Al menos 18 civiles, entre ellos niños y mujeres, han fallecido y decenas han resultado heridos en las instalaciones de la iglesia de San Porfirio, que fue blanco de un ataque israelí en la noche del jueves, según las últimas cifras ofrecidas por las autoridades de la Franja.
Las víctimas se encontraban entre los cientos de desplazados que se refugiaron en ese templo cristiano ortodoxo del siglo XII, el más antiguo de Gaza, después de haber abandonado sus hogares por miedo a los bombardeos.
El Ejército israelí ha dicho a la agencia de noticias AFP que “una pared de la iglesia fue dañada como resultado de un ataque”, reconociendo la autoría del mismo, pero no el hecho de que haya víctimas. “El incidente está siendo revisado”.