Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El caso Leire agudiza un choque de ocho años entre la Guardia Civil y el Gobierno
Entrevista a Díaz-Canel: "Trump busca forzar un estallido social en Cuba"
Opinión - 'Si no hay moción, pues dimisión', por Esther Palomera

La venta de parte del Real Madrid centra la guerra entre Riquelme y Florentino en un fútbol tomado por jeques y fondos

Real Madrid Eco

Cristina G. Bolinches

4 de junio de 2026 22:12 h

0

En el Real Madrid no hay elecciones cada cuatro años. Florentino Pérez es presidente del club merengue desde 2009 –en su segunda etapa– y, desde entonces, ha ido renovando su cargo porque no ha tenido oposición. Sin embargo, este domingo, los socios y socias con derecho a voto –quienes llevan más de un año– tendrán que elegir si confirman al también presidente del grupo constructor ACS o si prefieren al presidente de la energética COX, Enrique Riquelme. Y el telón de fondo, junto a las promesas de fichajes de relumbrón, es si el Real Madrid va a vender un porcentaje de la entidad –y cómo lo haría– en un fútbol donde cada vez tienen más peso y poder los grandes fondos, los grupos 'multiclub' y los controlados por jeques de países petroleros y gasísticos. 

La posible venta de un porcentaje del Real Madrid la ha puesto sobre la mesa el propio Florentino Pérez, aunque esta no es la primera vez que habla de ello, y ese control sobre la propiedad del equipo blanco se ha convertido en uno de los argumentos de Riquelme, que ondea la bandera de que estas elecciones son un “referéndum” para decidir si el club tiene que seguir al 100% en manos de su masa social. 

“¿Quién dice que el club vale 10.000 millones? ¿Forbes? Eso no es una valoración. La valoración es que alguien compre una mínima parte, un 5%, simplemente para que fije el valor”, aseguraba Florentino Pérez en una entrevista con el diario El País. Y abrió la puerta a ir más allá de ese porcentaje. “Lo que quieran los socios y siempre por referéndum. Pero ese 5% no mandará”.

Días después, en su cuenta de la red social X, el primer accionista de ACS ahondó en esa argumentación. “El club puede crear una sociedad, 100% del club donde llevemos las actividades de fútbol y de baloncesto” en la que “dar entrada a alguien de una forma simbólica, con un máximo del 5%. Esa marca global, o como sea, no va a mandar en el club, ni va a participar en ninguna de sus decisiones”. A cambio de esa inversión –de la que no dio ningún detalle de cómo se hará– el inversor en cuestión ganaría “la satisfacción y el honor de asociar su marca a la del Real Madrid”. También aseguró que, con ese movimiento “el carné” de socio “deja de ser un sentimiento, pasa a ser una propiedad que pase a los hijos o a los nietos”.

Enrique Riquelme, presidente Cox y candidato a la presidencia del Real Madrid.

Mientras, Enrique Riquelme ha argumentado en diversas entrevistas en una misma dirección. “¿Por qué hay que meter capital urgente en el club? ¿Ha aumentado su deuda? Son preguntas para las que no tengo respuesta”, ha asegurado en una entrevista con El Mundo. “Nadie se cree que un fondo vaya a poner 1.000, 2.000 o 3.000 millones en el Real Madrid por el orgullo de ser el Madrid. Eso puede pasar a nivel personal, pero no a nivel de un fondo de inversión. Todos o muchos invertimos en fondos, también el señor Florentino Pérez. Los socios no son idiotas”, remarcó.

¿De quién es el Real Madrid y cómo crearía una sociedad?

Al margen de los argumentos que esgrimen uno u otro, el punto de partida es que, formalmente, el Real Madrid CF es de sus socios, en una fórmula similar a la que solo tienen otros tres clubes en España: FC Barcelona, Athletic Club y el CA Osasuna. Se trata de entidades de régimen asociativo y no de sociedades mercantiles. Este esquema quedó configurado en 1992, cuando todos los clubes de fútbol masculino se tuvieron que convertir en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).

En ese momento, se hicieron cuatro excepciones, las de los cuatro clubes citados, porque demostraron que sus cuentas, sus balances económicos, estaban saneados y su patrimonio neto era positivo. En resumen, eran solventes. Esos cuatro clubes, con sus diferentes divisiones –sean de fútbol o de baloncesto–, tienen que presentar sus balances anuales, como cualquier otra sociedad y rendir cuentas a sus socios y socias, pero no pueden hacer movimientos corporativos como otras empresas, por ejemplo, ampliaciones de capital. 

“El Real Madrid es el club con más ingresos [1.185 millones de euros en el último ejercicio], pero por su estructura no puede hacer ampliaciones de capital. Eso dificulta competir en un mercado global como el del fútbol”, explica Jorge Martín Magdalena, profesor de Gestión Empresarial de Comillas ICADE y experto en clubes de fútbol. “Ahí el Madrid tiene dos opciones, o se convierte en Sociedad Anónima Deportiva, que no parece que sea lo que vaya a hacer; o crea una sociedad 100% del club y vender una pequeña parte de esta a un inversor. Este aportará fondos, pero también se quedará una parte de los dividendos”, añade. 

“Hay mucha ambigüedad respecto a lo que quiere hacer Florentino Pérez, porque no lo ha explicado”, indica Alberto Fernández Terricabras, profesor de la escuela de negocios IESE. “Puede crear una nueva sociedad que cuelgue 100% del club, una newco, a la que tendría que traspasar activos”.

En ella, argumenta el también director del Centro de Investigación Sport Management Center de IESE, puede realizar “una ampliación de capital donde el accionista [el club] se diluya, de modo que el inversor o inversores que entren se queden con un 5% o un 10%”, a cambio de 500 o 1.000 millones, según las valoraciones que se han apuntado en los últimos días. “Pero ese inversor o inversores querrá negociar un futuro dividendo, un puesto en el consejo o determinar cómo se hace la transmisibilidad de acciones”, donde el club puede guardarse un derecho prioritario de recompra. “Hay que recordar que la Ley de sociedades de capital, para proteger los intereses de los accionistas minoritarios, fija que cualquiera de ellos pueda reclamar un reparto de dividendo de hasta el 25%”. “Aquí hay mucho que no está explicado”, concluye.

El presidente de ACS y del Real Madrid, Florentino Pérez.

El ejemplo a seguir, según diferentes fuentes consultadas, sería el del Bayern de Múnich. El FC Bayern München eV –controlada por los socios– es el accionista mayoritario de la sociedad FC Bayern München AG. Así, el club bávaro atesora un 75% de las acciones de esta última. El resto del accionariado se reparte a partes iguales (cada uno con un 8,33%) entre los patrocinadores del Bayern: Adidas, Audi y la aseguradora Allianz. Hay que recordar que en competición alemana, la Bundesliga, existe la Regla 50+1, por la que el 50% más un voto tiene que estar en manos del club y, por tanto, de los socios.

Un Real Madrid con beneficio y una deuda millonaria 

Las cuentas del Real Madrid ya reflejan que el club es propietario de varias sociedades: Real Madrid Estadio SL, que gestiona el estadio Bernabéu; Real Madrid Beijing Co Ltd, cuya actividad es la expansión del Real Madrid en China y otros países asiáticos; y Aparcamientos del Santiago Bernabéu SL. De las dos primeras, el club controla el 100% del capital, pero no de la tercera, porque un 2% de esa empresa de gestión de los parkings –aún por construir por las disputas legales– es de SABA Aparcamientos SA.

Esas mismas cuentas del Real Madrid reflejan que cerró el último ejercicio con un beneficio de 24 millones de euros y unos ingresos de 1.185 millones. Es un equipo rentable, pero con una deuda millonaria por la renovación del estadio. El propio club explica en su balance que su deuda neta, excluido el proyecto de remodelación del estadio, es de 12 millones de euros. Sin embargo, la renovación del Bernabéu dispara la cifra real. “Los préstamos suscritos para la financiación de la remodelación del estadio totalizan 1.170 millones de euros, con vencimiento final en noviembre de 2053 y a un tipo de interés medio fijo del 3,2%”, detalla. “La deuda neta derivada del proyecto de remodelación del estadio a 30 de junio 2025 es un importe de 1.312 millones”, indica en las mismas cuentas.

“La deuda sobre Ebitda [resultado bruto, 243 millones] del Real Madrid es muy alta, pero no lo es tanto si se compara con el patrimonio neto”, que se sitúa cerca de los 600 millones de euros, apunta Alberto Fernández Terricabras. “Los equipos tienen que tener cuidado con los endeudamientos. Cuando uno se endeuda lo has de devolver y tienes que ver, cómo organización, si lo puedes asumir. La mayoría de clubes de España han ido a concurso de acreedores, por los fichajes o por los estadios que han conllevado grandes deudas”, recuerda el profesor del IESE. Ahí el FC Barcelona se ha comprometido a devolver su deuda prometiendo ingresos a futuro, como los derechos audiovisuales o por las entradas, en lo que ha denominado 'palancas' financieras. Según sus últimas cuentas, el club blaugrana debe 1.450 millones de euros, sobre todo, por las obras de su estadio.

Un fútbol dominado por fondos y jeques

A la espera de ver quién gana estas elecciones, la élite del fútbol masculino lleva tiempo dominada por inversores, magnates, jeques de Estados donde abunda el gas o el petróleo y grandes fondos de inversión. Entre estos últimos, el Atlético de Madrid que, desde hace unos meses está controlado por el fondo estadounidense Apollo, que aportó cerca de 1.300 millones de euros para convertirse en accionista de referencia. Hay otros magnates al frente de equipos españoles como Peter Lim en el Valencia CF; el inversor norteameticano Alan Pace. en el Espanyo;l o el polémico jeque Abdullah ben Nasser Al-Thani en el Málaga CF.

Fuera de España, esa realidad de jeques se multiplica. Por ejemplo, detrás del último ganador de la Champions League está Nasser Al-Khelaïfi, presidente de Qatar Sports Investments (QSI), que adquirió el club parisino hace una década. Otro de los grandes, el Manchester City está controlado por Abu Dhabi United Group (ADUG), controlada por el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan. En este tema, contamos quién es quién entre estos grandes magnates que dominan las principales ligas.

Además, en el fútbol actual se da otra realidad: los grupos 'multiclub', que poseen diferentes equipos en distintas competiciones, como contamos en este otro tema. Tras la pandemia se disparó esta multipropiedad. Por ejemplo, los dueños del citado City tienen equipos, además de en Manchester, en Nueva York, Melbourne, Palermo, Yokohama, Montevideo, Sichuan, Mumbai y Girona. Y el Crystal Palace, que ganó hace unos días la Conference League al Rayo Vallecano, jugó esta competición porque no pudo disputar la Europa League, al compartir propiedad con otro equipo que ya iba a jugarla, el Olympique de Lyon. Ambos están controlados por el estadounidense John Textor, que también es dueño del Botafogo brasileño.

Etiquetas
stats