El Tribunal Supremo de Rusia ha aplazado al 2 de agosto la vista para analizar la petición de la Fiscalía General de declarar “organización terrorista” al batallón ucraniano de Azov, que ganó fama mundial por haber resistido casi tres meses el asedio de las tropas rusas en la ciudad portuaria de Mariúpol.
“La vista se ha aplazado hasta el 2 de agosto a petición de la Oficina del Fiscal General”, ha señalado a Efe una portavoz del Tribunal Supremo.
La Fiscalía pidió el 17 de mayo pasado a los jueces del Supremo que reconozca como una organización terrorista al regimiento de Azov, calificado como “nazi” por Moscú.
El batallón de Azov, creado en 2014 en la ciudad de Mariúpol, a orillas del mar de Azov, está plenamente integrada en la Guardia Nacional de Ucrania desde finales de ese año.
Fue fundado por miembros de la extrema derecha para luchar contra los separatistas prorrusos en el este de Ucrania y ganó por primera vez fama por recuperar Mariúpol de las fuerzas rusas en junio de 2014.
Para el mundo entero, sin embargo, ha sido su resistencia en condiciones críticas en la acería de Azovstal en Mariúpol en marzo, abril y mayo, hasta su rendición completa a finales del mes pasado.
De Azovstal salieron casi 2.500 soldados, que ahora son prisioneros de Rusia, que quiere juzgar a los “neonazis” y “criminales de guerra”, especialmente a los mandos de Azov.
El líder de la autoproclamada república popular de Donetsk, Denís Pusihilin, afirmó recientemente que primero los investigadores de los separatistas “trabajaron” con los prisioneros de Azov, pero que ahora esta labor la ejercen “especialistas rusos”.
Informa EFE.