Unidas por Extremadura llama a una huelga general “masiva” el 11N para frenar la especulación en la vivienda y el campo

Unidas por Extremadura ha calificado de “muy importante” la convocatoria de huelga general prevista para el próximo 11 de noviembre (11N), destacando la necesidad de que sea una movilización masiva en defensa de las condiciones materiales de la clase trabajadora. La portavoz de la formación, Irene de Miguel, ha realizado estas declaraciones este viernes antes de mantener una reunión de trabajo con los sindicatos CCOO y UGT, un encuentro en el que también han participado los diputados de la confluencia Francisco Llera y Juan Schirinzi.

De Miguel ha señalado que los paros convocados no responden únicamente a la espiral inflacionista y a la subida generalizada de los precios de la vivienda, que también golpea con dureza a Extremadura. Según ha remarcado, la movilización abarca la defensa de los servicios públicos esenciales, como la sanidad y la educación, la mejora de los salarios y la garantía de un proyecto de vida digno. En este sentido, ha defendido retribuciones justas que permitan vivir con dignidad “y que una subida salarial no se la lleve el casero”.

Durante su intervención, la portavoz ha incidido en que esta huelga exige “alianzas clave en Extremadura” para frenar los abusos del mercado. En esta línea, ha denunciado que, del mismo modo que los fondos de inversión acaparan inmuebles para elevar los alquileres, el sector agrario extremeño sufre una presión similar con la compra masiva de tierras de cultivo, lo que está expulsando a las familias agricultoras tradicionales. Para Unidas por Extremadura, tanto la vivienda como la alimentación constituyen “cuestiones básicas” que deben protegerse por encima de los intereses puramente especulativos y de la ley de la oferta y la demanda.

Crítica al foco político y defensa de los servicios públicos

Para la confluencia, el calendario de protestas resulta “muy oportuno” al obligar a que el debate público retorne a los problemas reales de las familias. De Miguel ha criticado que los sectores de la derecha y la extrema derecha intenten centrar la agenda mediática en cuestiones como la inmigración, cuando las verdaderas prioridades de la ciudadanía pasan por contar con una vivienda asequible, transportes de calidad y una atención sanitaria robusta.

“A la gente lo que le preocupa no es que llegue una familia inmigrante a su pueblo, sino que haya vivienda asequible, transportes de calidad y atención sanitaria”, ha zanjado la portavoz, recordando que el acceso a un hogar es un derecho constitucional que debe blindarse frente a cualquier dinámica de mercado.