Cómo Almeida logró acabar su discurso pese a que una paloma “aterrizó” sobre su nuevo corte de pelo
“No podía pasar otra cosa que una paloma tuviera la feliz ocurrencia en este momento de aterrizar sobre el corte de pelo que me hice ayer”. Una frase que poco tiene que ver con un discurso solemne sobre la libertad de prensa, pero que Almeida tuvo que improvisar ante un contratiempo escatológico que cayó sobre su cabeza.
El alcalde de Madrid inauguraba este miércoles el monumento que homenajea en la calle Juan Bravo a 15 periodistas españoles caídos en el ejercicio de su profesión, con el que se iba a cerrar el acto. Casi al acabar sus palabras, le caía encima la deposición de una paloma y tenía que improvisar otras palabras.
“Veis cuando yo digo que el periodismo es una profesión de riesgo, es que hasta los que no somos periodistas corremos el riesgo estando con vosotros de que nos suceda cualquier cosa”, decía entre risas, tomándose con humor el incidente después de haber evaluado los daños en su recién estrenado corte de pelo.
“Anécdotas al margen, dicen que esto trae buena suerte y la mejor suerte que podemos tener en Madrid es contar con vosotros para preservar nuestros derechos y libertades, así que muchas gracias”, decía para acabar entre aplausos de los allí congregados, en su mayoría periodistas y también familiares de los homenajeados.
El acto había sido organizado por la Asociación de Periodistas de Madrid (APM), con motivo del encendido del prisma en recuerdo a los periodistas, diseñado por el escultor Daniel Canogar.