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Almeida recalifica 448.000 metros cuadrados para hoteles u hospital privado en la ciudad deportiva del Real Madrid

Guillermo Hormigo

Madrid —
27 de agosto de 2026 14:41 h

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El proyecto de modificación del plan general, puntal de la recalificación de terrenos en la ciudad deportiva del Real Madrid que se encuentra desde el pasado miércoles en información pública, revela los pormenores de una operación con la que Florentino Pérez vuelve a lograr grandes ventajas para el club de la mano del Ayuntamiento de Madrid. El Gobierno de José Luis Martínez-Almeida recalifica la edificabilidad de 448.000 metros cuadrados en Valdebebas para darles un uso lucrativo: un hospital y una universidad privadas, oficinas, hoteles, comercios y hasta formatos de hospedaje temporal estilo flex living podrían aterrizar en el entorno.

El documento, cuyos detalles ha adelantado El País, refleja que la zona apenas conserva 89.000 metros cuadrados de edificabilidad para uso dotacional deportivo, frente a los 360.000 de la actual normativa. De ellos, el Real Madrid tiene construido solo unos 60.000, la mayoría ocupados por el estadio Alfredo Di Stéfano. Hasta los nuevos 532.000 metros cuadrados de edificabilidad, el resto pasan a ser 276.000 metros cuadrados para equipamiento privado y 172.550 en calidad de servicios terciarios tipo oficinas, hoteles u otro tipo de alojamientos.

Todo ello implica un mayor valor de los suelos, ahora con una valoración de 360,1 millones de euros, según un informe adjunto de la consultora inmobiliaria Savills. En ese documento recogido por El País la revalorización es notoria: fijan en 40,7 millones el precio del suelo deportivo; en 133,9 millones el dotacional privado y en 185,5 millones el terciario. El Real Madrid consuma así su propósito de convertir los terrenos baldíos de Valdebebas en un gran campus tecnológico y educativo al que añadir servicios de ocio, que no encajan en los actuales usos para los que está pensada la parcela. El nombre escogido para el entorno es Madrid Innovation District, como anunció Florentino Pérez en un acto conjunto con Almeida y la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso.

En el uso deportivo, el Real Madrid levantaría nuevos campos de fútbol y servicios vinculados (10.000 metros cuadrados), así como un “club deportivo” de 9.993 metros cuadrados. Respecto al suelo terciario, alrededor de 100.000 metros cuadrados se destinarán a edificios de oficinas y el resto a otros usos como hospedaje, recreativo y comercio de proximidad. Este último apunte cierra la puerta a que se construya un centro comercial, aunque ya se prepara otro en otro punto de Valdebebas. En cuanto al equipamiento privado, alrededor de 110.000 metros cuadrados están previsto para sanitario, caso de un hospital privado. La misma cifra para educativo, lo que parece que se traducirá en la llegada de una universidad privada. Alguna instalación cultural completará la edificabilidad de este apartado.

La entidad blanca figura como único promotor, al tener en propiedad una parcela de 1.200.000 metros cuadrados de uso vigente dotacional deportivo privado, pero ello no le impide futuras ventas. De hecho, el club ya lo hizo en la primera etapa de Florentino Pérez como presidente, a comienzos de siglo. Fue con otra gran recalificación auspiciada por el Ayuntamiento de la capital: la de la ciudad deportiva de la Castellana, donde actualmente se erigen las conocidas como las Cuatro Torres. El Real Madrid se trasladó entonces a Valdebebas, salvo su estadio, en un movimiento que reportó grandes beneficios al club y que resultó vital para la sostenibilidad en su etapa de “galácticos”. Ahora, tras el traspié de los conciertos paralizados en el Bernabéu, la recalificación podría revitalizar de nuevo las cuentas de la entidad.

La memoria económica del proyecto, del que Pérez hizo gala en los últimos comicios en el club que acabaron con su reelección, apunta a un coste de 1.200 millones euros en la construcción. Desde Cibeles auguran que las obras arrancarán en 2029, después de la aprobación definitiva que deben dar el Ejecutivo municipal y el autonómico, algo que no parece difícil dado que su éxito está garantizado siempre que se confirme la continuidad del PP en los gobiernos madrileños.

Los documentos indican que el desarrollo estaría “estabilizado” en 40 años y los primeros ingresos para los promotores llegarían en 2031. Justifican la operación aludiendo a que hasta ahora solo se ha ejecutado un 17% de la edificabilidad máxima en la parcela del Real Madrid, lo que supone una infrautilización del suelo urbano consolidado. Una situación análoga a la de otros terrenos del entorno donde no se han puesto en marcha operaciones de este calado. Mientras, los vecinos de Valdebebas (área cercana a Ifema o al aeropuerto de Barajas) ven cómo aterrizan otros grandes eventos como el Gran Premio de Fórmula 1.

La oposición critica un “pelotazo” y se pregunta “dónde está el interés general”

Los reproches de la oposición no se ha hecho esperar. Desde Más Madrid califican la información conocida de “pelotazo”, como traslada la concejala Sara Ladra: “Almeida lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a demostrar en pleno mes de agosto, aprovechando que media ciudad está de vacaciones, para quién gobierna realmente Madrid: para que los más ricos se hagan megarricos”. Y añade: “Unos terrenos que iban a ser para equipamientos deportivos, ahora serán más hoteles y colivings de lujo, hospitales o universidades privadas... Todo para que se forren los de siempre. Valdebebas necesita colegios y centros de salud públicos, no más hoteles y oficinas”.

“Esta recalificación nos costará más a todas y todos los madrileños: 25 millones todos los años, que no se compensarán, si lo hacen, hasta más allá del año 2033 y que no se dedicarán a otros servicios públicos esenciales que no están suficientemente dotados: limpieza, escuelas infantiles, más autobuses y más rápidos…”, subraya Ladra.

También se ha mostrado muy crítico Antonio Giraldo, portavoz socialista en la Comisión municipal de Urbanismo: “Este es otro caso de urbanismo a la carta que Almeida y Borja Carabante practican desde que empezaron a gobernar”, afirma el edil. Explica que se trata de una recalificación inmensa, que ya viene de una anterior que se hizo “por la supuesta necesidad de un equipamiento deportivo”. “Lo justifican diciendo que solo se ha desarrollado una pequeña parte de él y nos preguntamos qué justificación es que un propietario no haya cumplido con sus deberes de desarrollar su suelo”, apostilla.

“Lo que ocurre es que al Real Madrid le ha surgido una nueva oportunidad de negocio y eso puede ser consecuencia de la deuda que tiene con el Ayuntamiento después del desastre que el Consistorio le provocó al Real Madrid con los aparcamientos del Bernabéu, o sea, por la negligencia habitual del Gobierno municipal. La pregunta es dónde está el interés general de toda esta operación y la respuesta es que lo que está bien claro es el interés particular del club por el enorme y abultado volumen de ingresos, por encima de los 300 millones de euros, que va a provocar esta recalificación urbanística. Por el momento no hemos encontrado ninguna repercusión en el interés general”, concluye el concejal.