Francisco Vázquez Núñez reivindica la “magia” de Extremadura a través de sus relatos y leyendas
Francisco Vázquez Núñez se adentra en el territorio simbólico de Extremadura para reconstruir la memoria sobre la que se sustentan muchas de sus fiestas, sus mitos y en las historias transmitidas de generación en generación. En Relatos y leyendas de Extremadura, el autor explora cómo la imaginación popular, la arqueología y la tradición oral han tejido durante siglos un universo propio que explica lo desconocido, preserva la identidad de los pueblos y revela una forma particular de mirar el mundo.
La idea del libro nació en 2020, cuando Vázquez Núñez quiso escribir unos relatos sobre fiestas y tradiciones de la región. Su intención era partir de las leyendas y construir una historia paralela que explicara el origen de celebraciones que aún hoy se mantienen vivas, muchas de ellas con raíces prerromanas. Por entonces estaba inmerso en la investigación de la prehistoria e historia de Ceclavín, tanto en archivos como sobre el terreno, recorriendo yacimientos y formaciones rocosas. “Las piedras hablan”, afirma, convencido de que la arqueología y la tradición oral forman parte de un mismo relato.
Su acercamiento al mundo fantástico se produjo casi por azar, cuando contactó con la antropóloga Israel J. Espino para identificar unas luces que aparecían en una fotografía y que resultaron ser el reflejo de unas farolas. A partir de esa conversación, Espino le pidió información sobre las leyendas y seres mágicos de los pueblos de La Raya para su trabajo de fin de máster. “Desde ese momento me metí en este mundo apasionante de misterio que recorre nuestra maravillosa tierra extremeña”, recuerda.
Para el autor, las leyendas cumplen una función decisiva en la memoria colectiva. Son, dice, el origen de los pueblos, la herencia de los antepasados y siempre contienen una parte real que ha sido transformada con el paso del tiempo. Hablan de la antigüedad de las comunidades y de las civilizaciones que las habitaron, y los seres mitológicos que pueblan la tradición extremeña nacen de la necesidad de explicar fenómenos naturales o extraordinarios que escapaban a la comprensión. Por eso defiende que los pueblos no deben olvidar ni ocultar sus leyendas, sino transmitirlas y, si lo desean, utilizarlas como recurso turístico. “Un pueblo siempre debe identificarse con sus leyendas y sus tradiciones”, sostiene.
Atractivo cultural
En su opinión, Extremadura ha experimentado un cambio de mentalidad. Lo que antes se ocultaba por vergüenza, hoy se exhibe como un atractivo cultural. En el libro aparecen tradiciones como Los Escobazos o Los Negritos, además de testimonios sobre apariciones y avistamientos. Muchas de estas celebraciones coinciden en fechas y forman parte de las llamadas mascaradas, ritos ancestrales que despedían el invierno y daban la bienvenida a la luz. Con la llegada del cristianismo fueron cristianizadas, pero conservaron su esencia. Vázquez Núñez ofrece en sus relatos una explicación fantástica a estas tradiciones, algunas con un tono más crudo, y espera que no resulten ofensivas.
En el caso de Los Negritos, introduce además una reflexión histórica. Recuerda que en Extremadura hubo esclavitud y plantea que esos personajes que desfilan con danzas extrañas pudieran haber sido esclavos. Cita incluso una frase atribuida al obispo de Coria al contemplar el desfile: “Si son los negritos de Santo Tomé que una vez al año nos vienen a ver”. El autor relaciona esta expresión con el contexto colonial portugués y con la llegada de esclavos a la península desde Santo Tomé, Lisboa o Faro. El libro, explica, también pretende hacer una crítica a los abusos del pasado y a las desigualdades.
La obra aborda igualmente avistamientos, apariciones espectrales y exorcismos. En estos casos, Vázquez Núñez parte de hechos que se produjeron y que ha documentado, aunque a veces los sitúe en otras localidades. En los relatos sobre exorcismos explica cómo se realizaban esos ritos, aunque la historia concreta sea ficticia. La combinación de hechos históricos, testimonios, publicaciones y ficción constituye una parte esencial del libro.
Para elaborarlo, ha recurrido a numerosas fuentes, pero concede un valor especial a la tradición oral. Considera fundamental hablar con las personas mayores, que transmiten lo que vivieron y lo que escucharon de generaciones anteriores. También ha consultado publicaciones, libros sobre folclore y leyendas, el Archivo Provincial de Cáceres y el Archivo Digital de Prensa Histórica, donde ha localizado casos como la aparición del Duende de Ladrillar. A ello suma páginas web especializadas y la mezcla de diversas fuentes en cada relato.
Vázquez Núñez sostiene que estas leyendas siguen vivas y que, en cierto modo, son eternas. Se han conservado casi igual desde época prerromana, aunque hayan sido cristianizadas y adaptadas. Reconoce que han cambiado y seguirán haciéndolo, pero confía en que se mantengan. “Creo y espero que se conserven para siempre”, afirma.
Uno de los objetivos del libro es que el lector descubra la riqueza cultural, histórica y simbólica de Extremadura desde una perspectiva diferente, sin complejos y con orgullo. Quiere mostrar que detrás de cada leyenda hay una parte de la historia, un intento de explicar lo desconocido y una forma de mantener viva la memoria de los antepasados. Reunir estas historias en un libro supone para él una satisfacción personal y una manera de conservar un patrimonio que considera necesario proteger. También, dice, un homenaje a los extremeños que nos precedieron y que lucharon por esta tierra.
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