Extremadura se prepara para el eclipse solar del siglo: dónde verlo, cómo observarlo y por qué será una tarde irrepetible
El próximo 12 de agosto de 2026 la península ibérica vivirá uno de los acontecimientos astronómicos más importantes del siglo. Será el primer eclipse solar total visible desde España en más de cien años, cuando la sombra de la Luna atraviese el norte y el este del país desde Galicia hasta Baleares. Aunque la franja de totalidad no llegará a Extremadura, la comunidad será uno de los mejores observatorios para seguir el fenómeno, ya que el Sol quedará oculto entre un 96 % y un 98,9 %, según la localidad.
El eclipse inaugura además la denominada Tríada Ibérica de Eclipses, que continuará con otro eclipse total el 2 de agosto de 2027 y un eclipse anular el 26 de enero de 2028. Tras esta secuencia excepcional, España no volverá a contemplar un fenómeno similar hasta 2053.
Esa diferencia de apenas uno o dos puntos porcentuales respecto a la totalidad puede parecer pequeña, pero resulta determinante. Solo dentro de la estrecha banda por la que pasará la sombra de la Luna desaparecerá completamente la luz del Sol y será posible observar la corona solar a simple vista. Sin embargo, el eclipse que podrá contemplarse desde Extremadura también ofrecerá un espectáculo poco habitual.
Descenso de la temperatura
Durante los minutos del máximo oscurecimiento la intensidad de la luz disminuirá de forma muy evidente y el paisaje adquirirá una tonalidad propia del crepúsculo en pleno verano. Los expertos prevén además un descenso perceptible de la temperatura y cambios en el comportamiento de algunas aves e insectos, que interpretarán la brusca reducción de la luz como la llegada de la noche.
El eclipse se desarrollará durante las últimas horas de la tarde, por lo que será imprescindible buscar lugares con el horizonte completamente despejado hacia el oeste y el noroeste. Un edificio, una arboleda o una elevación del terreno bastarán para ocultar la fase de mayor interés, ya que el Sol estará muy bajo cuando alcance el máximo.
En Extremadura el fenómeno comenzará poco después de las 19.35 horas y alcanzará su punto culminante alrededor de las 20.34, cuando el Sol apenas se situará entre ocho y nueve grados sobre el horizonte. El norte cacereño será la zona más favorecida, con una ocultación de hasta el 98,9 % en Plasencia, la Sierra de Gata, Las Hurdes o el Valle del Jerte. En Cáceres capital la ocultación alcanzará aproximadamente el 97,4 %; en Mérida rondará el 97 % y en Badajoz será del 96,2 %. La puesta de Sol llegará poco después de las 21.25 horas, de modo que el eclipse terminará prácticamente con el ocaso.
Quienes quieran vivir la experiencia completa todavía tienen una alternativa relativamente cercana. La Autovía Ruta de la Plata (A-66) conecta Extremadura con la franja de totalidad en Castilla y León. Zamora, situada en el límite meridional de esa banda, permitirá contemplar unos veinte segundos de oscuridad total, mientras que León ofrecerá cerca de un minuto y cuarenta y cinco segundos de totalidad, uno de los tiempos más largos de España. En cambio, Salamanca, pese a registrar una ocultación cercana al 99,7 %, quedará fuera de la totalidad y no permitirá observar la corona solar.
Las instituciones extremeñas han preparado numerosas actividades para acercar el eclipse a la ciudadanía. Uno de los principales escenarios será el Observatorio Astronómico de Monfragüe, en Torrejón el Rubio, que organizará una semana temática entre el 11 y el 16 de agosto. Durante la jornada del eclipse habrá retransmisiones en pantallas, reparto de gafas homologadas y demostraciones divulgativas.
Además, el observatorio incorporará el sistema LightSound, desarrollado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) dentro del proyecto Eclipse Inclusivo. Este dispositivo convierte las variaciones de la luz solar en sonidos en tiempo real, permitiendo que las personas con discapacidad visual puedan seguir la evolución del eclipse a través del oído.
Otra de las citas destacadas tendrá lugar en la finca La Cocosa, donde la Diputación de Badajoz organizará una jornada especial con autobuses gratuitos desde la capital pacense. La propuesta reunirá dos de los grandes acontecimientos astronómicos del verano: primero la observación del eclipse y, ya entrada la noche, el máximo de actividad de las Perseidas, conocidas popularmente como las Lágrimas de San Lorenzo. La coincidencia con la Luna nueva permitirá disfrutar de un cielo especialmente oscuro y observar, si las condiciones meteorológicas acompañan, decenas de meteoros por hora.
Red de miradores
La Red de Miradores Celestes de Extremadura también se perfila como uno de los mejores lugares para seguir el fenómeno. Espacios como el Mirador de Galizuela, la Torre de la Sierra de Alor o el entorno del embalse de Proserpina ofrecen cielos poco afectados por la contaminación lumínica y amplias vistas del horizonte. A ello se suman enclaves monumentales como los cascos históricos de Cáceres, Mérida o Trujillo, que permitirán fotografiar el eclipse con algunos de los principales monumentos Patrimonio de la Humanidad como telón de fondo.
Los especialistas recuerdan, no obstante, que la seguridad debe ser la prioridad durante toda la observación. En Extremadura el Sol nunca quedará completamente oculto, por lo que no podrá mirarse directamente sin protección en ningún momento. La única forma segura es utilizar gafas homologadas conforme a la norma internacional ISO 12312-2.
Las gafas de sol convencionales, las radiografías, los cristales ahumados o cualquier otro método casero no protegen frente a la radiación solar y pueden provocar lesiones irreversibles en la retina. Tampoco deben emplearse prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros solares específicos instalados delante del objetivo, ya que concentran la luz y multiplican el riesgo de daños oculares.
Eclipse con peques
Para quienes acudan con niños, los astrónomos recomiendan recurrir a la proyección estenopeica, un sencillo sistema que permite proyectar la imagen del Sol sobre una superficie blanca mediante un pequeño orificio en una cartulina. También las copas de los árboles actuarán de forma natural como cientos de pequeños proyectores, dibujando en el suelo la silueta del Sol parcialmente eclipsado.
Todo apunta a que el 12 de agosto será una de esas fechas que permanecerán durante décadas en la memoria de quienes levanten la vista al cielo. Aunque Extremadura no entre en la estrecha banda de oscuridad total, la comunidad disfrutará de uno de los eclipses parciales más espectaculares de España y de una oportunidad única para contemplar un fenómeno astronómico que no volverá a repetirse con una intensidad semejante durante una generación.
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