El Ministerio de Justicia desaloja La Ingobernable

El Ministerio de Justicia desaloja La Ingobernable durante el estado de alarma. El plazo para el abandono voluntario terminaba el pasado viernes. Una semana después, las cerraduras se han cambiado y ya no hay pancartas. El centro social autogestionado apenas llevaba un mes y medio en la nueva ubicación, aunque no registraba actividad desde el inicio del confinamiento, según los activistas.

El edificio, situado en la calle Alberto Bosch de la capital, pertenece al Ministerio de Justicia y llevaba vacío cinco años. “No se ha desalojado nada porque no había nadie. Se ha recuperado la posesión del edificio”, afirman fuentes del Ministerio de Justicia que explicitan que la acción se produjo el miércoles después de “seguir un proceso administrativo”.

El Gobierno inició el procedimiento administrativo el pasado 4 de marzo pero la situación excepcional lo interrumpió, como el resto de procesos. Sin embargo, la administración decidió continuar con este concreto al considerarlo como parte del grupo de procedimientos “indispensables para la protección del interés general”. Justicia se amparó en que es inmueble público donde “es preciso evitar daños personales”, pese a que los activistas aseguran que las actividades se habían cancelado y el espacio no estaba operativo.

El centro denuncia, en un comunicado, “la instrumentalización del estado de alarma y un uso político de la justicia en el Gobierno al justificar el desalojo durante la crisis por motivos de interés general o problemas de salud pública cuando la actividad del espacio estaba completamente detenida desde el principio del estado de alarma”. Y critica el “silencio cómplice e insensible de los políticos del cambio”.

Es el segundo desalojo que vive el centro social en cinco meses. Primero, los activistas ocuparon un edificio de la calle Gobernador, en el céntrico Paseo del Prado, que pertenece al Ayuntamiento de Madrid. Durante el mandato de Manuela Carmena en la alcaldía se produjeron conatos de desalojo y negociaciones con los activistas. El nuevo regidor, José Luis Martínez-Almeida, dio el paso definitivo para vaciar el edificio. El desalojo fue una de sus promesas en campaña electoral y el día que se produjo llamó “caras” a los activistas.

La Ingobernable ocupó el nuevo edificio el pasado 4 de marzo en la calle Alberto Bosch, donde el proyecto apenas ha durado un mes y medio. Aunque las actividades solo se han desarrollado durante dos semanas. Hasta la declaración del estado de alarma. El colectivo no podrá volver cuando regrese la normalidad.

“La Ingobernable es un proyecto que va más allá de un espacio, y la okupación una práctica legítima que continuaremos llevando a cabo mientras este sistema sea así de injusto”, dice el centro en el comunicado en el que aseguran que volverán “a recuperar y abrir espacios para las vecinas, para los movimientos sociales y para la vida”.