La pesadilla de ruido de E.

Desde febrero de 2011 la nueva Ordenanza del Ruido de Madrid prohíbe, entre otras cosas, hablar en voz muy alta en la calle en horario nocturno. Esa misma Ordenanza contemplaba la creación de Zonas de Protección Acústica Especial, que es como el Ayuntamiento declaró finalmente el distrito Centro hace dos semanas, algo que desde abril se negociaba con representantes de hosteleros del ocio y de asociaciones vecinales del área. Por otra parte, el pasado 15 de julio el Consistorio endureció las sanciones económicas (hasta 600 euros) que pueden aplicarse a quienes hagan botellón en la vía pública. Todas estas medidas persiguen un mismo objetivo: garantizar el derecho al descanso de quienes residen en zonas que, como Malasaña, registran por la noche una agitada actividad. Sin embargo, una cosa es legislar y otra bien distinta hacer cumplir la ley.

E. es un vecino de la calle Pozascalle Pozas que hace unas semanas se puso en contacto con este periódico para denunciar el grave problema de ruido que viene padeciendo cada noche en su vivienda. Ni voluntariosos intentos de diálogo ni reiteradas llamadas a la policía han solucionado una situación que para E. acabará dentre de un mes.

Tira la toalla y cambiará de casa. El testimonio escrito de su padecer no tiene desperdicio y, por desgracia, tampoco constituye un caso aislado en el barrio:

El ruido nocturno en Malasaña es un mal endémico ante el que, sin embargo, no cabe resignarse. En numerosas ocasiones hemos abordado el asunto en el periódico. La mayor parte de esas veces lo hemos hecho publicando denuncias puntuales de vecinos como E.

  • ¿Tú también sufres el ruido nocturno que hay en el barrio? Déjanos aquí un comentario con tu caso o participa del debate abierto en nuestro facebook, donde, por ejemplo, dos vecinos señalan como fuente del problema de ruido que viven los aires acondicionados que hay instalados en la parte trasera del ecificio de Telefónica.