PP y Vox agotan el tiempo en Aragón para pactar la Presidencia de las Cortes antes del “acuerdo global” que negocian
A apenas unas horas de que se constituyan las Cortes de Aragón y arranque la XII Legislatura, PP y Vox apuran las conversaciones para elegir a un candidato o candidata para la Presidencia de la Cámara, el primer hito y que tendrá carácter previo al “acuerdo global” que las dos partes aspiran a cerrar en las próximas semanas. La fórmula más probable es la que ya aplicaron en 2023, cuando los populares cedieron el puesto a la extrema derecha antes de cerrar el pacto de investidura.
Entonces la elegida fue Marta Fernández, cuya elección resultó muy polémica por los mensajes de la diputada en redes sociales, marcados por la xenofobia, el fanatismo religioso, el negacionismo climático o el antifeminismo. Ahora, con las opiniones de Vox mucho más normalizadas, es difícil que suceda lo mismo. Los nombres que suenan con más fuerza para la segunda autoridad de Aragón son los del exportavoz Santiago Morón, diputado desde 2019, de perfil más bajo e institucional, y de Carmen Rouco, una elección que tendría carácter más duro.
En cualquier caso, la discreción entre las partes está marcando las conversaciones. En Vox dejan todo abierto pero aseguran que han aprendido respecto de los “engaños” que atribuyen al PP en la negociación de 2023. De ahí ya surgieron unas tiranteces y una desconfianza que desembocaron en la ruptura meses más tarde, en el verano de 2024.
Porque hace tres años la formación de extrema derecha era nueva en las lides de negociar un gobierno, pero ahora la situación es distinta: Vox acumula más experiencia y ha incorporado además perfiles que conocen bien las particularidades de las administraciones, como Luis Biendicho, letrado de la DGA y exsecretario general técnico en el Departamento de Agricultura.
Por eso, y aunque de puertas afuera insisten en que lo primero es el pacto programático, en privado dejan claro que solo aceptarán entrar en el Gobierno de Aragón con al menos un tercio de las consejerías, en departamentos con capacidad de gestión y en áreas de interés de la extrema derecha, como el sector primario –campo–, los servicios sociales –inmigración– o medio ambiente –renovables–.
Tres votaciones
Todo esto, sin embargo, llegará en una fase posterior: lo primero es la sesión constitutiva del martes, una cita cargada de simbolismo.
Preside inicialmente una Mesa de Edad, de carácter formal y que formarán el diputado electo de mayor edad –Juan Vidal, de Vox– y los dos más jóvenes –Lucía Baruquer, del PP, y Mascún Ariste, de CHA–. Al terminar, este órgano se disuelve. El comienzo del pleno está previsto a las 11.00 y arrancará con la lectura alfabética de los diputados electos, que deberán jurar o prometer el acatamiento de la Constitución y el Estatuto de Autonomía.
A continuación será el momento de elegir a los cinco miembros de la Mesa de las Cortes. El procedimiento consta de tres votaciones consecutivas. En la primera se designa al presidente o presidenta de la Cámara, un nombre que se pacta de antemano y que en esta ocasión dirimirán presumiblemente PP y Vox. En la segunda los diputados eligen las dos vicepresidencias con los dos candidatos más votados, con lo que una irá a los populares y otra, al PSOE. Y, en la tercera, lo mismo pero para las dos secretarías, con el mismo resultado. De manera que, si como parece probable Vox mantiene la Presidencia, la Mesa constará de dos diputados del PP, dos socialistas y uno de la extrema derecha.
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