El gurú de Ayuso dimite del recién creado Ballet Español de la Comunidad de Madrid

elDiario.es

18 de febrero de 2026 12:30 h

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Antonio Castillo Algarra, uno de los directores artísticos del Ballet Español de la Comunidad de Madrid y el responsable de manejar en la sombra la Consejería de Educación que hasta ahora ostentaba Emilio Viciana, ha dimitido. Castillo Algarra, que no tenía cargo en el Gobierno pero sí plenos poderes en el departamento, se va tras el cese de Viciana y tras forzar las salidas que se produjeron este martes por parte de tres diputados del PP en la Asamblea.

Se trata de la mayor crisis interna que ha vivido el Ejecutivo y el partido en Madrid desde que llegó al poder Isabel Díaz Ayuso. Y la razón última es que no se ha destituido solo a un consejero. Ha caído un clan, el denominado grupo de “los Pocholos”: diputados y altos cargos muy jóvenes, con perfiles ultraconservadores y sin apenas experiencia en la gestión ni en la política, que respondían ante Algarra. Sin despacho en la Comunidad, operaba desde la sede de los Teatros del Canal, en pleno barrio de Chamberí, donde dirigía hasta ahora un organismo que el Gobierno de Ayuso había creado a su imagen y semejanza: el Ballet Español de la Comunidad de Madrid. Antes, en el sector privado, dirigía una academia de preparación de opositores y había representado obras de teatro.

Según han informado a Europa Press diversas fuentes conocedoras de la decisión, el director y escritor ha comunicado su decisión de cesar en los cargos que ostentaba en la Fundación del Ballet Español argumentando “razones de coherencia política” y “por completo ajenas al Ballet”.

Castillo Algarra ha agradecido a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, a quien hasta ahora era muy afín, el haber recogido en su programa la constitución de este Ballet, así como encargarle su puesta en marcha. Además, ha tenido palabras de agradecimiento para Viciana y el actual consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, por su “constante apoyo, confianza, consejo y amistad”.

Quienes conocen por dentro el engranaje de la Consejería de Educación aseguran que desde hace años no se movía un papel sin conocimiento de Castillo Algarra, y las mismas fuentes lo sitúan como ideólogo de algunos de los proyectos más polémicos del Gobierno, no solo la malograda ley de universidades, que el Ejecutivo no ha podido aprobar: también ven su mano tras la derogación de la ley trans que aprobaron en su día el PP de Cristina Cifuentes y Ciudadanos.

No se descarta que hoy haya más dimisiones y ceses de personas vinculadas al hasta ahora director artístico del Ballet Español, en este caso dentro del Gobierno regional, que se formalizarán en el Consejo de Gobierno.