Las jornadas “Imágenes de la contestación. Violencia política y Transición española 1975-1982”, que se celebran desde ayer en Cáceres y finalizan este jueves, analizan esas otras “imágenes” que no se publicaron en los medios de comunicación durante esa etapa y que vienen a demostrar que “no todo fue consenso ni concordia”, como se quería hacer ver.
Estas jornadas sobre el fotoperiodismo que se hizo en aquellos años ponen de manifiesto que “la Transición española no fue modélica ni pacífica”, según ha afirmado en declaraciones a este diario el director de estas jornadas y profesor de Historia de la Universidad de Extremadura, Antonio Pantoja.
A pesar de todo, la imagen que se trataba de dar en todos los medios de comunicación era la del consenso, algo que, en opinión de Pantoja, quizá no se hizo como algo “acordado” o “impuesto”, sino como una especie de “autocensura” que adoptaron la mayoría de los medios de comunicación para contribuir a que la transición de la dictadura a la democracia se hiciera de manera tranquila y pacífica.
Con estas jornadas lo que se pretende es analizar la historia del momento a través de las imágenes de los principales fotógrafos de la época, así como también de la misma prensa.
“El consenso es la imagen y el recuerdo que nos queda de aquella época”, pero, en realidad, en esos años también se produjeron episodios de gran violencia, de hecho, entre los años 1976 y 1979, murieron alrededor de 700 personas que participaron en protestas obreras, sociales y políticas, sin contar las que murieron en los atentados terroristas de ETA o el GRAPO.
Esas imágenes no aparecían en la prensa, “no tanto con la intención de ocultar los hechos sino como que era algo que en esos momentos no era prioritario desde el punto de vista informativo, entonces todos los medios de comunicación estaban centrados en hablar del proceso de transición”.
Fue una época, ha afirmado Pantoja, en la que todos cedieron, instituciones y partidos políticos, unos más que otros, de hecho, la izquierda renunció a la república y a mejoras sociales, y hasta los nacionalistas dejaron a un lado sus reivindicaciones para contribuir a la llegada de la democracia.
La derecha asumió la legalización del Partido Comunista, y era común ver imágenes de las reuniones que mantenían Manuel Fraga y Santiago Carrillo, o ver entrar en Parlamento a la presidenta del Partido Comunista, a Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, comenta Pantoja.
Esas imágenes ocuparon primeras planas, pero no fue así con las protestas de periodistas de Barcelona, en la que reivindicaban la libertad de expresión; los asesinatos de Atocha, con cinco muertos; los sucesos de Montejurra, o la protesta laboral que acabó con cinco trabajadores abatidos por la policía dentro de la Catedral de Vitoria.
El encuentro que se celebra en Cáceres es la primera actividad oficial del proyecto de I+D+i: Fotoperiodismo y Transición Española (1975-1982): la fijación y circulación de los acontecimientos a través de la prensa gráfica y su relectura memorística (FOTOTRANS), en la que participan varias universidades españolas, entre ellas las de Extremadura, dirigido por el catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid Rafael Rodríguez Tranche.
Las jornadas finalizarán hoy, jueves, con las intervenciones del fotógrafo de la Transición de origen extremeño, Antonio Suárez, que ha abordado el ejercicio de la profesión durante aquellos años y del profesor de Historia, Alfonso Pinilla, abordará el papel de los medios de comunicación durante la Transición.