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Los acontecimientos siguen sorprendiendo a Donald Trump. Hasta los más previsibles, como el bloqueo del estrecho de Ormuz y la consiguiente escalada de precios del petróleo y, automáticamente, de la gasolina para todos los estadounidenses. Pero no solo. La guerra en Irán desatada por EEUU e Israel está provocando una disrupción global por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, con el barril de petróleo.

Hasta tal punto es así, que la bajada del precio del petróleo se está produciendo por el anuncio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), cuyos integrantes han acordado este miércoles liberalizar el mayor volumen de reservas estratégicas de petróleo de la historia. En concreto, van a sacar al mercado 400 millones de barriles de estas reservas para compensar las pérdidas de abastecimiento por la interrupción del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, foco de tensiones y ataques en la guerra en Irán.

“He estado hoy [por el martes] en una sesión informativa de dos horas sobre la guerra en Irán [con la Administración Trump] y esto es lo que puedo compartir”, decía este martes el senador demócrata por Connecticut, Chris Murphy: “La pregunta que los dejó sin respuesta fue: ¿qué ocurre cuando dejen de bombardear y ellos reinicien la producción? Insinuaron que habría más bombardeos. Lo cual es, por supuesto, una guerra sin fin. Y sobre el estrecho de Ormuz, no tenían NINGÚN PLAN. No puedo entrar en más detalles sobre cómo Irán puede bloquear el estrecho, pero basta decir que, en este momento, no saben cómo volver a abrirlo de forma segura. Lo cual es imperdonable, porque esta parte del desastre era 100% previsible”.

Mientras tanto, el Ejército de EEUU ha hundido 16 barcos en Ormuz, supuestamente dedicados a sembrar de minas el estrecho. Eso sí, no ha mostrado ninguna prueba de que eso fuera así.

Según ha publicado CNN, Irán ha comenzado a colocar minas en el estrecho de Ormuz, el punto de estrangulamiento energético más importante del mundo, por donde transita aproximadamente una quinta parte de todo el petróleo. Irán había advertido de que cualquier buque que transitara por el estrecho sería atacado; de hecho, el canal ha permanecido cerrado desde el inicio de la guerra. La situación del estrecho ha sido descrita a la CNN como un “valle de la muerte”, dados los riesgos que conlleva su tránsito.

La Administración Trump ha afirmado este martes que la Marina de EEUU no ha escoltado aún a ninguna embarcación a través del estrecho, aunque el presidente de EEUU afirmó el lunes que su equipo estaba evaluando opciones para hacerlo.

Cargueros atacados

Irán parece dispuesto a hacer todo lo posible para mantener el control sobre el estrecho de Ormuz –por donde pasa aproximadamente un 20% del petróleo mundial–, su principal arma en esta guerra para ejercer presión sobre los mercados energéticos mundiales, con la esperanza de que sean las bolsas las que finalmente obliguen a EEUU y a Israel a detener la campaña de bombardeos que iniciaron hace más de diez días.

El comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán ha afirmado en la red social X que cualquier embarcación que quiera cruzar el estrecho tiene que obtener el visto bueno de Teherán. De lo contrario, tendrá que hacer frente a las consecuencias, como los dos barcos que fueron atacados este miércoles por las fuerzas navales iraníes en aguas del golfo Pérsico.

La Guardia Revolucionaria iraní ha asumido la responsabilidad de ambos ataques y ha dicho en un comunicado difundido por la agencia oficial IRNA que disparó y detuvo a las dos embarcaciones porque hicieron caso omiso de las órdenes de sus fuerzas. Una de las embarcaciones es el buque 'Expres Room', propiedad del “régimen sionista” (Israel) y con bandera de Liberia; la otra es el portacontenedores 'Mayuree Naree', con bandera tailandesa, que fue atacada y tuvo que ser evacuada tras “insistir en atravesar ilegalmente el estrecho de Ormuz”.

En ese comunicado, ha agregado que el estrecho de Ormuz está “bajo la gestión inteligente de las valientes fuerzas marítimas” de la Guardia Revolucionaria de Irán y que “los agresores estadounidenses y sus socios no tienen derecho a transitar” por esta vía marítima, que siempre ha tenido una importancia estratégica, pero que estos días se ha convertido en una de las principales bazas de Irán.

Los militares han dejado claro que no dejarán que pase petróleo a través de Ormuz sin su consentimiento. El portavoz del cuartel general que coordina el Ejército regular con la Guardia Revolucionaria ha afirmado que Irán no dejará pasar “ni siquiera un litro de petróleo” con destino a EEUU y sus socios, al mismo tiempo que ha considerado inútiles las medidas adoptadas a nivel internacional para contener el precio de la energía. Ebrahim Zolfaqari ha asegurado que el petróleo puede alcanzar los 200 dólares el barril debido a la inestabilidad en la zona, de la que ha responsabilizado a EEUU.

Teherán se ha mostrado este miércoles más desafiante después de las que ha calificado como “falsas promesas” por parte de Donald Trump de escoltar a los buques petroleros a través de las aguas del golfo Pérsico para garantizar su tránsito seguro. Fuentes conocedoras del asunto han revelado a la agencia de noticias Reuters que la Marina de EEUU ha rechazado las peticiones que ha recibido prácticamente a diario por parte de las navieras para escoltar a los barcos a través de Ormuz desde el comienzo de la campaña militar ilegal contra Irán. 

Desde el arranque de esa campaña en la mañana del 28 de febrero, al menos 14 embarcaciones comerciales han sido atacadas en el estrecho de Ormuz, según un recuento de Reuters, que ha verificado esos ataques. 

“En el contexto actual, enviar buques de guerra o barcos civiles al estrecho de Ormuz sería un suicidio”, ha dicho a la agencia Associated Press el vicealmirante retirado de la Marina francesa Pascal Ausseur. Según el experto, solo después de un acuerdo de alto el fuego con Irán, se podrían desplegar embarcaciones militares y podrían dar comienzo unas posibles “operaciones de escolta” a través del estrecho, aunque la situación seguiría siendo “peligrosa”.