Crónica
“¡Kylian, dictador!”
“Kylian dictador, Kylian Mbappé”. Esta frase cantada con una voz profunda con una melodía que suena a escena de película de Hollywood en un país árabe es uno de los hits no oficiales del Mundial 2026. Si la has escuchado, casi al 100% iba con imágenes del delantero del Real Madrid vestido de dirigente militar o con vídeos suyos de situaciones de partido (o fuera del campo). Todas ellas con un mismo objetivo: los chistes sobre supuestos manejos dictatoriales de Kylian Mbappé.
El meme, de autoría incierta, tiene un recorrido y una influencia innegables. Durante el Mundial se han visto pancartas de aficionados en las gradas con imágenes del Mbappé dictador. El seleccionador Didier Deschamps respondió al respecto en una rueda de prensa. Las redes sociales de la selección francesa compartieron un vídeo de Ousmane Dembélé llamando entre risas a su compañero “Mobutu”, como el dictador de Zaire –ahora República Democrática del Congo– que traicionó al presidente panafricanista Patrice Lumumba e impuso un régimen sanguinario durante más de 30 años.
El meme, uno de los más vistos durante el Mundial en las redes sociales en todo tipo de formatos, tiene su origen en varios frentes futbolísticos que contrastan con el discurso político de Kylian Mbappé.
Empezando por lo futbolístico, el capitán de la selección francesa, antes de aterrizar en el Real Madrid, jugó durante siete temporadas en el Paris Saint-Germain, el club más exitoso de Francia. Allí, fue la gran estrella pese a compartir vestuario durante aquel periplo con futbolistas de la talla de Messi, Neymar o Sergio Ramos. Sin embargo, no fueron pocas las noticias que se publicaron sobre el poder e influencia que acumulaba dentro y fuera del campo. Uno de los casos más sonados fue la salida del brasileño Neymar, que tiempo después habló públicamente de sus “peleas” con el francés.
Ya en el Real Madrid, los conflictos del vestuario con Xabi Alonso, que terminaron con el tolosarra fuera del banquillo blanco, tuvieron en Kylian Mbappé uno de los nombres más repetidos a la hora de señalar responsables. Gestos como el que se vio sobre el césped tras la derrota en la Supercopa de España contra el FC Barcelona no ayudaron a la narrativa del delantero galo.
Más allá de los memes y los chistes, de bastante éxito, la narrativa contrasta con los posicionamientos políticos de Kylian Mbappé fuera del terreno de juego. En este mismo Mundial, tuvo que salir con un post en redes sociales tras recibir unos gravísimos insultos racistas de la senadora paraguaya Celeste Amarilla. El cargo público dijo, entre otras cosas, que Mbappé era un “camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo”. A ello respondió el futbolista que era “una mujer despreciable e indigna de su cargo”.
Pero antes de la competición, Mbappé se ha posicionado precisamente como una de las voces críticas del mundo del fútbol contra la extrema derecha de Marine Le Pen en Francia. Primero fue durante las elecciones que en 2024 acabaron con Emmanuel Macron de nuevo en el Elíseo, tras medirse en segunda vuelta con el partido de Le Pen. Antes de los comicios, y en plena concentración de la selección francesa en la Eurocopa de Alemania, Mbappé afirmó: “Los extremos están a las puertas del poder, tenemos la oportunidad de elegir el futuro”.
Más recientemente, y preguntado por la posible llegada al poder de Le Pen y los suyos, el delantero del Real Madrid sostuvo en una entrevista en Vanity Fair: “Es algo que me afecta, sé lo que significa y qué consecuencias puede tener para mi país que gente como ellos llegue al poder”. Unas declaraciones que le han convertido en uno de los grandes enemigos públicos de Agrupamiento Nacional.
Esta es la anatomía de un meme que inundó las redes sociales y que llegó hasta las gradas del Mundial 2026. La historia de un futbolista que se posiciona frente a una de las extremas derechas más populares de la Unión Europea. A partir de ahora, queda en sus manos decidir qué hacen cada vez que se crucen con una imagen del Kylian dictador en sus teléfonos.