Geely Starray EM-i, la avanzadilla de una marca que viene a por todas
Sin ánimo de juzgar lo que pretenden otros fabricantes chinos, y mucho menos de dar nombres, sí podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el desembarco de Geely en España es de los que van realmente en serio. Lo decimos no solo por su estrategia de producto propiamente dicha, que arranca con el lanzamiento de dos modelos -el E5 y el Starray EM-i-, sino también por la seriedad de su proyecto en lo que se refiere a la red de puntos de venta y posventa, esencial para cualquier marca si pretende transmitir confianza.
Los responsables de Geely en nuestro país dan a entender que el gigante asiático viene a por todas en el mercado -“no a probar suerte”, en palabras de José Luis Martínez, su director de posventa-, con la intención entre otras cosas de atacar tanto el canal de particulares como los de flotas y vehículos de ocasión.
Para los menos iniciados, conviene recordar que estamos ante uno de los constructores chinos más potentes, a la altura de BYD y Chery (que comercializa en España las marcas Omoda, Jaecoo, Lepas e, indirectamente, Ebro). Y tampoco olvidemos que Geely, aunque todavía no demasiado conocida per se, posee o tiene participaciones significativas en Volvo, Lotus, Polestar, Lynk & Co, Zeekr, Smart, Proton y Farizon, entre otras firmas.
Como decíamos al inicio, el aterrizaje del fabricante en nuestro país tiene lugar por medio de dos vehículos: un SUV mediano eléctrico, el E5 -del que te hablaremos más extensamente en otro artículo dentro de unos días-, y otro algo mayor impulsado por un sistema híbrido enchufable, el Starray EM-i, este último llamado a disfrutar de un nivel de ventas superior.
El Starray, de 4,74 metros de longitud y habitáculo sumamente espacioso, combina un motor de gasolina 1.5 de cuatro cilindros que genera una potencia máxima de 100 CV con un propulsor motor eléctrico que rinde 160 kW, de lo que resulta una potencia máxima de 262 CV. Se ofrecen dos versiones de batería, una de 18,4 kWh y otra de 29,8 kWh de capacidad.
La autonomía eléctrica en ciclo mixto WLTP asciende a 83 kilómetros con la primera batería, de química LFP (litio ferrofosfato), y a 136 con la segunda (NMC), valores que alcanzan los 112 y 184 km respectivamente en conducción solo urbana. El alcance total del vehículo supera en los dos casos los 1.000 kilómetros, gracias a un consumo combinado homologado de 6,2 litros/100 km en la variante de batería grande.
En ambas versiones, la potencia máxima de carga en corriente alterna se sitúa en 6,6 kW, mientras que el pico en carga rápida es de 30 kW con la batería de menor tamaño y de 60 kW en la más capaz. Haciendo uso de esta segunda opción, es posible recuperar del 30% al 80% de la energía total en 16 minutos.
Geely pone a la venta el Starray equipado con tecnología sistema EM-i en tres acabados. El Pro, disponible desde 26.215 euros con todas los descuentos y ayudas posibles (33.490 euros según precio de tarifa), está asociado a la batería de 18,4 kWh e incorpora en su equipamiento llantas de 18 pulgadas, faros led, climatizador bizona, pantallas de 10,2 y 15,4 pulgadas para panel de instrumentos y sistema multimedia, respectivamente, un total de 16 dispositivos de ayuda a la conducción (ADAS) y cámara de visión panorámica 360º, entre otros elementos.
Por 2.500 euros más, la versión Pro+ dispone ya de batería de 29,8 kWh, y un desembolso de otros 2.000 da acceso a la terminación Max+, que incluye llantas de 19“, head-up display, techo panorámico, portón eléctrico, sensores de aparcamiento delanteros, equipo de sonido de 16 altavoces, cargador inalámbrico para smartphone, luz ambiente interior y asientos delanteros provistos de memoria de posición y función de masaje.
Coberturas ampliadas
El Geely Starray EM-i está cubierto por una garantía de ocho años o 200.000 kilómetros, tanto para la batería como para el conjunto del coche. El eventual cliente dispone además de tres años de asistencia gratuita en carretera y dos años de conectividad 4G sin cargo con 2 GB de datos mensuales. Para las 1.000 primeras unidades (financiadas al 0% TAE), la marca adelanta el incentivo del Plan Auto+ y suministra sin coste también la pintura exterior.
La firma china se propone acompañar todo ello, como adelantábamos, con un servicio posventa que no duda en publicitar como premium y cuyo estandarte es la cesión de un vehículo de sustitución de la propia marca para cualquier usuario que deba acudir a sus talleres. A ello se añade la cobertura de un almacén recambios europeo y otro nacional a fin de que todo modelo necesitado de una pieza la reciba en el plazo de 24 horas.
Por medio de esta última serie de iniciativas, Geely lanza el mensaje de que tiene intención de permanecer en el mercado español y busca al mismo tiempo ahuyentar los recelos que suscita cualquier marca nueva, del ámbito que sea. En la mente de más de uno estará presente el caso de algún fabricante que no ha sabido conjugar unas cifras de ventas realmente soñadas con un servicio de posventa capaz de dar satisfacción cumplida a los problemas que los vehículos, tarde o temprano, acaban por presentar.