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Riquelme contra Florentino Pérez: una votación decide el futuro de Valdebebas y si parte del Real Madrid se pone a la venta

Diego Casado

Madrid —
6 de junio de 2026 21:52 h

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El club con mejor palmarés deportivo y mayor capital del mundo elige este domingo a la persona que lo dirigirá hasta el 2030. Una votación restringida, a la que solo tienen acceso unas 70.000 personas, que influirá en lo deportivo pero también en cómo el Real Madrid modelará la ciudad en función de sus intereses económicos durante los próximos años.

La votación tendrá lugar en el pabellón de baloncesto de la Ciudad Real Madrid de Valdebebas. Un entorno que cambiará completamente pero que lo hará en un sentido o en otro en función del candidato elegido. Florentino Pérez (Madrid, 1947) es quien se presenta a la reelección después de más de dos décadas como presidente, divididas en dos etapas. Enrique Riquelme (Cox, Alicante, 1989) es el primer candidato que se atreve a plantar cara a Florentino desde el año 2009, cuando el ahora dirigente blanco inició el periodo de cinco mandatos sin contrincantes electorales.

El Real Madrid posee desde el año 2011 unos terrenos de gran extensión en Valdebebas, fruto de un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid, que le entregó varias propiedades de un barrio entonces sin urbanizar para compensar una parcela que no le podía entregar en Las Tablas. El trato venía de lejos, porque era una deriva de la operación urbanística gestada en la zona ahora de las cinco torres, que trajo grandes beneficios económicos para el club merengue.

Sobre parte de esos terrenos el Real Madrid construyó su nueva ciudad deportiva y dejó en barbecho el resto. Hasta que hace un año Florentino Pérez desveló sus planes para estas 85 hectáreas: el Madrid Innovation District, un campus tecnológico que se levantará con una inversión de 8.500 millones de euros. Siempre que el Ayuntamiento de Madrid acceda a recalificar esos terrenos, que actualmente solo son aptos para usos deportivos.

“Siempre soñé con un centro tecnológico como el de Silicon Valley (...) el de Valdebebas va a ser el mejor centro de Europa seguro”, explicaba el actual presidente del Real Madrid durante una entrevista esta semana en El Español. Su objetivo es que este espacio genere “nuevos ingresos” para que el Real Madrid “siga siendo líder en lo deportivo, lo económico y lo social”.

Aunque no existe una tasación oficial del valor de los terrenos madridistas en Valdebebas, Pérez aseguró hace unos días que podría superar los mil millones de euros, gracias a la evolución de este barrio, convertido en uno de los lugares de moda de Madrid, a un paso del aeropuerto de Barajas y destino de numerosas inversiones promovidas por Ayuntamiento y Comunidad como la Ciudad de la Justicia, la Fórmula 1 o el Hospital Zendal. Allí se construirán hasta siete estaciones de Metro.

El otro candidato, Enrique Riquelme, apuesta por usar los mismos terrenos para construir lo que ha llamado la Ciudad del Socio, un complejo deportivo y cultural con pistas de tenis, pádel, centro comercial, grandes plazas y un complejo de piscinas. Allí quiere levantar un pabellón para 15.000 espectadores que se convierta en la casa del Real Madrid de baloncesto y pueda trasladar eventos como los conciertos que no puede celebrar todavía en el Bernabéu.

La idea no ha gustado a Florentino, que calificó hace unos días esta ciudad de “proyecto trasnochado de pádel y piscinas”, explicó en una reunión con peñas del Real Madrid. “Es como si usted tiene una parcela que vale 1.000 millones en la Castellana y quiere poner unos columpios”, había comparado unos días antes durante una entrevista en El País.

La posible venta del club

“El Real Madrid no se vende” es el primer punto del programa electoral de Enrique Riquelme, quien ha agitado la posibilidad de que el club termine siendo comprado por capitales extranjeros durante toda la campaña. “El riesgo no es solo cuánto se vende, el riesgo es abrir la puerta”, dice sobre los planes de Florentino, a la vez que duda de que no haya contraprestaciones en la entrega del 5% del club. “Nadie compra una parte del mejor club del mundo a cambio de nada”, advierte.

La alarma viene por varias declaraciones de Florentino Pérez, quien se aferra a la idea de convocar una Junta después de su reelección para aprobar la entrada de capitales. Todavía no ha dicho cómo, pero sí ha cifrado que puede poner a la venta hasta un 5% de la entidad, con el objetivo de obtener liquidez y tener una valoración real del club (que saldría de multiplicar por 20 lo que pagara el inversor).

¿A quién ofrecería esta venta? “Puede ser una gran marca que tenga como objetivo vincularse con el Real Madrid, pero no va a tener derecho a nada”, aseguraba el hasta ahora presidente en una entrevista en El Español. El caramelo que pone en la boca de los 100.000 socios actuales es que con esa entrada de capital cada carné tendrá un valor concreto. “Forbes dice que el Real Madrid vale 10.000 millones, aunque yo creo que más, y mi propuesta es que ese patrimonio vaya directamente a los socios”, explica Florentino. “Ahora somos dueños solo de un patrimonio sentimental y quiero que la vinculación del socio del Real Madrid se fortalezca y vaya más allá de su muerte. Es decir, que ese patrimonio económico sea heredado por sus hijos o su familia”. Si damos por buena la cifra de la revista económica citada, tocan a 100.000 euros por socio.

Riquelme siembra dudas razonables sobre este cambio legal —que Florentino no ha detallado— ya que daría entrada a posibles intercambios de capital por acciones del club. “Podrían ser las últimas elecciones del Real Madrid”, alerta ante la posibilidad de que un grupo económico se haga con el control merengue. “Mientras otros grandes clubes acabaron en manos de fondos, magnates o estados, el Madrid mantuvo un modelo único”, añade para recordar que —al igual que el Barcelona, Osasuna o el Athletic de Bilbao— el Real Madrid no se ha convertido en una sociedad anónima deportiva y la propiedad no puede ser todavía puesta a la venta. Ejemplos de lo contrario se pueden encontrar recientemente en la misma ciudad: el fondo estadounidense Apollo compró en noviembre la mayoría de acciones del Atlético de Madrid.

La polémica reforma del Bernabéu y los conciertos

Si de algo están sirviendo estas elecciones es para que el Real Madrid arroje alguna información sobre la reciente reforma del estadio Santiago Bernabéu, de la que hasta ahora había mantenido ocultos casi todos sus datos. Florentino Pérez reconoció haber gastado unos 1.300 millones de euros en la remodelación. Buena parte de ellos se invirtieron en el hipogeo que oculta el césped para permitir la celebración de conciertos, hasta ahora vetados por la justicia.

El presidente blanco metió al Real Madrid en varios créditos con los que abonar la reforma, deuda de la que restan unos 1.000 millones. “Por el Bernabéu, tenemos que pagar 60 millones al año. La mitad en intereses y la otra mitad en principal”, aseguraba esta semana. “Podemos hacer frente a esos pagos porque solamente el beneficio que hemos sacado con los nuevos asientos es de 150 millones”, decía. Aunque la principal fuente de ingresos —los conciertos— son de momento imposibles de celebrar porque el estadio no contiene bien el ruido que generan y cada actuación celebrada incumple los límites legales marcados por la normativa municipal.

El Real Madrid lleva más de un año de obras para mitigar el impacto acústico de la música en las viviendas que rodean su estadio, pero va a tener que echar mano de influencia política para que tanto Ayuso como Almeida hagan “unas normas especiales” con las que esquivar los actuales límites por ruido. De momento ya ha anunciado la vuelta de los conciertos ante una sentencia que exime a su mano derecha, José Ángel Sánchez, de responsabilidad penal ante las molestias que genere. Pero los vecinos denunciantes le recuerdan que las sanciones recaerían en las empresas promotoras de los eventos, lo que hace difícil que nadie quiera actuar en un recinto con problemas acústicos.

Riquelme critica abiertamente el resultado de las obras en el Bernabéu y, sobre todo, el dispendio en crear un estadio para eventos que no puede organizar conciertos. También lamenta que los socios no hayan experimentado las mejoras y que la mayoría de la inversión ha ido para mejorar los palcos VIP, destinados a empresas. Y cree que el club debe llevarse bien con la ciudad y reenfocar las molestias que hasta ahora ha ocasionado a los vecinos. De momento, parece querer llevarse los eventos a Valdebebas, que celebraría en el nuevo pabellón de baloncesto y en otras ágoras previstas en aquel espacio.