La Policía Local de Calahorra ha facilitado sus partes del mes de agosto, incluyendo la semana de sus fiestas patronales. En ellos aparece una larga lista de intervenciones de todo tipo, algunas realmente curiosas:
A mediados de agosto una llamada alertó de un accidente de circulación en el que una de las personas se bajó del vehículo, agredió físicamente al otro ocupante y abandonó el lugar. Tras buscar por los alrededores, se localizó al conductor, que se negó a realizar las pruebas de alcohol y drogas, llegando a arremeter contra los agentes de policía. Tuvo que ser reducido y fue detenido como presunto autor de un delito de desobediencia, resistencia y atentado a los agentes de la autoridad.
Otro hombrefue detenido por desobediencia grave y atentado a un agente de la autoridad. Los hechos comenzaron en un establecimiento público en el que una mujer estaba insultando al resto de clientes, llegando incluso a golpear a uno de ellos. La policía la sacó del local y apareció su novio, que fue quien agredió a un agente y fue detenido.
También a mediados de agosto acudió a las dependencias policiales una ciudadana muy alterada, gritando y con sangre por todo el cuerpo. Declaró que estaba junto a su pareja en un bar de fiesta, discutieron y su novio le dio varios cabezazos, produciéndole heridas en la cara. Ella respondió golpeándole a él con un vaso de cristal en la cabeza, lo que también le produjo cortes en sus propias manos. Ambos tuvieron que ser atendidos en el hospital y ella fue detenida por un delito de violencia doméstica y él por un delito de violencia de género.
Se han realizado además diversas intervenciones por delitos de violencia de género, dos de ellas durante las fiestas patronales. En uno de los casos, se trataba de un menor de edad que había agredido en plena calle a su pareja, una chica también menor de edad.
En el apartado de robos extraños, una patrulla identificó a tres ciudadanos por el fuerte olor a marihuana que desprendían. En el registro que se raliza, se encuentra en la mochila de uno de ellos un desfibrilador valorado en 1.500 euros que había sido robado de la Cruz Roja.
Numerosas han sido también las peleas. Hasta trece intervenciones se contabilizan en los partes de la Policía Local. Ha habido peleas entre seis personas en la vía pública, también entre dos mujeres en un establecimiento, agresiones a una persona en plena calle e incluso una pelea en la que un ciudadano presentaba una lesión hecha con un destornillador.
Durante las fiestas ha habido una pelea entre el dueño de un establecimiento y un cliente, entre dos hermanos en claro estado de embriaguez, una pelea entre cuatro ciudadanos, uno de ellos menor de edad; otra con un fuerte mordisco en un dedo, otro menor agredido por dos personas, otro menor agredido por arma blanca y una pelea multitudinaria de ocho personas con dos chicas menores implicadas.
Además, se han producido diversas intervenciones relacionadas con la seguridad vial, la falta de civismo o la alteración del orden público y con el consumo y tenencia de drogas.