Nuevo tiroteo del ICE: un agente de migración hiere a un hombre en Austin, Texas
Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de EEUU disparó e hirió a un hombre el domingo por la tarde en Austin, la capital de Texas. Manifestantes contrarios a ICE se fueron congregando en el lugar de los hechos para protestar contra la nueva agresión del ICE.
El hombre, cuya identidad no había sido revelada el domingo por la noche, se encontraba en estado grave, pero estable en un hospital tras recibir un disparo en el torso en la zona norte de la ciudad, según declaró la jefa de policía de Austin, Lisa Davis, durante una conferencia de prensa junto al alcalde y otros funcionarios municipales, informa AP.
El Departamento de Seguridad Nacional, del cual depende ICE, no participó en la conferencia de prensa ni respondió inicialmente a las solicitudes de información adicional.
Los agentes de policía de Austin no participaron en el operativo ni en el tiroteo, que se produjo tras una parada de tráfico, explicó Davis a los periodistas.
El alcalde de Austin, Kirk Watson, demócrata, ha expresado su deseo de que el departamento de policía de la ciudad participe en la investigación para aportar una “perspectiva externa e imparcial” al proceso. Watson señaló que no consideraría apropiado que el ICE llevara a cabo la investigación por su cuenta.
Los residentes de Austin tienen “derecho a sentirse seguros en su ciudad”, afirmó Watson, añadiendo que una investigación adecuada solo servirá para reforzar la credibilidad.
Davis indicó que aún desconocía la nacionalidad de la persona herida. La jefa de la policía señaló que disponía de pocos detalles, pero agregó que la unidad de investigaciones especiales de su departamento se encontraba en el lugar.
Un Toyota Corolla de color azul oscuro estaba estacionado bajo un paso elevado; presentaba daños en la puerta del pasajero y lo que parecían ser impactos de bala, informa AP.
En el lugar había un fuerte despliegue policial, así como una multitud de cerca de un centenar de manifestantes. Algunos manifestantes increparon a los agentes, que portaban escudos antidisturbios, mientras otros gritaban consignas y los automóviles que pasaban hacían sonar sus bocinas en señal de apoyo a la protesta. Un hombre sostenía un cartel que decía “Nadie está a salvo” y, por el otro lado, “ICE nazi”.
Al preguntársele si las autoridades de Austin sabían dónde se encontraba el agente federal implicado –dado que en tiroteos anteriores a nivel nacional algunos agentes han abandonado los estados donde ocurrieron los hechos–, el alcalde respondió: “No lo sabemos. Pero espero que un agente involucrado en un tiroteo no abandone la ciudad. Y, ciertamente, que no abandone el estado”.
El congresista estadounidense Greg Casar, demócrata, que representa distritos de Austin, ha exigido transparencia mientras se investiga el tiroteo.
“Es terrible que este horror haya llegado a nuestra propia comunidad”, ha declarado Casar a la prensa: “Para que Austin sea segura, el ICE debería poner fin a su intensificación de operaciones aquí”.
El tiroteo se produce en un momento en que ICE está intensificando las operaciones de control migratorio en todo el país este verano, con más de 50.000 detenciones mensuales en julio y agosto, según datos citados por AP, una cifra sin precedentes en su historia.
En julio, un agente del ICE mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años y originario de Houston, después de que agentes federales en vehículos sin distintivos lo persiguieran mientras trasladaba a su cuadrilla de construcción a una obra.
También en julio, Johan Sebastián, un ciudadano colombiano de 25 años, recibió un disparo de un agente del ICE en Maine. El agente es un veterano del Ejército que ha lidiado con graves problemas de salud mental desde la infancia temprana y que nunca debió haber recibido una placa y un arma para patrullar las calles estadounidenses, según declararon varios de sus familiares cercanos a The Associated Press.
Las medidas de represión migratoria de la Administración Trump han sido duramente criticadas desde el inicio de la presidencia, y más aún desde los asesinatos de Alex Pretti y Renee Good en Minneapolis en enero pasado.