Los vecinos que luchan contra la mina de Touro, tras las advertencias del Icomos: “Es incompatible con el Camino de Santiago”
Las plataformas vecinales que llevan nueve años peleando contra los planes para volver a explotar la mina de Touro - O Pino reciben el informe del Icomos, órgano asesor de la Unesco en materia de patrimonio cultural, que critica la tramitación por los riesgos para el Camino de Santiago como la confirmación de sus reiteradas denuncias. “La mina es incompatible con el Camino de Santiago. O es la explotación o es el Camino”, resume Isabel García, portavoz de una de las asociaciones que agrupan a los residentes en el área afectada.
García, que se implicó en la batalla contra la mina desde que se presentó en 2017 el primer proyecto para retomar la actividad en la zona, considera que la advertencia del Icomos da concreción a la preocupación por los efectos en el itinerario a Santiago, declarado desde 1993 Patrimonio Mundial por la Unesco, y evidencia “la imposibilidad de llevar a cabo una mina a cielo abierto al lado del Camino”. El documento técnico pide anular cualquier permiso de la Xunta para la explotación del yacimiento porque el proceso se está haciendo sin hacer una consulta previa a la Unesco, lo que, defiende, vulnera las normas establecidas para la protección de los bienes protegidos.
“No hay que olvidar que la línea de respeto [alrededor del Camino] está a 200 metros de la mina en algún punto. Y en la zona de Santa Irene, está a 1.500 metros y es por ahí por donde saldrían los camiones de gran tonelaje cruzándose con los peregrinos”, expone García, que destaca que la propia empresa admite en los estudios que ha presentado que la mina es visible desde varios tramos. “Los peregrinos ven desde los albergues los cortes mineros”, añade esta vecina, que llama la atención sobre otros efectos menos citados: habrá ruidos, trasiego de vehículos y nubes de polvo que afectarán a la ruta.
García recuerda que el Icomos ya dijo cuando se presentó el primer proyecto que era una amenaza para los bienes declarados Patrimonio Mundial y ahora lo ratifica. El pronunciamiento de este organismo asesor debería tener consecuencias, opina: “De entrada, el informe de Cultura tendría que ser desfavorable. El Camino es la estrella de la Consellería, así que tendrían que ser muy claros”. Con la tramitación del primer proyecto -la mina se intentó reactivar en 2017, pero la Xunta lo terminó descartando por no superar el trámite ambiental; la empresa volvió a presentar sus planes en 2024-, se debatieron iniciativas en varios ayuntamientos gallegos. El de A Estrada (Pontevedra), por el que pasa el río Ulla, aprobó una de rechazo a la reactivación de la mina, relata García. El alcalde era en aquel momento José López Campos, actual conselleiro de Cultura.
Che Cancelo habla en nombre de otra de las plataformas vecinales que están organizando las protestas contra el proyecto -el siguiente acto es una manifestación este domingo en A Illa de Arousa- y reclama a la Xunta que descarte los planes mineros en Touro y O Pino y haga bien los trámites. Cree que, si la Xunta no consultó a la Unesco el proyecto, es “porque no les conviene”.
Cancelo llama a participar en la manifestación del domingo porque, argumenta, es “la única forma de frenarlos”, aunque avisa también de que estudian acciones judiciales contra el proyecto, que sigue pendiente de la declaración de impacto ambiental, dos años después de que la Xunta lo declarara estratégico.
0