La mitad de los alcorques de Madrid son “asfixiantes” según las conclusiones de un multitudinario mapeo ciudadano
Los pasados días 3 y 4 de octubre muchos vecinos de distintas localidades de España dedicaron el fin de semana a inspeccionar los alcorques de su barrio para dibujar un mapa del estado del arbolado urbano del Estado español. La iniciativa se llamó Ecomapeo Estatal, está inspirado en experiencias colaborativas anteriores como las termometradas y estaba promovido por Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Intermón Oxfam y Juventud por el Clima.
Pasados los días, tenemos una valiosa información recopilada por dos millares de voluntarios en toda España que se puede consultar cómodamente en este mapa virtual.
En la ciudad de Madrid participaron 242 personas de distintas edades que, organizadas en los barrios, han puesto en pie un inventario detallado del estado de nuestros alcorques, cuyos resultados resumimos en este artículo.
Obviamente, los voluntarios no han podido visitar todos los alcorques de esta ciudad de tres millones y medio de personas en solo dos jornadas, pero su trabajo ha sido muy exhaustivo. Han pasado por 12.186 alcorques de los 21 distritos, una muestra más que suficiente como para atreverse a emitir un diagnóstico.
Mientras que el distrito Centro se ha cubierto casi al 90% (también otros como Arganzuela, Barajas o Tetuán están cerca del 80%), en algunos la cata ha sido sensiblemente menor. Así, el distrito de Fuencarral-El Pardo –el más extenso de Madrid– queda por completar, pues solamente se ha podido cubrir el 1% del distrito. Los resultados deben entenderse desde esta desigualdad en la toma de datos, pero, en todo caso, la muestra es importante.
Los voluntarios iban anotando los alcorques que estaban vacíos, los que solamente tenían un tocón y lo que llaman alcorques asfixiantes, que son aquellos en los que los árboles apenas disponen de espacio, incluidos los cubiertos con cemento o resinas. Este, explican, es el mayor problema de nuestro arbolado urbano, pues caen en esta categoría la mitad de los huecos analizados.
El distrito de Salamanca es el que presenta más alcorques asfixiantes, seguido de los de Carabanchel y Centro. Sin embargo, aquel en el que hay más alcorques vacíos o cegados es Villa de Vallecas, seguido de Puente de Vallecas y Usera. Los tocones vuelven a ser mayoría en Villa de Vallecas, aunque les siguen los distritos de Centro y Moncloa-Aravaca.
Los datos, sacados por grupos más o menos numerosos según el distrito, nos dicen que muchos de los árboles de Madrid piden aire: 6.665 de los 12.186 alcorques examinados son asfixiantes. Por lo tanto, podrían llegar en algún momento a engrosar las otras dos categorías malditas del arbolado: con tocón o tronco seco, o el alcorque vacío, de los que también contaron los vecinos más de 3500.
Los grupos impulsores piden ampliar la cobertura vegetal de la ciudad, empezando por los huecos disgnados para ello. Mejor ponerse verde en un sentido literal que verde de vergüenza.
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