“De una forma u otra vamos a quedarnos con Groenlandia”. El presidente de EEUU, Donald Trump, mantiene las amenazas sobre un territorio dependiente de un país europeo, Dinamarca, que además es miembro de la OTAN.
“Si no tomamos Groenlandia, lo harán Rusia o China”, ha dicho Trump este domingo por la noche en el Air Force One, de regreso de Florida a Washington DC: “Y no voy a permitir que eso suceda. Claro, me encantaría llegar a un acuerdo con ellos, sería más fácil. Pero de una forma u otra, vamos a quedarnos con Groenlandia”.
En relación con cómo puede afectar esa amenaza imperialista a la Alianza Atlántica, Trump ha respondido: “Yo soy quien salvó a la OTAN. Yo soy quien consiguió que pagaran el 5% del PIB. Si yo no fuera presidente, no habría OTAN”.
En este sentido, ha vuelto a lanzar una acusación que se contradice con los hechos, en tanto que la única vez que la OTAN ha activado el artículo 7 de defensa colectiva ha sido para defender a EEUU tras los atentados del 11-S: “Me pregunto si, en caso de que necesitáramos a la OTAN, estarían ahí para nosotros. No estoy seguro de que lo estuvieran. Gastamos mucho dinero en la OTAN y no estoy seguro de que lo estuvieran”.
“Ahora bien, si nos fijamos en lo que está pasando con la OTAN, tenemos una relación muy buena”, ha afirmado el presidente de EEUU: “Ellos nos pagan, les enviamos equipo militar y nos devuelven el coste total del equipo. Ganamos dinero con la guerra [de Ucrania]. Pero ni siquiera quiero hablar de eso. Quiero salvar las vidas de los rusos y los ucranianos”.
El presidente de EEUU ha reconocido que no ha hecho ninguna oferta concreta a Dinamarca por Groenlandia: “No lo he hecho. Groenlandia debería aceptar el trato porque no quiere que Rusia o China se hagan con el control. Básicamente, su defensa son dos trineos tirados por perros. Mientras tanto, hay destructores y submarinos rusos y destructores y submarinos chinos por todas partes. No vamos a permitir que eso suceda. Afecta a la OTAN, pero ellos nos necesitan mucho más de lo que nosotros los necesitamos a ellos”:
“Estamos hablando de adquirir, no de alquilar, no de tener un plazo corto”, ha subrayado Trump: “Estamos hablando de adquirir. Y si no lo hacemos nosotros, lo harán Rusia o China. Y eso no va a suceder mientras yo sea presidente. Ahora mismo hay muchos soldados allí. Pero se necesita más que eso, se necesita la propiedad. De verdad. Se necesita la titularidad, como dicen en el sector inmobiliario”.
Movimientos en Europa
Si el pasado miércoles era el responsable de la diplomacia francesa quien avanzaba la intención de París de prepararse “para tomar represalias, para responder, y no para responder solos”, este sábado el diario británico The Telegraph confirmaba las conversaciones del primer ministro, Keir Starmer, con distintos aliados europeos sobre este asunto, pero circunscribía la respuesta europea en el marco de la OTAN.
De acuerdo con la información del periódico inglés, Downing Street ha iniciado conversaciones con sus aliados europeos para abordar el despliegue de fuerzas militares en Groenlandia que “guardarían el Ártico para Donald Trump”. El Telegraph asegura además que los jefes militares ya están diseñando los planes para una posible misión de la Alianza Atlántica en la isla danesa.
Desde el punto de vista británico, su Ejecutivo defiende la existencia de una amenaza de Rusia y China sobre la zona y que está tratándola “con una seriedad extrema”, aunque según desvela el medio británico las naciones europeas confían en que ampliar su presencia militar en el Ártico podría a su vez persuadir al presidente de EEUU de abandonar sus intenciones imperialistas sobre la isla groenlandesa. Además, Trump podría utilizar esta victoria política en el seno de la OTAN en la política interna estadounidense de cara a las elecciones de medio mandato, al obligar a los europeos a incrementar su gasto militar en el Atlántico Norte.
Esta postura del gobierno laborista británico contrasta sin embargo con las intenciones hechas públicas por los dos grandes países de la UE, Alemania y Francia, en los últimos días, a pesar de la aparente parálisis imperante en el seno de la UE en este asunto. El pasado miércoles, el ministro de Exteriores francés, Barrot, abordó la cuestión de Groenlandia en una reunión con sus homólogos de Alemania, Johann Wadephul, y de Polonia, Radoslaw Sikorski.