, ofreciendo pactos de Estado a la oposición y rechazando la polarización y las “trincheras”, este martes ha subido al estrado tras haber firmado un acuerdo de gobierno explícito con Vox, asumiendo e integrando gran parte de la agenda ideológica de la extrema derecha.
Las diferencias ideológicas entre el discurso de 2023 y el de este martes atraviesan todas las áreas, pero son más palpables en las que hace tres años le granjearon sonoros enfrentamientos con Vox ante los que finalmente Guardiola arrió la bandera y, traicionando su palabra, acató. La María Guardiola de 2026 ha asumido de lleno las batallas culturales de la extrema derecha.
Feminismo bueno y feminismo malo
En el discurso de 2023, Guardiola hizo una férrea defensa del feminismo, nombrando a referentes femeninos de su partido, negándose a dar “ni un paso atrás” y utilizando términos explícitos como la erradicación de la “violencia machista” y la “violencia de género”.
En abril de 2026, su discurso adopta un tono crítico con el feminismo tradicional, afirmando que hay quienes hablan de feminismo “sólo detrás de las pancartas, y sólo para juzgar” y prefiere llamarlo “feminismo de los hechos”, orientando estas políticas casi exclusivamente hacia la maternidad, la conciliación y la aprobación de una “Ley de Apoyo a la Familia para el Fomento de la Natalidad”.
Los inmigrantes no son delincuentes, pero...
En 2023, la inmigración y la inseguridad no tuvieron ningún protagonismo en su alocución ante la Asamblea extremeña. En abril de 2026, en cambio, el discurso de Guardiola asume una postura de línea dura frente a la inmigración. Critica las políticas migratorias del Gobierno central, se niega a aceptar el reparto obligatorio de menores inmigrantes e introduce la creación de una polémica “Unidad de Verificación del Fraude prestacional y del Padrón” para combatir el supuesto uso fraudulento de ayudas sociales.
Además, en el mismo bloque –y no por casualidad– ha desglosado sus medidas contra la ocupación de viviendas, prometiendo garantizar desalojos en un plazo máximo de 24 horas (algo que por otra parte ya hace la Policía cuando se trata de allanamientos de morada).
El Pacto Verde, ese anatema
Mientras que en 2023 Guardiola defendía el campo buscando la compatibilidad con el medioambiente, en abril de 2026 asume la retórica contraria a las políticas ecologistas europeas, prometiendo proteger al campo del “Pacto Verde”, flexibilizar las leyes de protección ambiental y realizar una defensa explícita de “la caza y la tauromaquia” como esencias del mundo rural. Sin pestañear, ha anunciado su intención de “revisar las Zonas de Especial Protección de Aves” que quedarán condicionadas, entre otras variables, por la “actividad económica”.
Guardiola califica ahora las limitaciones ambientales como “pretextos sectarios” e “imposiciones puramente ideológicas”, prometiendo que en los procedimientos administrativos se aplicará el principio de “declaración responsable” para evitar papeleos al agricultor. Está por ver si los estrictos requisitos de la Política Agraria Común son compatibles, a la hora de repartir subvenciones, con esa fórmula de “declaración responsable” que elimina controles administrativos.
Y de repente, la Conquista de América
El discurso de este martes ha introducido Guardiola sorpresivamente un componente identitario totalmente ausente en 2023. Ha sentido la necesidad de rechazar la “leyenda negra” sobre el pasado de España en América, afirmando que “América no fue una colonia sometida” y que –a diferencia de lo que piensa, por ejemplo, el rey Felipe VI– “España no tiene nada de lo que pedir perdón”.
También ha anunciado la creación del Instituto del Mestizaje para proyectar esta visión histórica, una nueva institución que huele mucho a la fallida “Oficina del español” que intentó crear Ayuso en Madrid. Habrá qué ver qué partida de dinero público y que persona pondrá Guardiola al frente de ese nuevo organismo que tan necesario ve en la tierra de Hernán Cortés, Pizarro y Núñez de Balboa.
Un tren a ninguna parte
Es muy llamativo que en el pacto firmado el viernes entre PP y Vox no haya una sola alusión al ferrocarril. Este martes Guardiola sí lo ha mencionado, pero de pasada. Contrasta con 2023, cuando la entonces candidata dedicó un espacio amplio y sumamente detallado a la cuestión ferroviaria, partiendo de un “sentimiento de frustración por ese tren indigno”. En 2023 exigió explícitamente la finalización del AVE, completar los tramos de plataforma pendientes, la electrificación del servicio y la llegada de nuevos trenes con mejores horarios. Reclamó la conexión ferroviaria directa, sin transbordos, entre Madrid y Lisboa y defendió la reapertura del tren Ruta de la Plata (reactivando el tramo Plasencia-León) como uno de sus “caballos de batalla” y un logro regional dentro del corredor atlántico.
Este martes la referencia al tren se limita a un bloque donde exige infraestructuras al Gobierno de Pedro Sánchez. “Llevamos demasiado tiempo esperando un tren digno” ha dicho. Esta mención se agrupa, de pasada, con la falta de autovías, potencia eléctrica y conectividad digital. El ferrocarril parece haber dejado de ser una prioridad.