Las navieras valoran el cupo de vehículos aprobado por el Consell d’Eivissa, pero piden una mesa diálogo para aclarar cuestiones técnicas
Baleària, GNV y Trasmed valoran positivamente la aprobación del Consell Insular d’Eivissa de un nuevo cupo máximo de vehículos no registrados en la isla para los veranos de 2026 y 2027. El límite diario será de 17.668 matrículas. La mayoría –14.000–, de automóviles de alquiler. A las tres principales navieras que operan las rutas marítimas con la isla, les parece reseñable que el sistema ideado por la institución incorpore elementos que faciliten la movilidad de residentes y trabajadores.
Las compañías ven importante que se incluyan, por ejemplo, excepciones para los coches que dispongan de etiqueta ambiental 0 emisiones o Eco. Baleària, GNV y Trasmed consideran que las medidas adoptadas por el Consell d’Eivissa reflejan un enfoque “basado en el sentido común”. Advierten, sin embargo, que de cara a 2027 “el cupo no debería derivar en medidas que penalicen la presencia de vehículos menos contaminantes en la isla”.
Para ultimar estos detalles, las navieras instan al gobierno insular –del Partido Popular– a sentarse en una “mesa de diálogo” en la que participen actores económicos, sociales y expertos en movilidad para avanzar hacia un modelo apoyado en datos y análisis técnico. Según estas empresas, el sistema ideado por el Consell Insular a lo largo de esta legislatura requiere “de mayor concreción en sus bases técnicas y en su desarrollo operativo”. Baleària, GNV y Trasmed argumentan que la limitación de vehículos necesita dotarse “de mayor seguridad jurídica” y reiteran su predisposición “para seguir colaborando en la mejora del modelo”.
El equipo de gobierno del Consell Insular ha rechazado ofrecer declaraciones sobre esta petición de las navieras y se remite al último pleno extraordinario de la institución: se celebró el pasado viernes y sirvió para fijar el nuevo techo de vehículos, 2.500 menos que durante la temporada turística de 2025. El año pasado empezó a aplicarse una limitación que busca solucionar el colapso que sufren los conductores que circulan por la isla. El espejo es Formentera, donde funcionan restricciones similares desde hace casi una década. Menorca y, sobre todo, Mallorc caminan por la misma senda.
Eivissa presenta una tasa de motorización de 1.010 vehículos por cada 1.000 habitantes. La tendencia se agudizó a partir de la segunda mitad de los noventa. Entonces empezaron a realizarse las primeras reformas importantes en la red viaria de un territorio de apenas 571 km2. Diez años más tarde, al no dar abasto, aquellas carreteras ensanchadas con buenos arcenes y diversas rotondas se conviertieron en las autovías que, desde el aeropuerto a Sant Antoni de Portmany, atraviesan la isla. Las mismas que se atascan en verano.