Cáceres elimina los ‘locales de alterne’ de su urbanismo al calor de la nueva regulación de pisos turísticos
El Ayuntamiento de Cáceres ha aprovechado una revisión técnica del Plan General Municipal para acometer una limpieza normativa cargada de simbolismo y calado social. A través de una modificación puntual del planeamiento, el consistorio no solo busca ordenar el auge de los alojamientos de corta estancia, sino que ha procedido a suprimir de forma expresa la referencia a los ‘locales de alterne’, una categoría que el propio documento municipal vincula con la prostitución y que carecía de encaje legal y administrativo real en la ciudad.
Esta reforma urbanística nace con el objetivo primordial de armonizar los usos hoteleros y de alojamiento temporal con la legislación de la Junta de Extremadura. Se trata de un paso administrativo previo y necesario para que la capital cacereña pueda desarrollar en el futuro una ordenanza específica que regule hoteles, apartamentos turísticos, albergues y casas rurales. Sin embargo, en el proceso de revisión del artículo 4.5.2 del Plan General, donde se clasifican los usos recreativos, el equipo de gobierno ha decidido actuar sobre el Grupo V, donde hasta ahora convivían cafeterías y discotecas con los denominados ‘locales de alterne’.
La memoria justificativa que acompaña a esta modificación argumenta que la pervivencia de este término en el planeamiento suponía un reconocimiento implícito de una actividad que no cuenta con regulación legislativa en España. El texto sostiene que la vinculación acreditada entre estos locales y el ejercicio de la prostitución vulnera principios fundamentales como la dignidad de las personas y la igualdad, especialmente en el caso de las mujeres. Al eliminar esta categoría, el Ayuntamiento alinea su urbanismo con marcos jurídicos recientes como la Ley integral para la igualdad de trato y la Ley Orgánica de garantía integral de la libertad sexual.
Desde una perspectiva estrictamente administrativa, el cambio apenas tendrá impacto en el padrón de actividades comerciales, ya que Cáceres no cuenta actualmente con ninguna licencia concedida bajo el epígrafe de local de alterne. Los establecimientos que operan en este sector en el entorno de la ciudad lo hacen formalmente mediante licencias de hostelería, como restaurantes o cafeterías. Con esta modificación, el consistorio evita que el Plan General siga amparando indirectamente una actividad que colisiona con los valores constitucionales y la normativa estatal vigente.
La propuesta ya ha sido trasladada a los grupos políticos y será debatida esta semana en la Comisión de Urbanismo. Dado que la reforma se presenta de forma conjunta con la regulación de los apartamentos turísticos —una demanda social y política largamente esperada en la ciudad—, se prevé que la medida cuente con un respaldo mayoritario. Tras su previsible dictamen favorable, el texto deberá ser ratificado por el pleno municipal para iniciar su periodo de exposición pública y, finalmente, su aprobación en Pleno.