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ENTREVISTA Philippe Lazzarini, Comisionado General UNRWA

Philippe Lazzarini: “Hay que mantenerse firmes, porque si no hay derecho internacional se impone la ley de la selva”

Olga Rodríguez

10 de marzo de 2026 22:14 h

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Los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán y la escalada regional están afectando a la población de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, donde el Ejército israelí ha endurecido sus medidas de represión. Líbano, país en el que viven más de 500.000 refugiados palestinos, sufre bombardeos israelíes y órdenes de desplazamiento que han obligado a abandonar sus hogares a más de medio millón de personas.

El Comisionado General de la UNRWA, Philippe Lazzarini, alerta de que este contexto empeora aún más la situación de la población palestina en la región. En una entrevista con elDiario.es realizada este martes en Madrid, donde se ha reunido con representantes políticos, Lazzarini señala que “todavía hay una guerra en curso contra los palestinos” y analiza la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), la mayor organización educativa y de ayuda humanitaria en Palestina.

¿Cómo están afectando los ataques contra Irán y la escalada regional a la población palestina?

En primer lugar, les afecta porque sigue habiendo una guerra en curso contra los palestinos.

En Cisjordania se está acelerando la expansión de los asentamientos israelíes y la apropiación de tierras. La violencia de los colonos se ha desatado. Hay un clima de miedo y ansiedad generalizado. La población palestina tiene miedo incluso de salir de sus casas o de sus localidades. Hay puestos de control por todas partes. Esto está afectando seriamente a la economía. La vida se está volviendo cada vez más difícil.

En Gaza hay operaciones militares diarias. Pero nada de esto acapara la atención de la comunidad internacional, y menos ahora. Me preocupa mucho que con esta nueva guerra entremos en un período de estancamiento que solo alimentará más desesperación entre la población.

A esto se suma que Israel ha violado la tregua en Líbano miles de veces –según datos de las fuerzas de paz de la ONU– y ahora ha vuelto a bombardear el país.

Esta ofensiva israelí en Líbano comenzó hace aproximadamente una semana, en el marco de la guerra contra Irán. Esto ha provocado nuevamente desplazamientos masivos de personas desde el sur, pero también desde los suburbios del sur de Beirut, Dahiyah, un área que los israelíes han amenazado con convertir en algo parecido a Gaza o Yan Yunis.

Tenemos campamentos en el sur libanés que también se han visto afectados por órdenes de evacuación israelíes. Hemos abierto refugios —como han hecho otras organizaciones— para acoger a refugiados palestinos, pero también a sirios y libaneses.

Los refugiados palestinos en Líbano dependen especialmente de las agencias de ayuda. Hay niveles de pobreza extrema que se han disparado en esos campamentos. Esto también se debe a que existen muy pocas oportunidades para que los refugiados palestinos en Líbano accedan al mercado de trabajo.

Lo que escuchamos de Israel es: no a dos Estados, no a un Estado. Entonces, ¿qué?

En este contexto Israel ha vuelto a cerrar el paso de Rafah en Gaza, que se había abierto recientemente tras más de dos años de bloqueo…

En octubre se decretó un alto el fuego que desgraciadamente solo es un alto el fuego de nombre, porque más de 600 palestinos han muerto desde entonces en diferentes ataques. Ha habido un aumento de suministros humanitarios que han entrado en la Franja, lo que ha permitido revertir la hambruna que se había declarado en la ciudad de Gaza y que afectaba a medio millón de personas. Pero aparte de la comida, poco más entra.

Esto significa que la vida allí es una existencia marcada por la miseria, la gente carece de casi todo lo básico. Viven en refugios que no están preparados para el invierno ni para ese entorno que no es otra cosa que escombros. La gente pasa horas cada día haciendo cola para acceder a agua limpia. Es realmente muy duro. El problema fundamental es que los suministros no se corresponden con las necesidades.

Sigue habiendo una guerra en curso contra los palestinos

La breve apertura del paso de Rafah permitió la salida de algunos enfermos y heridos, pero pocos, a cuentagotas.

Según la Organización Mundial de la Salud, hay alrededor de 20.000 personas esperando ser evacuadas a hospitales en el extranjero porque no pueden ser tratadas en Gaza, ya que la mayoría de las instalaciones hospitalarias han sido destruidas o dañadas y no pueden funcionar a plena capacidad. Entre esas personas que necesitan ser trasladadas, demasiadas tienen heridas que ponen en peligro su vida.

Ahora, a través del plan establecido, más de la mitad de la Franja está ocupada por el Ejército israelí, y en el resto cientos de miles de personas viven en tiendas de campaña. ¿Acaso es esto una solución?

La mejor solución es invertir realmente en un proceso político. Hay que asumir que después de tantas décadas de conflicto sin resolver, la región y el mundo no pueden permitirse pasar por nuevas décadas adicionales con un conflicto sin resolver. Eso debe abordarse. Pero para ello se necesita compromiso, determinación y que se convierta en una prioridad.

En Cisjordania se ha desatado la violencia de los colonos y se está acelerando la expansión de los asentamientos y la apropiación de tierras

Mientras, vemos que el Gobierno de Netanyahu avanza en su anexión ilegal de territorio en Cisjordania…

En Israel el Parlamento ha votado en contra de la solución de dos Estados. Cuanta más apropiación de tierras haya, más lejos estaremos de la solución de dos Estados. Tal vez su objetivo sea asegurarse de que esta posibilidad nunca llegue a existir.

Por eso es tan importante que la comunidad internacional también tome una decisión clara. La solución de los dos Estados no puede seguir siendo solo una aspiración mientras se espera que esa aspiración se convierta en realidad sin un compromiso real y genuino. Esa solución no se materializará si todo sigue igual.

Cada vez quedará menos territorio para ese Estado...

Da la sensación de que la solución de dos Estados se mantiene artificialmente con vida simplemente porque no hay ninguna alternativa puesta sobre la mesa. Antes de octubre de 2023, muchos jóvenes palestinos en Cisjordania subrayaban que lo que les importaba, más que la autodeterminación, era tener los mismos derechos que cualquier otra persona.

Quieren una vida normal: tener hijos, recibir educación, tener un trabajo, poder viajar como cualquier otra persona. Prefieren luchar por eso en lugar de luchar por dos Estados que parecen cada vez más un sueño lejano. Eso significaría cambiar la naturaleza de la lucha. Luchar por la igualdad de derechos significa luchar contra cualquier forma de discriminación, lo que implica luchar contra un sistema de apartheid.

Pero hay un sistema de apartheid, no hay igualdad.

¿Queremos promover una solución de dos Estados? ¿Queremos promover un solo Estado con dos pueblos en una misma tierra? En ese contexto se lucharía por la igualdad de derechos. Pero por ahora, la opción principal para la comunidad internacional sigue siendo la solución de dos Estados.

Cuanta más apropiación de tierras palestinas haya, más lejos estaremos de la solución de dos Estados. Por eso es tan importante que la comunidad internacional tome una decisión clara. Esa solución no se materializará si todo sigue igual.

¿Y cree que eso debería cambiar?

Eso corresponde a los palestinos. Pero lo que escuchamos de Israel es: no a dos Estados, no a un Estado. Entonces, ¿qué?

Hay miembros de la Corte Internacional de Justicia en La Haya sancionados por Estados Unidos por investigar crímenes israelíes, y la UNRWA también ha sido objetivo de ataques. ¿Por qué cree que está ocurriendo esto y cómo lo están afrontando?

En lo que respecta a la UNRWA, hay claramente una motivación política detrás de los ataques. La razón ha sido explicada muy claramente por el autor de la ley anti-UNRWA en el Parlamento israelí. Básicamente dice que hay una oportunidad generacional para deshacerse de una agencia que perpetúa la dependencia de los refugiados palestinos, pero también una oportunidad generacional para eliminar el estatus de refugiado.

Necesitan quitar a los palestinos el estatus de refugiados porque, al hacerlo, también se aborda de facto la aspiración a la autodeterminación y la cuestión del derecho al retorno de la población palestina. Pero esto es un atajo y es ingenuo, porque aunque no pudiéramos proporcionar asistencia o recursos porque se nos impida hacerlo, el estatus de refugiado seguirá existiendo. Son dos cuestiones completamente diferentes.

Siempre he dicho que no podemos considerar el ataque contra la agencia de forma aislada. Si permitimos que la UNRWA sea atacada como lo ha sido, esto abrirá la puerta para que otras organizaciones o agencias de la ONU también sean atacadas, no solo en el contexto de palestino-israelí, sino también en otros lugares del mundo. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo. La UNRWA puede haber sido la primera, pero es cierto que, de forma más amplia, el sistema multilateral está bajo ataque.

Luchar por la igualdad de derechos significa luchar contra cualquier forma de discriminación, lo que implica luchar contra un sistema de apartheid.

El derecho internacional…

El derecho internacional está siendo cuestionado e ignorado, hasta el punto de que ahora hay voces que incluso se preguntan si el derecho internacional sigue siendo relevante. Hay tentaciones por parte de algunos líderes políticos de sustituir el orden mundial basado en normas que se estableció después de la Segunda Guerra Mundial.

Hay quienes quieren deshacerse de todo en lugar de intentar mejorarlo, reformarlo o asegurarse de que se respete. Todo esto debe leerse en ese contexto. Por eso es aún más importante mantenernos firmes y responder, porque sigue siendo mejor tener un mundo con reglas, aunque se violen. Si se violan, se pueden señalar y se puede actuar. Pero si no hay reglas, ¿qué ocurre? Es la ley del más fuerte, la ley de la selva. Y ese no es el mundo al que queremos ir.

Si permitimos que UNRWA sea atacada como lo ha sido, esto abrirá la puerta para que otras organizaciones o agencias de la ONU también sean atacadas, como ya ha ocurrido. El sistema multilateral está bajo ataque.

¿Cómo está operando UNRWA ante los obstáculos impuestos por Israel a esta agencia de la ONU?

La UNRWA está sometida a numerosas restricciones, ha recibido ataques políticos y ha sufrido campañas de desinformación. Además, afrontamos restricciones operativas. También se han aprobado proyectos de ley destinados a limitar —o incluso, diría, impedir— que la agencia pueda operar adecuadamente.

Se ha prohibido la presencia de la agencia en Jerusalén Este, ya no tenemos presencia real allí. También se ha prohibido el contacto entre funcionarios de la UNRWA y funcionarios israelíes. Como consecuencia, no hay una relación administrativa ni burocrática, lo que en la práctica impide que el personal internacional pueda operar en Cisjordania y en Gaza.

A ello se suma una ley que ordena el fin del suministro de luz y agua a la UNRWA en Jerusalén. Además, ordena al Estado de Israel tomar esas instalaciones, algo que ocurrió hace unas semanas, cuando fuerzas israelíes irrumpieron en nuestra sede central, destruyendo un edificio e incluso incendiándolo, lo cual es absolutamente escandaloso, porque Naciones Unidas goza de inmunidad y de protecciones especiales en virtud del derecho internacional. Se trata de un acto de desafío.

El alto el fuego desgraciadamente solo es un alto el fuego de nombre, porque más de 600 palestinos han muerto desde entonces

Aún así, siguen con su trabajo.

Seguimos muy operativos en Gaza. Tenemos alrededor de 12.000 trabajadores sobre el terreno. Estamos centrando nuestras actividades principalmente en la salud pública, lo que significa no solo centros de atención primaria —donde tenemos entre 15.000 y 20.000 consultas al día— sino también proporcionar acceso a agua limpia.

También gestionamos residuos para prevenir enfermedades contagiosas y participamos en campañas de vacunación, entre otras cosas. Además, damos prioridad al regreso a entornos educativos para niños traumatizados.

¿Y en Cisjordania?

Allí tenemos unos 4.000 trabajadores que gestionan escuelas para más de 40.000 niños y centros de salud. Así que, a pesar de todas las limitaciones a las que se enfrenta la agencia y de los desafíos financieros que tenemos, seguimos manteniendo nuestras actividades. Sin embargo, hace unas semanas tuve que tomar la dolorosa decisión de reducir el alcance de nuestros servicios en un 20 %, debido a la profunda crisis financiera que atraviesa la agencia.

¿Por qué ese recorte?

Porque Estados Unidos ha recortado su financiación, porque en general los donantes tradicionales han reducido su apoyo y porque los países del Golfo no han intervenido en 2025. Hay muchas fuentes de financiación que ya no están.

Sin embargo, en los últimos dos años hemos recibido una extraordinaria muestra de solidaridad por parte de la gente, las donaciones individuales han aumentado significativamente en lugares como España y otros. Normalmente, cuando la sociedad civil me pregunta qué más puede hacer, siempre respondo lo mismo: asegúrense de que sus representantes apoyen a la UNRWA. Combatan las campañas de desinformación, porque hay mucha desinformación cuando se habla de esta región. Y pidan cuentas a sus representantes en el Parlamento, no solo aquí sino también en Europa. Básicamente, exíjanles que representen los valores que ustedes esperan que representen cuando los eligen.