Expedientado el conductor de un coche de caballos que tiró agua a una mujer que pedía que diera de beber al animal
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El Ayuntamiento de Palma ha abierto un expediente informativo a raíz de un vídeo en redes sociales en el que el conductor de un coche de caballos tira agua a una turista que le pedía dar de beber al animal. Se trata de un vídeo en el que una joven recrimina a uno de los conductores que no dé agua a uno de los caballos y en el que el hombre acaba arrojando agua a la turista, que está siendo grabada.
Desde el Consistorio han informado de que el área de Movilidad trata ahora de esclarecer lo ocurrido, determinar las circunstancias de los hechos y adoptar las medidas que correspondan. El Ayuntamiento ha señalado que no tolerará comportamientos que puedan resultar incompatibles con las obligaciones y condiciones que deben cumplir los titulares y conductores de este servicio y que, una vez esclarecidos los hechos, se adoptarán las medidas que correspondan.
En un post de Instagram, la joven lamentaba que “en Palma todavía hay caballos sedientos y esqueléticos”. “Le pregunté a un dueño si podía darle algo de beber a su caballo; entonces perdió los estribos por completo, me llamó nazi y me dijo que fuera a McDonald's a comerme una hamburguesa de carne (mientras me recorría el cuerpo con la mirada de arriba abajo, se colocó detrás de mí y gritó: 'Mira ese culo, necesita un McDonald's')”, comenta la joven.
“Como insistí en que le diera agua al caballo porque tenía sed, en un momento dado dijo 'vale', trajo agua y me la echó a la cara. Por cierto, también llegó a tocarme la cara con las manos. ¡No les den dinero a estos maltratadores de animales! Hay que acabar con esta mierda”, concluye para posteriormente enlazar una iniciativa “para poner fin a este maltrato”.
Condiciones pésimas
Este año, en el mes de mayo, el Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB) declaró nulas las restricciones aprobadas por el Ayuntamiento de Palma para impedir que los caballos de galeras circulasen durante episodios de calor extremo. La resolución no entra a valorar el fondo de las medidas de bienestar animal, sino que justifica que la modificación del reglamento municipal se tramitó sin el preceptivo informe de evaluación de impacto de género que la Ley balear de igualdad entre mujeres y hombres obliga a incorporar a la hora de dar luz verde a normas o modificaciones por parte de las administraciones públicas de las islas.
Pese a las restricciones aprobadas en los últimos años para limitar la actividad de los caballos durante episodios de calor extremo, las imágenes y titulares se repiten cada verano en Palma: equinos desplomados sobre el asfalto, animales desnutridos o exhaustos bajo temperaturas extremas o denuncias por hacer trabajar a ejemplares de avanzada edad y con visibles problemas físicos. En los últimos años, episodios de golpes de calor, caídas en plena calle y actuaciones policiales contra galeras han alimentado una creciente polémica sobre el bienestar animal y la continuidad de este servicio turístico en la capital balear.