Tabakalera y DSS2016 unidos por primera vez para promover los laboratorios de creación ciudadanos

Los laboratorios de Tabakalera y la Capitalidad Cultural 2016 trabajan desde este martes en un proyecto conjunto que busca crear un espacio para desarrollar Hirikilabs, talleres y laboratorios de participación ciudadana con la cultura digital y la sociedad en red como principales estandartes. El antiguo edificio de Bomberos de la Calle Easo es el escenario escogido para la creación de estos laboratorios que contarán también con una planta destinada a la creación de nuevas oficinas para la Donostia 2016.

Los directores culturales de Tabakalera y Donostia 2016, Ane Rodríguez y Fernando Bernués, han presentado hoy la iniciativa ante los medios, en pleno espacio de trabajo para “que todo esté a punto para mañana viernes” según apunta Joxean Llorente, coordinador de una primera fase en la que desde el martes, distintos jóvenes trabajan en la construcción del mobiliario adecuado para sus talleres, utilizando material reciclable como palés o viejos muebles.

Durante la primera fase del proyecto (julio-agosto) los ciudadanos que lo deseen “diseñaran el equipamiento del edificio de manera colaborativa”, dice Llorente, “no sólo los muebles, sino también la maquinaria, equipos de hardware libre, máquinas recreativas o incluso las tan de moda impresoras en 3D que se utilizarán en las instalaciones posteriormente”. En la segunda fase, después del verano, se pondrán en marcha grupos de trabajo para definir actividades y generar una comunidad entorno a este proyecto.

Los talleres que se llevarán a cabo durante todo el verano van desde la construcción de mobiliario, Photoduino, diseño del espacio, construcción de máquinas recreativas, cartografía ciudadana e imágenes aéreas, construcción de scanner de libros, impresoras 3D o fresadoras. La participación es gratuita y debe realizarse a través de un formulario de inscripción a través de http://hirikilabs.tabakalera.eu.

En enero de 2012 el equipo de la entonces consejera de Cultura, Blanca Urgell, propuso unir ambos proyectos para reducir costes y ganar relevancia, pero las insitituciones guipuzcoanas recharzaron esta opción.